domingo, 3 de mayo de 2026

49° aniversario

 

Las reseñas propiamente turísticas llegarán. Probablemente después de la vuelta a casa que empieza a verse ya en un horizonte próximo: una semana. Como avance, una sobre el tiempo meteorológico. Este era un viaje difícil, por la época, otoño austral, y por las diferencias de latitud que ofrecen países tan largos como Chile y Argentina. Ayer, sábado hemos conocido la incursión del "pampero", viento frío y seco, de componente sur, que deja cielos limpios y disminuye mucho las temperaturas que habían sido más que agradables hasta la víspera.
Habíamos rservado el mediodía del jueves para ver a las madres del pañuelo blanco, aquellas a las que los criminales llamaron locas: "Madres de la plaza, el pueblo las abraza". Pero este jueves, 30 de abril, la plaza de Mayo estaba tomada por decenas de miles de trabajadores/as que celebraban el 1° de mayo... Bastante diferente a lo que se estila en Europa, con mucho de feria y con una sorprendente intervención de un sacerdote católico junto al secretario general de la CGT. Además, un video enlatado del Papa Francisco. Hace tiempo que renuncié a entender el mapa político de Argentina, la veneración, tres cuartos de siglo más tarde, hacia la figura de Evita, los carteles por la libertad de Cristina... El poliedro peronista de no sé cuántas caras.
El 30 de abril se ha celebrado el 2 de mayo. Nada menos que en la antigua ESMA, Escuela de Mecánica de la Armada, el castillo de los horrores de los militares criminales. La ESMA hoy es el museo de la Memoria y la sede de una de las asociaciones de las madres del pañuelo blanco. El acto conmemorativo del 49 aniversario de la creación del movimiento de las madres que buscaban a sus hijos desaparecidos ha tenido su culminación en una perfomance acompañada de la lectura de la Declaración de los Derechos Humanos y en el acto de homenaje a Taty Almeida, 96 años el próximo junio. Madre entonces de hijo desaparecido, una de las tres fundadoras del movimiento que siguen vivas y ya bisabuela, que con voz todavía muy firme ha pedido desde su silla de ruedas que la militancia se vea acompañada de la joda (broma, fiesta, juerga).
El representante institucional más notable entre los asistentes ha sido Jorge Ferraresi, intendente de Avellaneda, una ciudad del Gran Buenos Aires con casi 400.000 habitantes. Actualmente ocupa ese puesto (alcalde) en un cuarto mandato, revalidado con el  60% de los votos de sus conciudadanos. Aprovechando que estaba sentado a su lado, le he dicho que yo era de una ciudad que también tiene un Racing. Sin dudar me ha dicho: " ¿Santander? " Y a mi gesto afirmativo ha correspondido estrechándome la mano. Mi Racing nos ha pagado hoy con una victoria muy importante para que el sueño se cumpla. La organización del acto le ha distinguido con uno de sus pañuelos blancos. Parece que la municipalidad de Avellaneda otorga un apoyo muy firme a las Madres en estos malos tiempos. En una de las actuaciones de cierre del acto surgió de entre el público un grito de " libertad para Cristina" que la intérprete no dudó en hacer suyo. Peronismo sindical, municipal y musical. Que me sigue pareciendo no muy fácil de  entender.
De lo más desgarrador el grito final, los gritos,  rítmicamente coreados: 30.000 presentes, "ahora y siempre" Hay 30.000 ciudadanos/as argentinos/as que desaparecieron. Otros han crecido en una familia que no es la suya. Fueron bebés robados y hoy serán padres, quizás abuelos, con dudas o sin ellas. Son una parte del crimen que permanece: "Ahora y siempre", como se sigue coreando. Y hoy, en España, es el día de la madre. Felicidades para todas, en las dos orillas.

Un problema técnico me impide publicar fotos. Trataré de arreglarlo en un futuro próximo