miércoles, 24 de abril de 2024

1, 2, 3

 

Y casi todo menos gracioso que en la comedia de Wilder sobre aquel Berlín en blanco y negro con la Coca Cola de protagonista.

Uno. Elijo publicar hoy, exactamente entre el 50 aniversario de la revolución portuguesa y un Sant Jordi que no debe andar lejos de una celebración redonda, -probablemente el aniversario 48º- del Ball de l’Estatut, en Montjuïc, cuando yo todavía era un estudiante obrero o un obrero estudiante. No me resulta fácil, desde entonces, dejar pasar esas fechas, enlazadas con aspectos de la vida personal que todavía me cuesta contar en público. Se quedarán para la novela que no publicaré. Pero hoy es 24 de abril y eso, no lo puede negar nadie, está entre el 23 y el 25. Rastreando mis escritos también se encontrarán referencias a Italia. Mañana sigue siendo fiesta allí. No creo que a Meloni se le ocurra cambiar el calendario festivo.

Dos. Asunto pendiente y prometido desde hace un par de meses: en

 https://robertoruisanchez.blogspot.com/2024/02/koldos.html

me preguntaba que qué contaría el PP en la madrugada del 22 de abril. Tras las elecciones vascas. Nada. No tiene nada que contar. La rabia expresada hoy por aquel supuesto moderado que aceptó el trono popular después del asesinato político de Casado lo demuestra con mucha claridad. Están haciendo brillar a un presidente del gobierno que lo tiene muy difícil. 9 a 1, un resultado contundente. Hoy se lo han puesto en bandeja. Y ahora a esperar la siguiente madrugada electoral, cuando recuenten en Catalunya, donde tampoco se adivina un resultado muy favorable para el PP. Los relatores de Génova se empacharon tras las elecciones gallegas. Solo perdieron dos escaños y seguían con mayoría absoluta. Hacia fuera todo bien.

Subir un escaño en el Parlamento vasco, pasar de 6 a 7 de un total de 75 puede parecer una noticia positiva. Un gallego bien podría decir ¡Depende! Si esos seis escaños de 2020 eran el peor resultado popular en Euskadi, los siete de ahora serán la medalla de plata de peores resultados… Hasta que cambien de política, de relato o de relatores. A Cuca, cuca, Gamarra le faltó tiempo para echarle la culpa a Pedro Sánchez del casi triunfo de Bildu. Hoy ha sido el propio Núñez. No se apean. Parece que resulta más fácil seguir en el barro que ducharse y cambiar de rumbo.  Y llegará el verano…

Tres. Bildu, como todos los demás que recuerdo ahora que han jugado al sorpasso, no ha tenido suerte. No la tuvo el PCI del compromiso histórico de los años 70 –a pesar de la novedad que representaba el mensaje que se denominó eurocomunismo-, ni Rivera, ni Iglesias… Iglesias tiene una parroquia muy fiel. Veo mucha disculpa en redes sociales. El infierno, ya se sabe, siempre son los otros. No creo que le quede mucha vida política. Un bar  puede ser un buen observatorio para ver la vida pasar.  Sumar tampoco anda para tirar cohetes. Con esa parte de la izquierda, con no muchos mimbres, y además separados, llega lo que podría resultar no muy esperado: el gobierno de coalición fracasará no por la quiebra del viejo PSOE. El agotamiento de la savia supuestamente nueva parece estar más cercano.

Así, Grandola, Vila morena, que me enviarán mañana muchos amigos, o el Bela Ciao –popularizado hasta extremos increíbles por una serie de televisión- no pueden evitar otro ¡Ay! para terminar.

Y todo, todo lo anterior, hasta ese ¡Ay! final, estaba escrito antes de conocer la carta del presidente del gobierno. Primer comentario: no me extraña. Él habla de fango y yo he hablado de barro. Y las primeras reacciones de altos cargos del P.P - López Miras, Hernando, ...- no dan mucha esperanza. En julio de 1936 todo fue peor.

 

 

viernes, 19 de abril de 2024

Memorias dobles


En el principio, antes de los anillos de silicio, la memoria solo tenía un cerebro y no era electrónico. No distinguíamos entre memoria R.A.M. y memoria R.O.M. ni echábamos cálculos sobre las Ks, gigas o megas… Ni siquiera pertenecía solo a los humanos. Memoria de pez o memoria de elefante siguen en nuestro lenguaje habitual. No está muy de moda aludir a ella como una potencia del alma, pero la RAE todavía recoge esa posibilidad entre las múltiples acepciones del término memoria.

Hace años que en España el debate está muy vivo, quizá demasiado vivo. Tan vivo que ahora algunas leyes de memoria van a ser asesinadas. Primero se produjeron asesinatos. Después, después de un montón de años, se intenta asesinar el recuerdo.

Es muy interesante ver cómo nos posicionamos respecto a ese debate. Qué memorias nos interesan más y menos. Por eso el titular de esta entrada. Memorias individuales que pueden alcanzar ciertos denominadores comunes para pasar a ser memorias colectivas. Confundir más o menos interesadamente Historia y memoria. Seguro que no está escrita la última palabra sobre el asunto. De momento, alguna persona  tremendamente conocida, no necesariamente por haber dado prueba de mucho conocimiento científico, pongamos que hablo de Esperanza Aguirre, ha recibido un varapalo de uno de los historiadores españoles actuales de mayor prestigio. Julián Casanova admite que es posible revisar el conocimiento histórico –muy poco discutido en la ciencia prehistórica, cada día se pueden encontrar pruebas que desmonten lo que se conocía de ese pasado remoto hasta ese momento- pero no la revisión política de ese pasado histórico, como acaban de hacer en Valencia. O en documentales sobre la conquista de América ,con estrenos de tanto postín como para que acuda el rey.

El conocimiento histórico, académico, no compara los hechos de octubre de 1934, controlados con mano muy dura y juzgados por el gobierno de la República, con el golpe de estado franquista que, al no triunfar totalmente en julio de 1936, abrió un conflicto armado de casi tres años entre leales y rebeldes.  Primera víctima: La  lengua. Durante años los rebeldes juzgaron y condenaron a los leales por “auxilio a la rebelión”. Otro guión que no siempre se destaca en toda su importancia: La intervención exterior en la guerra y la farsa de la no intervención…

También muy recientemente, en dos actos en Cantabria el lunes y martes pasados, el escritor Alfons Cervera, autor de una serie de novelas con base en la memoria democrática, expresaba con claridad que quienes retuercen el pasado es por miedo al presente. Al pasado no lo tiene miedo nadie. Porque ya pasó. Es el miedo a que en el presente alguien les robe la cartera, -pongamos la ultraderecha- el que hace que políticos de derechas no se atrevan a romper con la herencia antidemocrática. Es una fase infantil como del caca-culo-pedo-pis. Alguno se acaba de asomar al abismo, en 2024, y sin creérselo demasiado ha dicho: “El franquismo fue una dictadura, lo dice la RAE”. A continuación y por lo bajini: “Uy, lo que he dicho”

Faltaba completar el titular. Y sí, la memoria es doble. Se puede fustigar a la derecha por no reconocer las verdades del barquero sobre el franquismo y a la vez tratar de eludir la calificación que la banda armada ETA se trabajó a pulso durante más de medio siglo, especialmente después de diciembre de 1978. Y hay dirigentes de Bildu que todavía no han superado la fase infantil. Les importa menos hacer el ridículo personalmente que enfrentarse a los sectores más intransigentes de su propio conglomerado. Incluso arriesgando las buenas perspectivas electorales que tenía el nuevo Bildu, más social que soberanista. Claro que se puede aplicar la lupa y decir que una parte de Bildu, la que encarna Sortu, heredera directa de Herri Batasuna…. Pero es un poco bla, bla y más bla. Les corresponde a quienes –dentro de Bildu- no tuvieron nada que ver con ETA ni con su brazo político, decir “terrorismo”. Fue terrorismo. Matar, en un contexto democrático, al adversario, por razones supuestamente políticas, no es de recibo. Y queda camino por andar.

Empezar con el propósito de no distinguir entre víctimas y de no utilizarlas políticamente. Las víctimas siempre, siempre, siempre por delante. Las del tiro en la nuca o el coche-bomba y las del pelotón de fusilamiento y el garrote vil, sin juicio o con juicios sin garantías. Parece sencillo y no lo es. Así seguimos.

domingo, 14 de abril de 2024

R.R. ataca de nuevo


La semana pasada ya hice un comentario de una lectura que me estaba gustando mucho: Enric Juliana, y La Vanguardia de Barcelona –que durante años se subtituló Española- viendo el mundo desde Madrid en los últimos 20 años.  La lectura ya terminada en la tarde del último viernes, me reafirma en su interés. Y, quiero destacar un dato casi profético, en relación con un individuo con el que comparto siglas: R.R. Rodrigo Rato. Espero no compartir nada más. En su momento algún amigo ya me hizo bromas con Ronald Reagan o con Robert Redford. No sé cuántos millones somos en el conjunto del planeta los que doblamos la R.

Volviendo a aquel personaje que estuvo a punto de ser presidente del gobierno de España –quizás haya que agradecerle alguna vez a la libreta azul de Aznar la no designación del elemento-, Juliana recoge en un artículo de junio del año pasado, tras el triunfo electoral del PP en las municipales y autonómicas, el hecho de que cinco años después de la moción de censura, el partido se haya recuperado. Y en una línea y media se refiere a nuestro personaje de la semana: “(…) Rodrigo Rato ha salido de la cárcel y ya vuelve a impartir lecciones (…)”

Cabría añadir que a punto de volver al trullo, R.R, un año después de salir de la cárcel, en un nuevo juicio, se permite menospreciar a la fiscal del caso en un grado que puedo suponer que ningún juez hubiese tolerado en un/a ciudadano/a “normal”. El concepto de vergüenza ajena se queda muy corto. Los de mi generación, que es la misma que la de Rato, crecimos catequizados sobre la bondad general de la gente (de) bien. Los ricos, cristianos y de derechas, lo hacían todo bien por definición y en contraposición a las clases populares donde cabía todo pero principalmente lo sucio, lo peligroso, el mal en diversos envases.

Desaparecida la dictadura, cuestionado de mil maneras el nacional-catolicismo, a pesar de las toneladas de desencanto que la dirigencia ha podido arrojar sobre la ciudadanía, el paso por los juzgados y la cárcel de tantos supuestos próceres, no deja de señalar las bondades innatas del sistema del que se revistió el Estado después de 1978. Esta misma semana algún analista ha dedicado su columna a advertir a la presidenta madrileña que le preste una mirada al caso de R.R. Supongo que nadie en el entorno de la desenvuelta presidenta pueda llegar a imaginar que Isabel alcance cotas como las de R.R. – Ni gobernando la asamblea de majaras es posible imaginar a IDA dirigiendo alguna vez el FMI-. Pues pese a todo lo que se nos pueda ocurrir, R.R. tiene ya casi todos los números para volver a la parte de detrás de las rejas. Y Esperanza Aguirre, disfrazada en la boa de la semana pasada, y con mucho empeño en que Rodrigo ocupase cargos de relieve en el sistema financiero madrileño, también tiene citas con la Justicia. La Fiscalía Anticorrupción ha empezado a echar cuentas… Lo que Juliana denomina el sistema Madrid no huele muy bien pese a las cremas de otra expresidenta.

Ha habido más cosas en las últimas horas. Además del Madrid, Madrid, Madrid. Una enorme movilización en Cabezón de la Sal a favor de la población de Gaza y contra la impunidad con la que actúa Israel y pocas horas después, la respuesta de Irán al bombardeo de su embajada en Damasco y…una zona recalentada del planeta que parece que nunca va a terminar de enfriarse…

Y además, es 14 de abril. Lo que quiere decir que mi amigo Federico hubiera cumplido años si su corazón no se hubiera detenido en Granada el Jueves Santo de 1998. Años más tarde, en este mismo día, encendí mi último cigarrillo. Lo sigo celebrando. Y además, es 14 de abril. Si la Historia de aquí hubiese sido más benévola, hoy podría ser el día de la fiesta nacional, ¡ay!

 

 

lunes, 8 de abril de 2024

La Boa

 

Un programa de radio me hace recordar que también se cumplen 20 años del remate de los atentados de Atocha con el episodio de la ascensión de los terroristas a su Paraíso: De Leganés al cielo. Con el resultado de otra víctima inocente más, un  artificiero de la Policía. Yo estaba en París con un grupo de alumnos que habían ganado un premio para participar en una jornada del programa de Euroscola en Estrasburgo. A la vuelta a casa, vacaciones de Semana Santa y confieso que ese episodio no lo tengo bien archivado. Esos veinte años también son los que un fino analista como Enric Juliana lleva viendo el panorama desde la Villa y Corte. Me lo estoy pasando bastante bien con la lectura de su última publicación: El ruido y la furia. Regalo de cumpleaños de mi hijo. Mucho retrato que llega hasta la actualidad.

No voy mucho a Madrid y no he sido invitado a la boa –el director de ok diario, tampoco- pero este fin de semana me he movido por allí. Me he movido con dificultades. El sábado por la tarde, la segunda edición de la fiesta de la Resurrección, en Cibeles, sin mucha relación con la boa, colapsaba media ciudad. Eduardo Inda llegó al teatro más tarde que yo mismo. Por eso sé de primera mano que no estaba con las élites bien vestidas. Y el viernes, en El País, aparecía un artículo de Antonio Cazorla digno de ser enmarcado: De aquellos fascistas estos nacionalistas. Así se entiende mejor el apoyo de Aznar a Netanyahu. Ni la influencia de José Andrés servirá para ponerle el cascabel al gato asesino. Pero sirve para dejar al estado de Israel fuera de la mística laborista con el ancestro fascista del Likud al descubierto. A trece años del inicio del conflicto en Siria… Israel ha bombardeado el consulado iraní en Damasco. Esperando la reacción de Teherán… Todavía hay quien aboga por consensuar la Historia ¿Y la Química o las Matemáticas? Foto: Religión Confidencial

Por si no hubiera sido suficiente con la pasión terraplanista de Miguel Bosé y  los llantos de  Antonio Banderas por sus procesiones interruptas, la incorporación de   Imanol Arias, a la banda contraria a la agenda 2030… empieza a dejar claro que aquel  chip  de la Universidad católica de Murcia se lo han implantado ya a más de uno.

Y volviendo a Madrid y a sus facturas, no sé si el dicharachero Alfonso Carlos Serrano estaba en la boa. Supongo que sí. Tampoco sé cuánto nos falta para que alguien del campo contrario le pregunte si todos esos detalles que parece que tiene de la vida de la esposa del presidente del gobierno reuniéndose con empresarios en habitaciones de hoteles se deben al trabajo de su santa madre. Alguien pondrá las toallas.  Generalizado el gusto por la fruta… No sé si el dicharachero Alfonso Carlos Serrano recuerda que al mítico Jaimito de los chistes no le llamaban el tocatimbres sino el hijoputa del quinto. Y el pobre lo único que hacía era incordiar a los vecinos tocando sus timbres.

Y ya en ancho métrico, la región, la mía y la suya, no da para más, el consejero Media, a diario en los medios,- y no es juego de palabras- en una misma frase pide lealtad y respeto institucional y llama a la delegada del gobierno de España, de ESPAÑA, tocayo, la delegada de Zuloaga. Eso sí que es respeto bien entendido.

Y al cierre de una edición de este blog que ya lleva algo de retraso, confirmo una noticia que pudo parecer broma hasta hace poco tiempo: El académico Juan Luis Cebrián ha sido totalmente divorciado de PRISA. Ya era hora.