domingo, 29 de mayo de 2022

Islas. La isla/Sa illa

 

Hacía casi diez años que no pisaba esa isla, una isla a la que he ido muchas veces. La isla a la que más veces he ido, con mucha diferencia. He encontrado una Mallorca diferente. Con un verano anticipado y la recuperación del turismo extranjero que hace concebir buenas expectativas a los nativos. En algún sentido, la isla es, lógicamente, la misma de siempre. Todo lo bueno que encuentro en esa isla se lo debo a una pareja de amigos con los que fui la primera vez. Se enamoraron tanto de la isla que pasaron de ser veraneantes, a residentes permanentes durante más de veinte años. Ya no están en la isla. Ella está en la Península y él no está en este mundo. Su recuerdo me ha acompañado las 72 horas que he pasado allí, de una manera bastante obsesiva. He hecho de guía para otros amigos, lo que él había hecho tantas veces para mí. Solo un detalle: Después de docenas de visitas, es la primera vez que me alojo en un hotel mallorquín.

La vuelta, endurecida por otra matanza de las que no parecen reales. Texas, ya lo debo haber escrito por aquí alguna vez, es la parte de Estados Unidos en la que más días he amanecido. Me duelen mucho las cosas que se tuercen en Texas. No solo hay matanzas de ese tipo en Texas, pero  es que con pocas horas de diferencia se ha añadido allí otro hecho sangrante: la convención anual de la asociación que defiende que no cambien las cosas en relación con la posesión y venta de armas, se ha realizado este año en Houston. Y el anterior presidente, Trump, no ha tenido ningún problema a la hora de expresar otra de sus ideas abominables: Las matanzas en las escuelas deben combatirse armando a los profesores. Es lo del parto de la abuela cuando ya éramos muy numerosos.

De las numerosas diferencias que encontramos entre nuestras, por otro lado similares, sociedades, la más sorprendente para los europeos creo que es esta. En la mayoría de estados de los EE.UU. los jóvenes no pueden consumir alcohol en lugares públicos hasta después de cumplir los 21. Pero no hay mayores dificultades para comprar armas y munición el mismo día que cumplen los 18. Armas muy serias, no de caza o deportivas… Y algunos compran y usan esas armas. Con la conmoción de las horas siguientes puede parecer que algo vaya a cambiar pero…Son ya muchas matanzas en las cuatro esquinas del enorme país y nada cambia.

Los nombres del lugar, del protagonista, nos suenan cercanos. Uvalde está a poco más de una hora de la frontera mexicana. Alguna vez estuvo en el otro lado de la frontera. Tampoco está lejos de una de las grandes ciudades tejanas, San Antonio, que alberga en sus alrededores el sitio histórico de El Álamo, allí donde el general Santa Ana se despachó a gusto… Lo malo es que los tiroteos, allí shootings/balaseras, no son solo un recuerdo histórico y que hay poderosos intereses para que eso no cambie. Cuando las víctimas de cualquier conflicto son niños, la culpabilidad nos salpica a todos los adultos del planeta.

Claro que no es la mejor semana del año para defender algo así, al menos por aquí. Las crónicas sobre estos últimos días del mes de las flores recogerán en un futuro el paseo bastante esperpéntico del padre del rey y, cómo no, el futbol. No habrá mucho hueco para asuntos más serios. Si alguien cree que exagero, que examine los titulares que se lleva la guerra en Ucrania después de tres meses… Islas, somos islas. Ya hace treinta y cinco años de aquel exitazo de Mike Oldfield.

 

 

viernes, 20 de mayo de 2022

El ongi etorri al Bribón

 

Ongi etorri, bienvenido/a en lengua vasca. Fiestas de bienvenida que se han hecho a miembros de ETA cuando han regresado a sus localidades natales o de residencia después de cumplir sus penas de prisión.

No soy especialista en Derecho. No sé si pagar por un delito, con años de cárcel, hace que el reo pueda abandonar el calificativo de delincuente. No sé si una vez probado el delito penal y no pagar por ello porque dicho delito está prescrito o porque tu figura constitucional, única, te blinda como irresponsable, hace que no se te pueda llamar delincuente, pero el festejo organizado para recibir al rey padre tras su exilio voluntario de casi dos años, me ha recordado, cosas mías, los festejos que se han organizado en algunas poblaciones para recibir a los delincuentes de ETA una vez saldada su cuenta con la Justicia tras años de cárcel. Hasta ahí. No quiero comparar los delitos. Solo calificar a quienes festejan la llegada de los delincuentes. 

El aquelarre de Sanxenxo además de vergüenza ajena, da penita. Mi infancia no son recuerdos de ningún  patio sevillano. El incendio de 1941 llevó a mis padres a vivir desde el centro histórico a las afueras de la ciudad. En palabras de mi tía María, hermana de mi padre, al barrio de los valientes. Allí, recuerdo lo que se tenía por el súmmum de la desvergüenza y del sometimiento: No solo te sacan los ojos es que te mean en los agujeros. Eso se decía.

Foto: La Opinión de Murcia

Después tenemos un supuesto frente amplio de izquierdas, con ensayo general en Andalucía dentro de un mes. No lo ignoraba pero me ha sorprendido la sintonía que revela el nombre escogido para empezar a andar: La suma de Yolanda Díaz. A principios de este año una entrada a este blog se titulaba así:

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2022/01/las-sumas.html

Pero no sé si ha habido contraprogramación de estilo televisivo entre la vicepresidenta y el antiguo vicepresidente. Pablo Iglesias presenta un libro, con horas de diferencia, y en el resumen que escucho en la radio no parece que se apueste con fuerza por la suma antedicha. Y no vale más. O se suma o a descansar. Y un poco más de loción jabonosa. La semana pasada me parecía que lo de Macarena Olona como vecina de la costa granadina era un fraude. Hoy parece que también opina lo mismo el Ayuntamiento de Salobreña. No apuesto mucho por un final feliz de esa historieta pero un compa yogui de Macarena ha manifestado que las trampas las hacen los otros. Siempre igual. Aquí sabemos mucho. De Igual sabemos mucho.

En una ciudad que no ha conocido transición democrática alguna, se ha establecido una especie de corte local. Con sus cortesanos y cortesanas. La alcaldesa puede mentir con descaro en programas radiofónicos semipublicitarios. Sin una sola aclaración, sin una repregunta. Debo estar sensible. He terminado anoche la lectura de “El Director” de David Jiménez. Una visión, lógicamente parcial, de los terrenos de encuentro entre prensa y poder político y económico. Pero con algunas afirmaciones escalofriantes que tres años después de su publicación no han obligado al autor a ninguna rectificación. Que yo sepa.

Nunca pudo imaginar Jean Paul Sartre la influencia que iba a tener entre algunos dirigentes de nuestras derechas su obra Huis clos, y el hecho de que el infierno sea, siempre, los otros. Gema Igual puede referirse un mes tras otro a lo mismo, demostrando que no se hace nada: La supuesta almendra central de bajas emisiones, sigue sin definir; el nomenclátor del callejero franquista, con años de paralización y sin ninguna prisa para cumplir esa ley que obliga como las demás… Que haya un instituto, y puede no ser el único, en un  suelo que al parecer no es de dotaciones sino industrial, parece que ha ocurrido sin que el Ayuntamiento haya tenido nada que ver. Así, la gasolinera puede instalarse a la puerta del instituto… En ese programa de radio, una señora dirige una pregunta sobre la escasez de lavabos públicos en nuestras calles y la respuesta de la alcaldesa acentúa lo sucios que somos los ciudadanos… Y así, sin hacer nada o prometiendo dos papeleras y tres bancos, nos dirigimos al próximo programa. Y lo que es peor, a la próxima legislatura local. Por no hablar de una playa que ya lleva en el nombre toda su potencia: Peligros…

 

 

domingo, 15 de mayo de 2022

De La Albericia al Báltico

 

Vamos hoy de lo cercano a lo alejado, de lo local a lo global. No se conoce con detalle  fuera de la región y es una marca notable: Santander es la única ciudad española de su importancia y tamaño que nunca ha cambiado el color de su gobierno municipal. Desde 1979 o desde cuarenta y dos años antes, a elegir. En 2019, la minoría popular tuvo que pactar con la minoría de Ciudadanos, ya no sirvió la compra de concejales como en 2015. La mayoría absoluta del PP terminó en 2011 y no es previsible que se reproduzca. El dirigente de C,s, Ceruti, que al parecer no quería el pacto, lo acató por imperativo de la dirección nacional y aclaró que iba a arreglar desde dentro todo lo que no funcionaba en la ciudad que era y es mucho.

Entramos en el último año de la legislatura municipal con la noticia bomba de la obra de una gasolinera junto a un instituto de Secundaria en La Albericia. Como si hubiera  surgido de la nada. Como si nadie se hubiera enterado de la tramitación…lo cual no se ajusta a la realidad. En la misma semana podemos ver fotos de festejos de calle para reivindicar caminos seguros hacia los colegios y el enterramiento de un gran depósito de combustible a diez metros de las aulas… Un gobierno local que da menos esperanza que el infierno de Dante.

Cuando emparentan democracia y mandarinato, la ley no tiene por qué ser igual para todos. La dirigente de VOX Olona, para presentarse a las elecciones andaluzas y que no le pasara como a Cantó en Madrid, se empadronó hace meses en Salobreña. Vox, que no se había distinguido hasta ahora por aplaudir los empadronamientos solidarios que algunos ciudadanos han hecho con inmigrantes irregulares, presenta en Andalucía a una señora que no es andaluza y que dice vivir en casa de un amigo... sin contrato de alquiler. ¿Esto es válido para cualquiera? ¿Si estuviera interesado, podría ir mañana a solicitar vecindad en  Marbella?

Otra que no parece dar mucho escándalo es la de ocupar un escaño del Senado en representación de una asamblea autonómica. La operación de Maroto en las Cortes de Castilla y León la repite ahora el jefe Feijóo en Galicia. Ocupar espacio los martes en las tertulias después de incendiar la Cámara y seguir en modo tomadura de pelo por parte de los mandarines. También lo intentó el actual ministro de Cultura, Iceta, pero lo que pareció una maniobra sectaria de los soberanistas lo impidió en el Parlament catalán.


Puede que ni Putin ni sus asesores más apreciados hubieran calculado esta derivada de su operación sobre Ucrania: La ampliación de la OTAN ahora mismo solo cuenta con un obstáculo y tiene alguna tela: Turquía. Suponiendo que esa alianza militar fuera la de las democracias frente al totalitarismo, desde su inicio tuvo borrones de distinto signo: La dictadura portuguesa, las de Grecia y Turquía estaban dentro; y la ausencia de democracias intachables como Suecia y Finlandia. Al margen de lo que guste o disguste la propuesta de ampliación, un par de consideraciones. Primera, se entiende muy bien que la ciudadanía sueca o finlandesa busque un paraguas protector frente a la irracionalidad del antiguo agente de la KGB y segunda, que sea el régimen de Erdogan quien se oponga y por lo que se opone –En Suecia y Finlandia han obtenido asilo opositores turcos- sigue revelando que la alianza atlántica es muchas cosas pero ninguna angelical.

 

 

 

domingo, 8 de mayo de 2022

El Romance de El Listo

 

Lo bueno de que el 8 de mayo caiga en domingo es que disimulamos el hecho de que aquí no es festivo como en buena parte de los países de nuestro entorno. Setenta y siete años de la derrota del nazismo y estamos otra vez en guerra. No habíamos nacido entonces, ni él ni yo. Somos de la misma cosecha, pero él elude su apellido paterno y lo deja en inicial porque supone que es más vistoso Galán que Sánchez. Eso a mí ya me provoca alguna desconfianza. Si además le ponemos como alias el Listo, puesto que cree que aproximadamente la mitad de los españoles son tontos, más tontos que él sin duda… pues enriquecemos el altar de los indignos que tiene doble fondo: El Campechano, el Moderado, el Preparado y el Listo… podrían componer una banda que dejaría en párvulos a ilustres bandoleros de Sierra Morena.

He estado a punto de dejarme llevar por mi vena dicharachera de viejo, antiguo, metalúrgico, y componer alguna rima popular con Iberdrola, pero se me ha aparecido la última obra de un admirado historiador, Álvarez Junco, que habla del pasado sucio, el de España, y con esa suciedad algo tiene que ver el oligopolio eléctrico. Ahora que oligarca y oligarquía parece que solo pueden sonar a ruso, no estaría de más recordar que una parte de la Historia de España Contemporánea es la historia de su oligarquía. Asentada en cuatro patas: Barcelona, Bilbao, Andalucía y Madrid. El resto, figurantes, coros, extras. Pero muy poco protagonismo.

Agradecido debería estar el baranda de Iberdrola por poder seguir saliendo a la calle, aunque sea rodeado de gorilas. Un indeseable químicamente puro tiene que estar agradecido del índice de civilización alcanzado por sus conciudadanos que todavía no han decretado busca y captura del listo. Quizás lo haga algún juez, porque no recuerdo bien si el tipo está entre los espías o los espiados, o si es “bi” en este terreno, pero algo le relaciona con las cloacas de Villarejo.

Ahora que estamos a mitad de la primavera, un día tan simbólico como el de hoy,  conviene ir prestando atención a lo que ocurra el último domingo de esta estación, en Andalucía y en Francia. Ya sé que todo se va haciendo muy líquido y que la memoria es flaca, pero ese domingo, 19 de junio, puede marcar tendencia para un futuro próximo. No ha sido fácil ni en Sevilla ni en París pero todo podía haber sido peor. La ciudadanía francesa podrá elegir entre dos modelos de futuro muy contrastados en la segunda vuelta de las legislativas. Con la desaparición del Partido Socialista, es previsible que unas candidaturas unitarias de izquierda se enfrenten al centro derecha del presidente Macron y en algunas circunscripciones a la extrema derecha de Le Pen.

Macron, antiguo ministro en gobiernos socialistas, tendrá ahora fuego cruzado desde las dos orillas. En Andalucía habrá mucha más oferta, aunque todo podía haber sido peor. A última hora, incluso demasiado tarde, una candidatura de izquierda amplia podrá disputar ese espacio al PSOE y a la otra candidatura que se reclama de ese lado. Demasiada izquierda, desde Macron a Teresa Rodríguez ¿no? Desconozco cuál es la traducción andaluza para gauche divine/gauche caviar: ¿Jabugo? Tampoco sé quién luce esa camiseta. Otros paralelismos pueden ser más fáciles.

Andalucía y Francia de nuevo en el mismo romance: Montpensier, Mompansié y Monparsié se encuentran cuando se busca hoy la letra del de la reina Mercedes. Por el primero apostaría Macron, fuera de dudas. Seguramente también los de Melénchon. El resto, abierto. Hasta dentro de seis semanas.

domingo, 1 de mayo de 2022

20 cts. de enfado

 


En alguna vida anterior me pagaban el sueldo por analizar procedimientos de trabajo tradicionales susceptibles de ser informatizados. De eso hace casi cincuenta años y ese mundo que hoy nos facilita la vida a los abuelos y los nietos, era casi una ficción. Sé que no exagero. Todo el mundo tiene más o menos idea del volumen de una bombona de butano. Ese volumen era muy equivalente al de la primera unidad de disco con la que trabajé, que a su vez era una revolución respecto a las cintas con las que se trabajaba anteriormente. Y la introducción de datos a través de tarjetas perforadas, sin un teclado que llevarnos a las manos.

¿Por qué ese recuerdo? Pues porque aquellas tareas de análisis había que desmenuzarlas hacia salidas inequívocas, siempre dejando todo los demás en una dirección. Como un juego. ¿Es más alto de 1,80? Sí o no ¿Tiene barba? Sí o no ¿Ha habido espionaje a ciudadanos españoles? ¿Había orden judicial? ¿Empezó antes de junio de 2018? Imaginemos que la respuesta a las tres últimas preguntas sea afirmativa. Eso da una responsabilidad, pero si la segunda es negativa, la misma responsabilidad se multiplica. Si la negativa fuese la tercera se podría entender mejor a Margarita Robles. En fin, que hay que analizar.

Después tenemos la responsabilidad de un partido que dice ser de izquierdas y republicano, aunque no se le note siempre. Personalmente cada ciudadano puede estar enfadado con el partido que quiera o con todos -yo estoy muy enfadado con ese partido desde 1980. Entonces yo residía en Catalunya y ese partido hizo presidente de la Generalitat a Jordi Pujol. Después ya vino lo que vino-. Los enfados pueden ser con algunos dirigentes y no con todo el partido. El presidente manchego juega casi a diario a enfadar a gente que quizás todavía no se ha enfadado mucho con su partido. Como individuos individuales, que podría decir un personaje de Camilleri, podemos enfadarnos lo que queramos con quien queramos. Otra cosa son los partidos y sus dirigentes, que tienen responsabilidades por encima de las individuales. Yo estoy muy enfadado con el gobierno, con el gobierno al completo, sin distinguir entre las dos familias que lo componen. Lo he dicho por aquí hace algunas semanas y sigo sin perdonar lo que el gobierno, el gobierno al completo, ha hecho con el asunto de Marruecos y el Sahara.

Y solo he echado gasolina a mi coche una vez después del 1 de abril. Procuro usarlo muy poco, y estoy encantado con los veinte céntimos por litro que el gobierno, ese con el que estoy enfadado, me ha perdonado en esa ocasión en que eché gasolina en abril. Y si en la próxima visita a la gasolinera no me encontrase con ese descuento, los republicanos y los monárquicos, los de izquierdas y los de derechas que hubiesen echado atrás la medida legislativa que procura ese descuento y alguna cosa más, se encontrarían con mi enfado más monumental. Creo que ha sido la vicepresidenta Díaz la que ha mencionado que eran las cosas de comer las que se ventilaban el pasado jueves en el Congreso de los Diputados. Es difícil no estar de acuerdo con ella en esta ocasión.

El eco local de ese mismo jueves en el pleno municipal de Santander es bastante penoso. Un concejal del PP puede admirar los ovarios de quien quiera, faltaría más. Pero no hace falta que lo declare en un acto oficial. La ministra de Defensa seguramente ha tomado nota. Es un apoyo notable. Ese concejal también  ha empleado el término calaña con no mucha propiedad. La RAE, que ya traga con casi todo, deja margen para una buena calaña, una calaña positiva. A mí me parece que los que favorecen el descuento en la gasolina son de buena calaña. Al final resultará que EH Bildu, con la mochila histórica que arrastra, no es de peor calaña que algunos patrioteros de toda la vida.