Hubo un primero en febrero-marzo de 2010 en una situación personal desoladora sobre la que no me resulta fácil escribir. El Chaltén, El Calafate, el Fitz Roy, el Lomo Tumbado; ... Ushuaia, en el propio fin del mundo... Y Buenos Aires, y La Plata y el Tigre y una acompañante que puso mucho de su parte, pero no lo suficiente para hacerme virar un rumbo hacia no sabía qué ni dónde. Todo terminó mal menos el contacto con la naturaleza salvaje y algunos encuentros con otras personas que merecieron la pena.
Este segundo de Patagonia se ha desarrollado al otro lado de la frontera. Instrumentalmente, Punta Arenas ha sido la puerta y Puerto Natales la base para tres días míticos, de los que cotizan entre los viajes de primera línea de alguien que ha viajado bastante y al que en buena lógica no le pueden quedar muchos grandes viajes. La acompañante, en este caso, no es circunstancial. Nada que dure diez años y los que falten, puede ser circunstancial.
La parte de la naturaleza, tratando de ser muy objetivo, y recordar sensaciones de hace ya 16 años, creo que empatan o ganan las torres del Paine frente al Fitz Roy. En glaciares, el Serrano y el Balmaceda o el Grey son de una liga inferior al Perito Moreno.
Frente al primer viaje, estival, ahora el otoño está muy instalado, aunque algún día la temperatura ha sido agradable, 16° y apenas hemos sufrido lluvias. Las noches y madrugadas inapelablemente frías. Parece el límite cronológico para venir. Con alguna ventaja. Ya no es temporada y no hay muchedumbres pululando. Las falsas hayas australes colorean el otoño como ocurrirá dentro de seis o siete meses en casa.
Un detalle más, favorable a la Patagonia chilena. El núcleo de servicios que representa Punta Arenas: Universidad de Magallanes, zona franca, polos industriales... Se trata de no fiarlo todo al turismo. La pesca y la ganadería van en declive. El recuerdo del genocidio de los nativos tiene unas bases muy firmes, incluso cierto culto como el que se percibe hoy en torno a los selk'nam. Una de sus figuras míticas acompaña la entrada a decenas de comercios, - y a esta entrada en este blog- tanto en Punta Arenas como en Puerto Natales. Otras matanzas más cercanas son más discutidas... Del museo de la Memoria de Santiago ya me ocuparé.
Para bien y/ o para mal, no es fácil desconectarse ahora. Familia, amigos, partidos del Racing... La cumbre progresista de Barcelona ha despertado esperanzas y críticas. Lula tiene ganadas medallas de progresismo global. En su primer mandato solo tenía un propósito: acabar con el hambre en Brasil. Objetivo conseguido, alternancia con alguien como Bolsonaro... Brasil situado en lugares que responden a su importancia económica y demográfica... Rozando lo irreprochable. No voy a hacer ninguna hagiografía de Pedro Sánchez. Mi opinión, desde hace ocho años, ha cambiado muy poco: cualquier otra alternativa habría sido peor y eso no obsta para que le falte mucho para un notable alto en su gestión, con vivienda y Sahara en primera línea de no resolución.
Lo de Sheimbaum va aparte. Como lo de su antecesor, López Obrador. Seguramente todo sería peor con el PRI o el PAN en la presidencia, pero ¿Lleva México años de políticas progresistas? No acabo de verlo. Y sé que son terrenos resbaladizos. Aquí, hay quien le da credencial de progresismo a ERC mientras se lo niega al mismísimo PSOE, con quien han compartido sillones y carteras ministeriales.
Para terminar con el apartado de actualidad política, puede resultar casi gracioso que el abrazo del oso de Trump, acabe asfixiando a la extrema derecha en Europa. En pocos meses se verá si lo de Orbán se generaliza
Y acabo. Todavía es domingo en la capital, Santiago, de un país con memoria conflictiva. Algo que nos iguala casi tanto como la lengua común. Como es difícil aislarse incluso a tanta distancia, me llegan ecos de mi entorno habitual. El "todos iguales" deja la casa sin barrer. El "Quemados" de Jáuregui, con presencia de Gema Igual y el ex director del DM en el Ateneo que preside el último y subvenciona la alcaldesa, y el "se la suda" de Greenpeace, rescatado tres años después, que iguala en la práctica a Pedro, Yolanda, Alberto y Santi ¿A dónde conduce?
Una nota medianamente positiva: los comentarios de lectores del DM sobre el cumplimiento de la ley 20/2022, de memoria democrática por parte de la diócesis de Santander y la parroquia de San Roque de la capital, son en buena medida favorables al cumplimiento de la ley. Aleluya