sábado, 25 de julio de 2026

Chusqueros/as

 


Es muy difícil, aunque haya pasado una semana, no volver sobre lo sucedido en New Jersey el domingo pasado. El lunes 20, después de dormir bastante menos de lo habitual y un poco más tarde de lo que para mí es normal, fui a meterme en el Cantábrico. Hasta los perros que me ladran a diario estaban en calma. Parecía de hecho que volvía a ser domingo. De vuelta fui completando alguna información que me había perdido en la madrugada. Me llamó la atención el titular del Telegraph de Londres. Su línea editorial está bastante alejada de la mía y no es nueva la tensa relación, no solo futbolística, entre británicos y argentinos. Pero el titular lo había avanzado yo mismo en algún momento del partido. Algunos jugadores argentinos se comportaban como delincuentes. Y no solo durante los largos minutos de juego. Quizá lo peor fue después de terminado el partido. Y no son los únicos responsables. El equipo arbitral no debería estar fuera de la investigación ordenada por la FIFA.

Toda la vida se habló, generalmente mal, de los militares chusqueros frente a los de formación académica. Más recientemente nos hemos enterado de que también hay jueces chusqueros, con una vía de acceso que elude la difícil oposición. Y se nota. Mucho más recientemente, por sentencia europea, se ha abierto la vía del chusco para algunos profesores… ¿Hay árbitros chusqueros? Tengo recuerdos de muy pequeño, en un campo de fútbol desaparecido en los años 60 para la construcción de la residencia sanitaria Cantabria, ahora mismo en proceso de derribo, supongo que eran encuentros de categoría regional o como mucho de tercera división. Me llevaba mi hermano. Pese a que el orden público entonces era una joya, había poco empacho en señalar que el árbitro estaba comprado cuando a alguna de las aficiones se lo parecía. O sea, que muy nuevo no es. Pero lo de la FIFA viene a ser como un lawfare futbolístico.

La “roja” está haciendo mucho por un orgullo de pertenencia que otros han intentado con sonoros fracasos. La enorme cagada de un escritor neofascista al publicar un artículo escrito antes de la final y dando por supuesto que España perdía… tiene muchas aristas para el análisis. Busquen en El Mundo del día 22. Añado titular:

Nunca es solo fútbol, recordadlo siempre

       La selección había sido patrocinada como símbolo de una España trans: mestiza, igualitaria y risueña


Qué lástima, Arcadi. ¿Tendrás cuajo para seguir emborronando papeles? Hay una noble tradición japonesa. Se llama harakiri. Y mira por dónde, ya que tu necropronóstico no se cumplió: esa España igualitaria y mestiza ha ganado más que la tuya, la uniformada. Hoy mismo, en El País, el crítico de cine más crítico, Boyero, también apunta con acierto a lo vivido el pasado domingo. De paso le atiza a Messi.  

Por seguir indagando en la vía chusquera, no sé bien cómo se accede a la presidencia de la CEOE regional. Siendo un empresario honrado y creador de cientos de puestos de trabajo podría ser la vía óptima. Alguno ha llegado al cargo de otra manera y se nota. La publicidad indecente, pagada con dinero de todos –la CEOE tiene tantas “paguitas” o más que las centrales sindicales mayoritarias- confundiendo al respetable sobre el absentismo, ha hecho, otra vez, que la región sea portada en medios nacionales con noticias negativas. O sea, empresarios chusqueros.

En la sede del PP han debido colocar algún cartel con alusiones a Dante y su infierno. Abandonad toda esperanza. No tenemos nada mejor y la señora Igual vuelve a ser candidata y, se admiten apuestas, alcaldesa de nuevo. No hay nada mejor ni en el PP ni fuera. Y da Igual, exactamente Igual, el conjunto de errores que arrastra en los últimos diez años.

Y vuelta a EE.UU. para acabar. Una vez que la locura sin disimulos se ha adueñado del mando de la superpotencia, el señor encargado de la guerra, Hegseth, debe pensar que hay demasiados marines aflautados. El “manda huevos” de un señor de la guerra local de hace más o menos veinte años, es de párvulos. En el Pentágono se han dicho directamente “(nos) faltan huevos” y quieren solucionarlo con inyecciones. ¡Ay!

 

sábado, 18 de julio de 2026

90 años de la gran traición

 

El próximo miércoles es 22 de julio. El borrador de esta entrada lo he trabado en el marco de una escapada de menos de 48 horas a Barcelona. Escapada imprevista. La muerte no avisa y se cruza a menudo  con los caminos de las vidas. Sin ir más lejos,  el martes 21, hará veinte años que mi madre pasó a la otra orilla. Si se revisara este blog en estas fechas de años anteriores, se encontrarán  referencias. Es una fecha importante en mi vida. La de mi cambio de estado civil, hace 49 años, el mismo día que se constituían las Cortes después de más de cuarenta años sin elecciones libres. El día de mi boda, Dolores Ibárruri, elegida diputada, otra vez, por Asturias encabezando la lista del PCE, formaba parte de la  Mesa del Congreso de los Diputados. Tanto para tan poco o tan poco para tanto.

Pero este año, el 22 de julio es un aniversario redondo de la baja definitiva de los militares traidores. Adjunto nota de la Gaceta de Madrid, número 204, de 22 de julio de 1936. Probablemente ha habido momentos más propicios para divulgarlo pero hay mucha necesidad de decirlo porque se ha dicho muy poco. Aquellos militares fueron unos traidores. El golpe de estado fracasó, el ejército se dividió y lo que sucedió fue una guerra de casi tres años con innumerables víctimas de todo tipo: Los muertos, los heridos y mutilados, los no nacidos a causa de la guerra, los exiliados… Un desastre moral y humano de un calibre desconocido hasta entonces.

Cada vez utilizo menos el término “guerra civil”. La intervención internacional fue tan notable que puede desaconsejar ese uso. Lo que sí hubo fueron enfrentamientos importantes en el interior de cada bando combatiente. Más entre los leales que entre los rebeldes. Los sucesos de Barcelona de mayo de 1937 y los de Madrid de marzo de 1939 en territorio republicano y los de Salamanca de abril de 1937 en la zona franquista, pueden considerarse guerras civiles más o menos sangrientas.

Un dato incontestable para los amantes de relatos que tratan de hacer opacos los datos: La guerra supuso una pérdida neta de 20 años en términos estrictamente económicos, con su inevitable repercusión social. La quinta parte del siglo XX directamente al cubo de la basura. Da igual que se examinen los datos de producción de patatas o de arroz o de otros cereales; de acido sulfúrico o de acero… Los niveles del último año anterior a la guerra, 1935, no se recuperan hasta 20 años más tarde. Ese 1955 que sella la práctica normalización de la dictadura franquista en el conjunto del mundo occidental, con la entrada en la ONU, bloqueada durante diez años, y dejando ver ya la repercusión del tratado con los EE.UU. de 1953, secuela de la guerra fría…

Los otros 20 años, 1955-1975, de la dictadura han acogido muchos intentos de mitificación. El innegable crecimiento económico no tiene parangón con el que vivieron las sociedades europeas democráticas. La no inclusión de la España franquista en las ayudas del Plan Marshall de 1948, no se vieron compensadas con las que vinieron después de 1953. A mitad de los años sesenta la motorización popular que supuso el Seat 600 o el Renault 4-4, o el apartamento en la costa, alcanzaron a segmentos de población como nunca antes pero sin comparación, de nuevo, con los países nórdicos o los seis que habían formado las primeras comunidades europeas.

Otro dato para amantes de relatos históricos. El año de la muerte, en la cama hospitalaria, del dictador, la estructura socioeconómica de la población todavía arrojaba un 25% de la población activa dedicada a las actividades del sector primario. El éxodo rural hacia el occidente europeo o hacia las aglomeraciones urbanas e industriales –Barcelona, Madrid, Bilbao…- todavía se tendría que completar en los años de la Transición y siguientes hasta llegar al 3% actual.

Las pinceladas, breves, que trato de dar en este 90 aniversario, no se completarían totalmente sin señalar otro actor principal. Un sector del ejército, sí; parte de la sociedad civil de ideas conservadoras o directamente fascistas, también. Pero los jerarcas de la Iglesia, que se atrevieron a calificar como cruzada el matadero que se abrió en España el 18 de julio de 1936, sin que se conozca todavía rectificación,  merecen tanta crítica, desde un punto de vista civil estrictamente democrático, como los mandos militares traidores. El nacional-catolicismo conformó  en buena medida la ideología dominante y fue uno de los estamentos privilegiados de la dictadura en pie de igualdad con el partido único y el ejército depurado.

 

sábado, 11 de julio de 2026

Las I L T

 

La incapacidad laboral temporal o transitoria es un periodo de tiempo en el que por causa de una enfermedad los trabajadores no están capacitados para desempeñar su trabajo. Hay un juez único, de momento, para diagnosticar esa incapacidad y es el médico de referencia de la familia del trabajador, el “médico de cabecera”. Casi cualquier duda que se intente expresar sobre la existencia o no de muchas o pocas “bajas” laborales, ponen en cuestión la capacidad de ese profesional para el diagnóstico. También existen inspecciones médicas para casos de dudas razonables y cuando la enfermedad se alarga, hasta un máximo de año y medio, hay tribunales médicos encargados de dilucidar si la incapacidad ha dejado de ser temporal para pasar a definitiva.

Enredar con los conceptos es difícil que se haga sin alguna dosis de mala fe o de estulticia. Cuando un político cree que el auditorio de ese día le puede aplaudir una determinada tesis y la lanza, debe después cargar con las consecuencias. Por ejemplo que la plana mayor de tu partido te haga ver que has pisado un charco de manera innecesaria y que los contrarios se lancen a por tu yugular. Cuando, a la vez, alguien te da la razón –“más razón que un santo”- ¡cuidado!. Ese alguien ya descabezó al que ocupaba tu puesto anteriormente, Alberto. Comprobado que no eras el más brillante de la esquina noroeste, ahora puedes empezar a estar entre los más torpes del área central.

El portavoz del P.P, recién salido de un proceso de cáncer –¿Semper, has tenido un periodo de ILT?- ha tenido que manifestar que no era muy apropiada la referencia del jefe. -¿Semper, qué haces ahí?- Cuando introducir una tarjeta en un aparato, más o menos digitalizado en la actualidad, que revela al segundo la hora de entrada y salida del trabajo; cuando un minuto de retraso puede suponer un descuento en el salario –no todo el mundo tiene horario flexible- las elucubraciones sobre el absentismo laboral de quienes en toda su vida no han tenido que fichar, lo que se dice fichar, pueden suponer un motivo de cabreo duradero.

Otros que juegan con el cabreo son los jerarcas de la conferencia episcopal. Las últimas declaraciones de su presidente, arzobispo de Valladolid, tampoco parece que busquen ninguna concordia. Han conseguido que al menos un par de ministros le llamen a la moderación. La utilización del término “paguita”, lo quiera o no monseñor, le pone en las filas prietas de la ultraderecha. Casualmente el jefe supremo de esa tendencia ha vivido mucho tiempo de paguitas pero ha conseguido popularizar la idea estrambótica de que a los migrantes irregulares se les concede la paguita nada más desembarcar de la patera ¿Ese era el mensaje papal de hace un mes?

Tenía ese par de anotaciones para comentar pero con pocas horas de diferencia se me han apagado dos referentes de vida. De una vida anterior, de mi juventud en Barcelona. Teresa fue mi primera abogada defensora en un litigio con mi empresa. Después empleó en su despacho a mi compañera de vida, fue madrina de nuestro hijo… era una de mis “hermanas postizas”. Hay alguna referencia en este blog, a ella, como una de mis mujeres nacidas en las cercanías del desembarco en Normandía. A su compañero, Joan, cuando falleció en los tiempos difíciles del covid; a su sobrina, Ana, lo más cercano a una hija para ellos, que no tuvieron hijos propios…

Y Jordi, en otro orden. Menos familiar pero muy cercano en lo profesional y en lo político y social. Probablemente intimamos a partir de compartir reuniones en casa de Teresa y Joan. Después de mucho tiempo nos encontramos en Barcelona hace quince años – se acaban de cumplir cuarenta de mi traslado a Santander- alguna otra vez nos habíamos visto pero pocas. Dos recuerdos: Cuando yo ya estaba muy desilusionado con la política, consiguió que me enrolase en una experiencia que él había parido: los consejos de distrito, la descentralización administrativa de Barcelona. En ese último encuentro recordó los txipirones rellenos que a Matxi le quedaban muy bien y que había comido en nuestra casa y me ofreció la que había sido de sus padres para cuando volviera a Barcelona, en las proximidades de la Sagrada Familia… Hay leyes de la biología que duelen mucho.

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2014/07/mis-tres-mujeres-de-normandia.html

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2020/05/et-recordarem-sempre-ana-alba.html

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2021/01/adeu-joan.html



 

domingo, 5 de julio de 2026

¿Más de lo mismo? Mejor no

 

Podría seguir buscando titulares con el Mundial de fondo gracias a Martín Caparrós. Entre los actos que he presenciado este año en la feria del libro, creo que se lleva la medalla de oro. Y han estado más que bien las presentaciones de Juan Gabriel Vásquez,  y de Azahara Palomeque. Mención especial para lo que supone una experiencia entre la gastronomía y el combate diario por la vida en Gaza: El “menú de Gaza”, esquivando a ratos las bombas de los criminales. El proyecto de Mikel Ayestarán y la familia Hammad cuyos beneficios ayudan a sostener a dicha familia en su actual residencia segoviana. El libro se agotó ayer en la feria. También impresionante, por inesperada para mí, la obra sobre Enrique Granados de nuestra paisana Marta San Miguel.

Pero al final, me quedo con Caparrós. Él es algo  más joven que yo y tiene una grave enfermedad aunque no le afecta a la memoria. Recuerda muy bien su primera visita a España, a los 12 años, en 1970… Eso le hace reflexionar sobre el relato delirante de que este es ahora mismo un país que no vale la pena conservar tal cual… No he asistido hoy a los actos finales de la feria. Y me alegro. La organización, que en los últimos años ha dado un vuelco espectacular al evento, ha tratado de establecer una equidistancia entre las víctimas y los criminales. El acto citado de ayer, los Hammad, se quería equilibrar hoy con una presentación de una obra de un recalcitrante sionista. La organización ha tenido que suspender ese final de fiesta.

Entre el partido de mañana contra Portugal y el 250 aniversario que cumplió ayer la declaración de Independencia de los EE.UU. me gustaría situar un par de elementos. La contribución española a esa independencia no ha sido suficientemente resaltada ni aquí ni allí. Empieza a aparecer con fuerza –todavía lejos de un conocimiento popular- la figura de Gálvez. Hace ocho años, después de visitar las instalaciones de la NASA en las afueras de Houston, y con el recuerdo de mi tío Carlos que navegaba en un petrolero que cargaba crudo allí, nos acercamos a Galveston. Incluso metimos los pies en las aguas del Golfo. Ni una referencia a Gálvez.

No sé si su figura histórica es comparable a la del marqués de Lafayette, probablemente sí. Pero sigue muy lejos… Del espíritu de aquellos ilustrados, europeos y criollos, juzgados con patrones actuales, se salvarían entre muy pocos y  ninguno. Solo me fijo en la esclavitud, su normalización. Probablemente el mayor crimen de la Historia. Las disquisiciones sobre si los negros eran humanos portadores de un alma… ¿Hay mucha diferencia con quienes hoy creen que los inmigrantes no son portadores de derechos? En Andalucía, el sector supuestamente moderado del PP acaba de avalar un código negro (*) del siglo XXI. El marxismo fracción grouchista sigue prosperando: Tenemos unos principios pero los podemos cambiar por otros si se trata de seguir ordeñando la vaca.


Y aquí, el estado de la región y de la capital. Penoso. Todo se está cayendo sin necesidad de ningún cataclismo. La regiduría de los de “letras” después de un presidente economista y un alcalde ingeniero, deja a las ciencias sociales en un lugar oscurito. La alcaldesa no fue capaz de alcanzar un título universitario, entonces de grado medio. Y se nota. El aspirante socialista hace populismo barato demostrando que no distingue entre la temperatura del aire, medida con rigor, y sus especulaciones en las que podría parecer que Santander está en mitad del desierto del Sahara. La presidenta Buruaga confirma a diario lo que han opinado quienes estudiaron con ella: no era la más espabilada de la promoción.

Y el gran proyecto de legislatura, ahora que ya se divisan las urnas del próximo mayo, es una piscina de olas. Aprovechando que el calentamiento global parece que acabará planchando el Cantábrico. Qué gran lema electoral: Tres años de parálisis y una piscina de olas a pocos minutos de las olas de verdad. Si cuaja alguna parte del proyecto, veremos segundas residencias levantadas sobre suelo rústico gracias a un supuesto interés regional. Solo les falta la máscara para parecerse totalmente a los salteadores de caminos. Y mientras, toreando los datos. La región ha recibido el año pasado más de dos millones de turistas, la tercera parte en la capital. Pero que nadie vaya a decir que hay aquí alguna tensión derivada. Ese número de visitantes se acerca al cuádruple de la población regional. Como si el conjunto de España recibiera doscientos millones de turistas. Las diversas providencias no lo quieran.

(*) https://es.wikipedia.org/wiki/Code_Noir

 

 

domingo, 28 de junio de 2026

Más de Mundiales

 

Mañana, día de San Pedro, se cumplen cuarenta años de un regreso que en la vida familiar se puede parecer al de Mac Arthur a las Filipinas. Yo no pronuncié un solemne “Volveré”, en octubre de 1970, cuando abandoné el hogar paterno, pero en alguna parte del fuero interno la decisión estaba tomada y pudo cumplirse. Ningún arrepentimiento sobre mi etapa barcelonesa, absolutamente ninguno. Además de la Universidad oficial, usé otras muchas universidades que estaban allí, ya entonces, al alcance de mis manos y mi voluntad. Y el día del regreso se jugaba la final del Mundial de México que no pude ver. Estábamos de mudanza. Precisamente ese día. En la madrugada del sábado, mientras España trataba de ganar a Uruguay, mi hijo y yo nos cruzamos mensajes-recordatorio. Él tenía seis años y llevaba ya varios interesado por el fútbol. Tuvo que recurrir a unos vecinos para ver esa final. En casa no se podía circular. La mudanza dejaba las cosas donde podía y no era una prioridad conectar el televisor…

Lo de la última entrada a este blog, en el sentido de visitas extrañas y a millares, se ha superado días después. También con los EE.UU. como lugar de origen de esas visitas. Ahora mismo, mediodía del domingo, el contador del blog supera ligeramente las 275.000 –desde septiembre de 2010. Pero es que más de 20.000 son de este mes de junio. Prefiero hacerlo público, nunca había pasado en estas cantidades…

Y algo más sobre cuestiones familiares. El pasado miércoles, día de San Juan, -qué buenos santos tiene junio: Pablo, Antonio, Luis… y los ya citados- mi prima Salomé ha cumplido 90 años y nos hemos juntado para celebrarlo. Ella también pasó una parte notable de su vida en Barcelona, lo que estrechó nuestro contacto. Pero además, mi infancia está ligada a la casa de sus padres en el pueblo, un veraneo que permitía ayudar en las tareas del campo además de disfrutar de ratos de playa y monte… Mi padre era el pequeño de once hermanos y yo soy el pequeño de mis hermanos. Las diferencias de edad con esa parte de mis primos, nunca fueron notables a la hora de establecer relaciones. Y quiero subrayar que algunos de ellos eran casi de la edad de mi madre, que, por otra parte, era la mayor entre sus hermanas. Es decir, el abanico de edades de mis primos se ha movido en un arco amplísimo. Muchos ya han desaparecido y el más joven de la parte materna todavía es cincuentón. Salomé queda, perfectamente entera, como una matriarca depositaria de muchos recuerdos familiares que los demás no hemos tenido… El mero hecho del nombre. Salomé se llamaba la madre de mi padre que ni mis hermanos ni yo conocimos pues falleció cuando mi padre todavía estaba soltero. Desde entonces, al menos ocho Salomés ha habido en la familia…

A quienes nos importa la familia, de verdad, sin postureos, nos produce algo más que asco que se utilicen “recursos” como el del aspirante a presidente del gobierno por parte de la derecha conservadora. La que se erige en máxima defensora de la familia, al menos en teoría. La buena educación parlamentaria hace años que saltó hecha añicos en los usos  de nuestras instituciones pero lo ocurrido ese mismo día de San Juan, cuando mi prima cumplía 90, ha descalificado – para mí eternamente- al candidato.

Sin ninguna necesidad, absolutamente ninguna, se le ocurrió mentar al padre del portavoz socialista, Patxi López. No hace falta más para (des)calificar al elemento. Pero hay más. Tiró la piedra y escondió la mano. No estaba en su escaño cuando el hijo del mentado salió al rescate de la memoria de su padre. Y solo le llamó “ruin”, que tiene varias acepciones en el diccionario de la RAE pero me voy a quedar con los términos contrarios: Honrado y digno. Eso es lo que no es Núñez F.

martes, 23 de junio de 2026

El inicio de “mi” Mundial

 

No haber publicado el último domingo ya indica cierta anomalía respecto a los últimos meses. Y no es la única que nos envuelve. Uso mi vacuna protectora y después de los Andes y los Pirineos, me he/nos hemos dirigido a Santiago de Compostela. Pocos partidos de esta fase previa he conseguido ver. Los dos de España y el Francia-Senegal.

Santiago. Si no cuento mal, es mi quinta visita a la ciudad, la tercera a la catedral, la segunda en la que he visto funcionar el botafumeiro… y por muchas razones, la más completa. Ya tenía un registro de récord con Santiago. Mi primer vuelo, en octubre de 1968, fue desde Santander a Lavacolla. Cosa que tantos años más tarde no es posible  hacer. Hay factores que ayudan para que esta última visita me haya enganchado más que las anteriores, por ejemplo, tener menos prisa, menos ansiedad por ver todo y rápido y, fundamental, un familiar cercano, residente allí desde hace cuatro años, que tiene todo el mérito para que esta visita haya sido la más importante, la más completa, Gracias, Daniel. Ha sido mucho más que ser acompañado por un nativo…

El único inconveniente de la visita, y nadie a quién culpar, el exceso de calor. El mismo que está aquí ahora, ya de vuelta, pero que la semana pasada no había aparecido todavía por la franja costera. Otro inconveniente: la vida en Santiago lleva siglos basada en el peregrinaje. No es lo mismo ir unos días que vivir allí. Creo que sería demasiado incómodo vivir, al menos en el casco histórico de la ciudad. Con calor, con ventanas abiertas, el bullicio callejero, que no acaba ni de madrugada, se cuela en las habitaciones…

No quiero dejar en penumbra las anomalías que citaba al principio. Del mismo modo que hace unas semanas guardé un párrafo de Irene Vallejo que todavía no he colocado en este blog… la sabiduría extraordinaria de esa mujer hace que rebusque ahora hasta encontrarlo: “(...) No es cierto que lo natural sea siempre bueno y lo cultural no: en la vida salvaje pueden devorarte vivo, pero no te graduarán unas gafas ni recibirás un trasplante de corazón.(...)”

Lo de las gafas nos sigue costando dinero a la mayoría, a casi todos/as. En cambio, un trasplante de corazón en esta España que muchos creen que está a punto de defunción, es gratis. ¿Dónde más? En muy pocos lugares de este planeta. Todavía quedan unos días para presentar la declaración del IRPF… Porque el trasplante y muchas cosas más, no son exactamente gratis. Lo pagamos entre todos/as que es la manera de que llegue a todos/as; a quienes podrían pagarlo de su bolsillo y al resto. Por eso, no puede haber perdón para quienes dilapiden los recursos de todos, los que a veces resultan condenados y otras absueltos, o casi. De la misma bolsa salen los sueldos, a veces bastante voluminosos de algunos servidores públicos que creen estar por encima del bien y del mal…

Otra anomalía poco importante salvo para mí, ha estado a punto de pasar desapercibida. Alguien sigue este blog con intenciones desconocidas. No es la primera vez que detecto un número de entradas/lecturas exageradas. Ninguna como la que ha ocurrido estos días. Me ha dado tiempo a documentarla. En caso contrario podría parecer una “ida de olla” propia. Más de seis mil visitas en un solo día, la mayoría de las mismas desde EE.UU…Con todo lo que sucede por allí últimamente y ahora no me refiero al Mundial de fútbol, no sé si se puede estar medianamente tranquilo.

Después del cambio de gobierno de marzo de 1996, un ilustre académico ahora nonagenario, que cree que solo nuestra pertenencia a la Unión Europea nos libra de un nuevo 1936, admitió que la conjura para el cambio había existido. Él había sido uno de los conjurados. Dicha anomalía pudo quedar reducida a un grupo de periodistas, muy influyentes, sí, pero no dictaban sentencias. No sé si habrá un nuevo Ansón que aclare todo lo que va pasando en los últimos años, meses, días…

domingo, 14 de junio de 2026

Mirada alta: Cal y arena

 

Con un viaje al revés que el de Marco –de los Apeninos a los Andes- lo mío ha sido de los Andes a los Pirineos y me encuentro al acabar de relatar ese viaje con una visita papal. Una vez tuve al Papa a pocos minutos de mi domicilio de entonces, alrededores de Montjuïc. Nos encerramos en casa, se escuchaba la megafonía, teníamos alguna coartada: un bebé. Era Juan Pablo II y no le teníamos demasiada simpatía. Años más  tarde también tuve noticias de la llegada de otro Papa. Tampoco me resultaba muy simpático Ratzinger, y supe más de su viaje por todos los desmanes de las administraciones valencianas que por los mensajes lanzados por el Pontífice. El Papa que me ha resultado más simpático desde Juan XXIII, Francisco, no quiso venir a España y no quiso por diferencias sustanciales con la jerarquía de la Iglesia nacional. Esa Iglesia que ha tenido algún destello de puesta al día pero que se ha acorazado bastante en muchos temas que la sociedad a la que sirve ha dado carta de normalidad.

No olvido, ni quiero ni puedo, que quienes crecimos en la dictadura lo hicimos a la vez, bañados en el nacionalcatolicismo, con el dictador entrando bajo palio en los templos y con la denominación de Cruzada para la matanza que supuso la guerra y las persecuciones posteriores. Casi empatando con lo ocurrido siglos antes con los cátaros: “Matadlos a todos, Dios sabrá escoger a los suyos…” Pues eso, no es posible pedir más. La Iglesia católica es uno de los clubs con más socios del mundo. No se puede profundizar mucho en ninguna línea sin riesgo de fracturas. Dicho eso, y para ir acabando con la noticia de primera de los últimos días, el Papa Prevost habló en el Congreso no como jefe de un estado, pequeñito. Lo dijo nada más empezar. Era el obispo de Roma quien dijo todo lo que dijo y lo que gustó más o menos a unos y a otros. Un éxito de ese enorme club religioso que preside.

Ya empezó, antes de aterrizar en Barajas, declarando simpatías por el Real Madrid. Florentino no necesitaba ese apoyo para ganar. Y, algo más, si de verdad es enemigo de la polarización, no haber dicho ni una palabra sobre el fichaje de Mourinho… La polarización en España no necesitaba ese refuerzo. ¿Ha empatado con su actuación en Barcelona? Yo, que a veces no encuentro traducción para algunos términos que aprendí en aquel idioma, con todo respeto me atrevo a decir que el espectáculo de la noche del miércoles, en el centenario de Gaudí, me pareció  carrincló”, muy indicado para “bledes.

Y después, después de que Prevost haya vuelto a Roma (aunque Iberia no se lo haya puesto fácil) queda todo lo de aquí que no es poco. Ya no hay día sin que apague la radio sin escuchar la totalidad de una noticia; leyendo solo titulares en la prensa escrita, sin bucear en casi nada. Me declaro superado. Superado por la información de tribunales, por las actuaciones de fontanería dignas de Pepe Gotera o del Superagente 86. Superado. Han ganado. Lo ha dicho un socialista extremeño con otra referencia, pero estoy de acuerdo: han ganado. 

Me refugio en la lectura. Con una imagen de una profesora valenciana, jubilada, que apoyaba a sus compañeros en activo cuando apareció un animal de dos patas… Natalia Ginzburg, judía italiana, diputada del PCI, fallecida en 1991 no llegó a ver lo que pasó con su partido ni todo lo demás que nos ha ido cayendo… Pero tiene un párrafo en “Las pequeñas virtudes” que no me resisto a incluir aquí al lado. Le confesé a un antiguo compañero de trabajo y de más cosas, muy amante de todo lo italiano, que yo sigo circulando como peatón, casi siempre, viendo venir a los vehículos de frente ¿“manías” adquiridas en la juventud?

Una cosa que he seguido con más interés es la homilía de Martín Villa sobre su papel en la Transición. Claro, te perdona la justicia argentina –la de aquí nunca ha visto causa- y te vienes arriba. Ha sido contestado en pocas horas por el catedrático de Zaragoza Julián Casanova. Poco más puedo aportar, pero alguna de mis actividades de juventud se cruzó con Martín Villa antes de que llegara a ser ministro, cuando era gobernador civil de Barcelona. Supongo que cuando mandaba cargar a la caballería, él todavía no se había caído de ningún caballo…

 

 

domingo, 7 de junio de 2026

Cono Sur (Final)

 

Una experiencia nueva el jueves 7 de mayo: Atravesar una porción notable de Buenos Aires, de norte a sur, muy poco después de la hora punta. El conductor, que ha participado en el maratón de Madrid y está dispuesto a hacerlo en el de Valencia del próximo otoño, por querer bordar el recorrido, no pudo tomar la salida correcta para llegar al embarque de Puerto Madero. La posibilidad de volver no se abrió hasta Avellaneda y el tráfico por un momento sugería la posibilidad de llegar tarde al barco. Rozamos el milagro pero eso no ocurrió. La travesía hasta Colonia del Sacramento, en Uruguay, mejor de lo que era previsible dado el pronóstico del tiempo y las lluvias de madrugada en Buenos Aires.

¿Vale la pena la visita a Colonia? Podría estar sobrevalorada, aunque hay alguna nota de interés. Y la amenaza de mal tiempo nos acompañó todo el día aunque hasta el viernes no se confirmó, y de qué manera, el pronóstico. El trayecto hasta Montevideo en un buen autobús de la empresa COT resulta un poco pesado y con bastantes paradas. Llegamos a la capital casi de noche. El conductor que nos llevó al hotel resultó ser un simpático iconoclasta de edad avanzada. Nos despista su acento, parece otro de los casi todos venezolanos que nos han transportado en los tres países. Pero es uruguayo, de cierta edad –similar a la mía le calculo- abuelo, que ha vivido en Caracas  45 años y tiene allí a la mayoría de su familia. Nos partimos de risa con sus comentarios sobre el héroe nacional –Artigas- o sobre el porqué la calle principal lleva el nombre de “18 de julio”. Supone que pasó algo importante pero no sabe importante para quién. Le entramos con el significado que tiene en España… Instalados en el hotel salimos en busca de un lugar para cenar. Hay un partido del Peñarol y la ciudad, con amenaza de lluvia, no tiene mucho ambiente. La cena en el local más central –Convención- de una cadena –La Pasiva- correcta, pero poco reseñable.

Y el viernes que resultó, gracias a la jugarreta de Iberia, la última jornada de nuestro viaje, los cielos se abrieron desde primera hora y la visita a Montevideo, a ratos, se hizo muy incómoda. Dedicamos bastante tiempo a solucionar el problema creado por Iberia, incluida visita a la oficina que la compañía mantiene en el centro de Montevideo. La oferta que parecía inamovible era un vuelo con escala en Sao Paulo, con la compañía asociada, Latam, para el primer tramo, que no nos dejaba obtener las tarjetas de embarque… y que alargaba la totalidad del trayecto en casi seis horas. Tratamos de poner buena cara al mal tiempo. En una semi-escampada visitamos la ciudad antigua, la catedral y…lo que resultó la joya de esa etapa: El palacio Salvo, una imagen del cual ya está en la entrada a este blog del 14 de mayo.

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2026/05/extra-cono-sur.html

La lluvia arreció a la salida de esa visita. Comimos en un restaurante muy genuino –Santa Catalina- cercano al hotel. Descansamos un poco y aunque el tiempo no se arregló, la lluvia a media tarde era un tanto respetuosa. Aprovechamos para un paseo por las librerías de segunda mano de la calle Tristán Narvaja, nada que envidiar a las famosas de Buenos Aires en cuanto a diseño, oferta y ambiente. Cenamos en el hotel, en primera línea de la costanera, aquí entre la Rambla de Francia y la de Gran Bretaña. Con un día despejado las vistas serán excepcionales: no pudo ser.

Y ya el sábado, día y medio antes de lo previsto –de nuevo recuerdo que gracias a Iberia- y bastante pronto porque había cuestiones notables sin resolver, Lalo, un conductor muy simpático, nos llevó al aeropuerto que está bastante lejos del centro.

La odisea allí, al ver que había un vuelo directo de Iberia a Madrid que nadie nos había ofrecido… y que resultó un vuelo retrasado del día anterior, en principio completo, nos provocó un par de horas de bastante tensión para ver si nos colocaban. Gracias al personal de tierra de Iberia en el aeropuerto- subrayo la gestión del personal, especialmente la de un joven empleado de nombre Maximiliano- al final conseguimos volar perdiendo, eso sí, un día y medio de nuestro viaje proyectado. Al escribir estas líneas y dos semanas después de la última comunicación, Iberia todavía no ha dado una respuesta sincera y efectiva a nuestras reclamaciones. Vamos a seguir, claro. Hay gastos que deben asumir e indemnizaciones reguladas que no pueden soslayar aunque de entrada, lo intentan.

Nota: Partes de estas entradas extras tituladas “Cono sur” se empezaron a escribir a bordo del Airbus “Johannesburgo” de Iberia, en ese vuelo que no era el nuestro y que llegó a Barajas en la madrugada del domingo 10 de mayo…

 

miércoles, 3 de junio de 2026

Cono Sur (4) B.A.

 

El último martes de abril llegamos a Buenos Aires hacia mediodía. El tiempo era muy estable y tuvimos buena visibilidad sobre la enormidad del continuo urbano. Dedicamos la tarde a reconocer la Recoleta, y tratar de comprar una tarjeta SIM local, lo que no conseguimos hasta la mañana siguiente. Tampoco fue fácil en Chile. Supongo que por motivos de seguridad hay que realizar una serie de trámites que hacen muy complejo un asunto que, por ejemplo, hace doce años, en África, era increíblemente sencillo. Muy recomendable el Sanjuanino, de la calle Posadas, lugar de nuestra primera cena bonaerense que no sería la última.

El miércoles un larguísimo paseo nos llevó a San Telmo, donde comimos, y a la Boca, pasando por la famosa librería Ateneo, el teatro Colón, el Obelisco… Después de comer atravesamos el Parque Lezama y entramos en uno de los barrios quizá más famosos del mundo. Maradona y Messi lo presiden todo. Tomamos un colectivo, o sea, cogimos un autobús –lo que allí provoca carcajadas- para volver a la Recoleta. Es muy fácil el transporte público en Buenos Aires. Aunque la red de metro (Subte) no es muy extensa, los autobuses suplen más que dignamente y se paga con cualquier tarjeta de crédito o débito a un precio aproximado de medio euro si no se sale de las áreas centrales.

El jueves cerramos nuestros pasajes para Uruguay. Hubo alguna dificultad con la web y acudimos a las oficinas de la naviera en Puerto Madero. Después, nos acercamos de nuevo por San Telmo con idea de hacer la típica fotografía con Mafalda. Misión imposible. Se les había ocurrido a la vez a decenas de personas. No recordaba yo tanto éxito en mi primera visita a la ciudad. Seguimos hacia la plaza de Mayo con idea de encontrarnos con las abuelas. Haciendo tiempo visitamos la Catedral y el Cabildo y con lo que nos encontramos fue con una manifestación imponente que adelantaba el 1 de mayo. Almorzamos en el Tortoni y en ausencia de los pañuelos blancos, seguimos hacia Corrientes y volvimos al teatro Cervantes, el Colón no tenía programa ese día, pues nos habían dicho que quizás a última hora podíamos conseguir alguna entrada. Lo logramos.

El 1 de mayo hicimos muchas gestiones para los días en Iguazú y nos dimos otro enorme paseo hacia Palermo, donde comimos en una terraza. El tiempo todavía se mantenía bueno, un punto cálido. Esa parte cambió al día siguiente. Con un impresionante cielo muy limpio, el viento había girado y venía bastante frío. Recorrimos por la mañana de nuevo el centro, los alrededores de la plaza de Mayo y nos encontramos con una curiosa muestra folklórica en los jardines del Cabildo. Tras un descanso a primera hora de la tarde, acudimos a la ESMA al atardecer. Aunque está ya contado en alguna entrada anterior, y la foto de Taty Almeida también se ha incluido a posteriori, no tenemos ninguna razón para ocultar que esta tarde del 2 de mayo se sitúa entre lo más destacado de este viaje. Ahora va una foto en la que hay una silla vacía entre la de Taty y la mía. La había ocupado hasta poco antes el alcalde de Avellaneda. También está relatado en una entrada anterior. El Racing de aquí todavía era equipo de Segunda. Volvimos a cenar al Sanjuanino.

Y el domingo día 3, dedicamos la mañana a la recogida y separación de equipajes. Una parte se quedaba en Buenos Aires. En Iguazú no íbamos a necesitar ningún abrigo. Ya habíamos hecho lo mismo en Santiago para ir a Atacama. Tuvimos algún incidente cómico en el Aeroparque. Faltó muy poco para volar a Bariloche, en un error que todavía no encuentra explicación razonable y ya en el vuelo a Iguazú, también tuvimos alguna historieta con los asientos –duplicadas las tarjetas de embarque…- . Llegamos ya de noche y el hotel – Guamini Misión- nos sorprendió positivamente. Estaba un poco lejos del centro pero era de una categoría muy superior al precio pagado. Cenamos allí mismo y a la hora del desayuno también comprobamos que la elección había sido muy buena. Estábamos literalmente sobre el Paraná, rodeados de ambiente tropical y de aves propias del lugar.

Habíamos encargado el traslado al Parque de las Cataratas al mismo taxista que nos llevó la tarde anterior del aeropuerto al hotel y todo salió redondo. Ni siquiera había muchedumbres en la entrada. No sé bien qué se puede contar de este espectáculo natural que no se haya dicho ya. Al principio, primer recorrido, me pareció que no era para tanto… Poco a poco, con los otros dos recorridos, enmendé la primera impresión. Es un lujo descubrir a esta edad algo tan impresionante. El clima aquí permite bañarse al atardecer en la piscina del hotel y salir a ver la puesta de sol muy cerca del hito de las tres fronteras.

Al día siguiente, la orilla brasileña. Mejores vistas con menos recorrido y mayor concentración de gente. Hay un punto concreto al que, incluso fuera de temporada, no es posible acercarse dada la multitud. El miércoles fue un día de tránsito. Volar de vuelta a Buenos Aires, cuestiones de intendencia –lavandería-, cena en la Cantina de la Recoleta… y, descubrimiento de que a punto de terminar un viaje casi perfecto hasta entonces, llegaba el borrón por cuenta de Iberia que nos había cancelado el vuelo de Montevideo a Madrid y no había considerado la posibilidad de comunicárnoslo… continuará.

domingo, 31 de mayo de 2026

Cono Sur (3) Santiago

 

La capital chilena es una ciudad de grandes contrastes, de la que sabemos poco en comparación, por ejemplo, con Buenos Aires y que vale la pena conocer más y mejor. Santiago del Nuevo Extremo fue como la bautizó Valdivia en 1541 y es que aunque ya se tenía referencia de la enormidad del Pacífico, aquello, con pocas dudas, era un extremo del mundo conocido.

La estancia en Santiago tuvo dos etapas debido a un evento que finalmente fue suspendido. Un concierto que iba a celebrase el 25 de abril en el Estadio Nacional, con Quilapayún, Inti Illimani…no tuvo finalmente autorización. Todavía estamos pendientes de la devolución del importe de las entradas. Como nos enteramos de ese acto cuando ya teníamos algunos vuelos comprados, pudimos meter la visita al desierto de Atacama entre las dos estancias en Santiago. La mañana del domingo 19,  a la vuelta de Punta Arenas, se cargó de emociones. Nuestro alojamiento estaba bastante cerca de La Moneda y hacia allá caminamos. Poco antes nos encontramos con una marea roja, una ciclada familiar, patrocinada por el Banco Santander y junto al monumento a Salvador Allende, otra marea roja, un acto del Partido Socialista que terminó con una versión de la Marsellesa cantada a coro por los asistentes con una letra diferente a la original.

La sesión mañanera terminó en el Museo de la Memoria. Imprescindible para calibrar el horror vivido allí hace medio siglo. Poco después de nuestra visita el Museo ha recibido el premio Rey de España a los derechos humanos. La tarde fue familiar. El rescate de una amistad trabada en Colombia en noviembre de 2010, nos permitió introducirnos en la familia de Gonzalo. Uno de los hitos de este viaje. Con ellos disfrutamos también el domingo siguiente, a la vuelta de Atacama.

Un par de letreros que ya figuran en anteriores entradas de este blog, dan cuenta de masacres que están a punto de cumplir su quinto centenario. La otra, más reciente, la que documenta el mencionado Museo de la Memoria, nos dirigió a la Biblioteca Nacional, ese 20 de abril, un lunes lluvioso, sin la posibilidad de recurrir a ningún museo. Revisar publicaciones de los primeros días de septiembre de 1973, es lo que hicimos, dan buena prueba de que el golpe de Pinochet se veía venir…

Frente a esa Biblioteca se alza el hotel Mercure. Sorprendentemente ofrece un menú degustación de mucha categoría a un precio muy asequible. El tema precios es difícil de explicar. Nuestra sociología urbana se nutre de taxistas y de otros trabajadores de servicios, hostelería, lavanderías… Entre los conductores, lo mismo en Chile que en Argentina, abundan los exiliados venezolanos, con ideas bastante diversas sobre la situación actual en su país. Uno, en Buenos Aires, se declaró partidario de Milei y pese a tener una vida muy poco confortable, parece que era mejor que la de su novia dedicada a la enseñanza…

Un mínimo común en los dos países es la carestía en general, la dificultad de la vida cotidiana, y la falta de medidas que ambos gobiernos han dejado pasar para hacer frente a la subida de precios de los carburantes debido al ataque a Irán. Con un sueldo mínimo inferior a la mitad del español, la gasolina tanto en Chile como en Argentina es más cara que aquí.

El sábado 25, anulado ya el concierto, dedicamos la mañana a pasear, cuestiones de intendencia, lavandería, etc Uno de nuestros alojamientos en Santiago estaba al lado de la Cámara de Comercio de España, un vecindario residencial muy tranquilo. En Buenos Aires tampoco estuvimos lejos de la bandera, en ese caso de la del Consulado General en la Recoleta. Por la tarde subimos al cerro San Cristobal y acudimos al estadio, en donde en lugar de nuestro concierto había un partido de fútbol de la máxima rivalidad, Universidad de Chile contra Universidad Católica. Ganaron los laicos. En los alrededores del Estadio Nacional, la memoria de Víctor Jara se nos imponía: Te recordamos, Víctor. Cerca del alojamiento encontramos un restaurante peruano, abundan en Santiago, de muy buen aspecto. La sorpresa es que ofrecían un tenedor fácil, a lo que nosotros, supuestamente más alejados del inglés, denominamos buffet libre…

El  domingo 26 se celebraba el maratón de Santiago. Quedamos con Gonzalo y su familia cerca de nuestro alojamiento y a la vez fuera de vernos copados por la carrera. La generosidad de esta familia nos ayudó a ganar en comodidad para una de las etapas que nos parecían imprescindibles: visitar la casa-museo de Neruda en Isla Negra, que no podíamos dejar para el lunes, por cierre, y el martes ya era nuestro vuelo a Buenos Aires. Una especie de peregrinación laica, pese a muchos pesares… No pude evitar, desde primera hora, entonar las partes que recordaba del Canto General, en la versión de Mikis Theodorakis con María Farantouri y Petros Pandis, la misma que suena mientras escribo, en este domingo en el que el Racing, ya ascendido, se ha proclamado campeón: “Era el crepúsculo de la iguana…”

La visita al museo no defrauda para conocer mucho más sobre el Nobel chileno y el recorrido por la costa, con almuerzo en El Algarrobo, en un restaurante que presume de visitas de postín, incluida la del propio Neruda, y donde la reineta no es una manzana y se convierte en un riquísimo túnido austral. También la antigua factoría ballenera de Quintay fue un hallazgo que no hubiéramos descubierto de haber viajado solos. Llegamos de noche a Santiago y la despedida de Gonzalo y su familia fue, a la vez, triste y prometedora. Esperamos acogerlos aquí.

El lunes se celebraba la Virgen de Montserrat, puede que fuera el motivo de conocer la absolución de Jordi Pujol debido a su estado de salud… Nosotros volvimos a la costa, ahora en transporte público muy cómodo, Turbús. El paseo por Valparaíso merece la pena y el traslado rápido, mediante un tren de cercanías, EFE, hasta Viña del Mar, también vale la pena dada la fama del lugar aunque una de sus principales atracciones, el reloj de flores, estaba en reparación. Otro sobresalto de precios: Una limonada en un sitio elegante, Nogaro, junto a la playa, puede ser más cara que el billete del autobús desde o hacia Santiago. La cena en un chino de la calle Suecia cerró, dos semanas después del inicio, la etapa chilena de este viaje.

 

jueves, 28 de mayo de 2026

Cono Sur (2) Atacama

 

Desde mitad de abril las entradas a este blog se han visto salpicadas –no podía ser de otra manera- de las vivencias que los protagonistas íbamos encontrando a miles de kilómetros de casa. Tengo la sensación de que no hay mucho más que añadir, desde un punto de vista más estricto de turistas que quieren ser viajeros y que a ratos lo consiguen, sobre la Patagonia chilena. Pero a la vez, las alusiones al desierto de Atacama no han alcanzado las cotas que merece.

Si el vuelo de Punta Arenas a Santiago del sábado 18 de abril nos ofreció un atardecer majestuoso que nos permitió fotografiar el macizo del Fitz Roy (Chaltén) visitado ya unos meses antes de empezar a escribir este blog, en 2010, el vuelo de Santiago a Calama, no se quedó corto y pasamos algo al oeste del Aconcagua pero con muy buena visibilidad sobre la cumbre de las Américas.

El aeropuerto de Calama sirve en un porcentaje muy elevado para el tráfico turístico que mueve SanPedro de Atacama. Todo es fácil de organizar, traslados, alojamientos, organización de las visitas –casi todas en Parques nacionales con precios de entrada relativamente elevados para los extranjeros-… Nuestra primera visita, condicionada por una cierta huida de las altitudes más importantes, fue a las lagunas de Baltinache, con baño incluido en unas aguas con una densidad salina que facilitan la flotación incluso para quienes no saben nadar. Creo que no se orienta suficientemente sobre la necesidad de proteger los ojos, con unas simples gafas de natación, de esa elevada salinidad. Una ducha estrictamente controlada, de medio minuto, ayuda a retirar lo más molesto de la carga de sal acumulada. El circuito programado ocupa medio día y empieza con un desayuno de lujo en el alto de Likan-Antay que domina todo el oasis de San Pedro. El guía, Andrés, se escapa bastante del modelo guía-papagayo. Sabía mucho sobre Geología, por ejemplo, y respondía a preguntas muy variadas.

Por la tarde visitamos el valle de la Luna, con paisajes de nuevo sobrecogedores aunque en este caso, la guía fue mucho menos sorprendente. En ambos circuitos la intendencia está muy bien. Desayuno por la mañana y cóctel-merienda por la tarde. El alojamiento que habíamos contratado –Casa Macaw- respondió con excelencia a las expectativas, con trato familiar y muchas facilidades para “tomar algo” fuera del desayuno.

Al día siguiente -23 de abril- por la mañana la visita empezó con otro buen desayuno en los petroglifos del Valle del Arco Iris, otra vez con una buenísima guía, Lorena, con conocimientos muy superiores a lo que se espera de un guía turístico. Y se acaban los calificativos para describir los paisajes. Descansamos esa tarde porque teníamos contratada una visita nocturna. A unos 30 kilómetros de los telescopios más importantes del mundo, - el desierto de Atacama es el más árido del planeta y ofrece más de 300 noches al año de cielos despejados con absoluta falta de cualquier obstáculo para la observación del firmamento-. La experiencia guiada por Camilo, y con unos aparatos no muy sofisticados, fue tan satisfactoria que dificulta notablemente tratar de jerarquizar qué es lo que más nos ha gustado/sorprendido de esta etapa del viaje, si los paisajes diurnos o el firmamento nocturno.

El último día teníamos que contemplar la hora del vuelo y el traslado al aeropuerto El Loa pero nos dejaba libre la mañana. En casa Macaw no pusieron la más mínima pega para abandonar el alojamiento a la hora del traslado, 14.30, pero no quisimos enrolarnos en ninguna actividad que no nos permitiera controlar el horario a nosotros mismos. La recomendación de Lorena fue una caminata absolutamente por nuestra cuenta al Pucará de Quitor. El Pucará es una fortaleza inca muy bien conservada que da cuenta de cómo las primeras matanzas en la zona no fueron las protagonizadas por los españoles. Previamente, los incas ya habían sojuzgado a los habitantes primitivos del inmenso salar desértico. Después, como indican carteles variados, se produjeron los violentos enfrentamientos entre españoles e incas. Desde el punto de vista del esfuerzo físico, debido a la altitud y la temperatura, esta última actividad en Atacama fue muy exigente. 

El vuelo de regreso a Santiago, con la noche ya cerrada, no nos dejó apreciar nada relevante del paisaje.

 



domingo, 24 de mayo de 2026

Detrás del árbol

 

El domingo pasado la ciudad vivió una fiesta enorme y la alcaldesa no estaba. Al pasar el autobús del Racing por la plaza del Ayuntamiento Jose Moratón, un  activo histórico del Club, -ahora en el cuerpo técnico- cantó lo de “dónde está la alcaldesa, la alcaldesa dónde está” Y la alcaldesa no estaba. Ha necesitado varios días para reaccionar y ha tenido un algo de venganza contra Jose Moratón… Cuando yo era pequeño y mis mayores –padres y tíos- estaban ya incorporados a la vida urbana, había algún resabio contra los “palurdos”, los que se habían quedado en el pueblo… Uno de mis tíos contaba una anécdota, probablemente cierta, de una señorita del pueblo que posó para una foto escondida tras un árbol y aunque le dijeron que así no la verían, ella argumentó que cuando alguien preguntara por ella, saldría –en la foto- diciendo “estoy aquí, detrás del árbol”. Gema Igual también es de pueblo y aunque ya hace años que entró en la ciudad, demuestra a diario que la ciudad se resiste a entrar en ella… Si es que hoy en día la ciudad aporta algo positivo a la vida rural.

Hay otra nota de local, hoy, aunque ha podido tener eco nacional. El vicepresidente del Sindicato Médico de Cantabria, Santiago Raba, ha abroncado a los médicos residentes que parece que no están muy activos en el tren de huelgas que los sindicatos médicos, no los demás con implantación en la sanidad pública, van realizando con un seguimiento más bien escaso según la  Consejería de Salud, que es la que va a realizar los descuentos –supongo-. No sé dónde han aprendido sindicalismo algunos dirigentes, pero no creo que poner la bronca por delante de la persuasión ayude mucho. La sanidad pública pierde, con seguridad, pero el sindicato del señor Raba puede estar más cerca de otras fórmulas. No necesariamente públicas.

Escribir cada semana de los vendavales que nos azotan y no tocar en esta el asunto ZP se entendería mal. Nunca he sido de su partido, pero me siento tan dolido o más y no me importa confesar que tanto en 2004 como en 2008, ZP pudo formar gobierno con mi voto –entre otros millones- a su lista en esta provincia y no recuerdo quién la encabezaba. Ningún otro presidente del gobierno ha contado con esa dosis -100%- de mi apoyo. No voy a ser yo quien le niegue la presunción de inocencia –frecuentemente se olvida que un básico en una democracia plena es que hay que demostrar la culpabilidad y no la inocencia de un encausado- pero por primera vez estoy totalmente de acuerdo con Rufián: “Es una mierda” si es un corrupto y es otro tanto o más si se trata de otro caso de “golpismo de puñetas”. Soy yo quien hace traducción libre del término “lawfare”. Y hay comentaristas que se enfadan porque se emplee un término tan común en el lenguaje común, como “mierda” y otros que repasando el currículo de Rodríguez Zapatero, destacan que “politizó la memoria”. Claro, era el franquismo quien la había despolitizado…


Con lenguaje correcto digo que si resultara culpable me dejaría en un nivel de desilusión semejante a descubrir lo de los magos de Oriente o la cigüeña de París. Me quedo por el momento en la venda de la Justicia, esa que dice impartir lo mismo para todos y que resulta muy difícil de creer.

Sin entrar en el “y tú más” que ni me gusta ni necesito y olvidando mucho, sin duda,  en esta tarde de domingo:

- Si has sido rey de España, recibir regalos de millones de dólares no es sospechoso. 

- Cobrar 70.000 € por una conferencia, sin ser un premio Nobel, no es sospechoso.

- Vender pisos de propiedad municipal y rentas limitadas a fondos buitre no es sospechoso.

- Cobrar comisiones por venta de mascarillas no es sospechoso si eres primo del alcalde o novio o hermano de la presidenta o hijo de “grande de España”…

- Y que nuestro andamiaje jurídico lleva lustros sin averiguar quién es “M. Rajoy” o sin encausar a Dolores de Cospedal a pesar de sus conversaciones con Villarejo.

Y que no hay nada que esperar de quien todavía no ve motivos para anunciar su programa de gobierno en una moción de censura, al margen de que pueda tener o no votos suficientes.