domingo, 27 de febrero de 2022

2022: Pasión en Carnaval

 

En Ucrania hay guerra, dijera Aznar lo que dijo. No sé quién pudo hacer que esta vez me dijera yo mismo que se podía creer al alto mando de la FAES. A Hitler y a Mussolini no se les supo detener a tiempo. Ni en Abisinia, ni en España, ni en Checoslovaquia. Todavía no ha pasado un siglo. La factura final de la Segunda Guerra Mundial, en millones de víctimas, tuvo que ver con esa falta de contención a tiempo. La mayor parte de esa factura la pagó Rusia. No es fácil contener a un chiflado con armamento nuclear ni exhibir músculo militar en esas condiciones, pero las sanciones tienen un efecto muy limitado frente a la autocracia. “Putin es el demonio”, dijo un joven ucraniano en la concentración del jueves contra la invasión en la Plaza del Ayuntamiento de Santander. Y un ángel no es.

Dos días más tarde, ayer, la concentración fue más numerosa. Equivoqué el lugar de la cita y llegué tarde. Me pareció que dicha concentración estaba escindida. Me fui hacia los ucranianos en la acera de Correos. La madre de un antiguo alumno llevaba la voz cantante con el micro en la mano. Quieren que la OTAN les ayude. No sé cuántos, en la otra acera, pensaban que tanto monta, en este caso, Putin como la OTAN. (*) Tenemos experiencias recientes, sin salir de nuestro país, de intentos de equívoco entre agresores y agredidos, entre víctimas y victimarios. Ucrania no ha invadido Rusia. Rusia ha invadido Ucrania. Todo lo demás en como la nata en las fresas. Puedes añadirla o no. Y de la guerra de aquí, de la que reconocía Aznar, pues de domingo a domingo, cielito lindo, te vengo a ver. Hoy es domingo…

De miércoles a miércoles no sé si existe canción, pero ese ha sido el tiempo en el que el principal partido de la oposición en España ha sido demolido. El 16, el tándem Pablo/Teodoro lanzó una ofensiva sobre Díaz Ayuso, que pudo parecer que era la campaña de la primavera de 1940 pero ha resultado una revisión de las Ardenas. El 23, Casado se pegó otra vuelta de rosca afirmando en el Congreso que su guía ha sido: “El respeto a los adversarios y la entrega a los compañeros” Francamente, no. Ha habido decenas de miércoles de vergüenza ajena en el Congreso. Si Fraga es la Prehistoria de ese partido y Hernández Mancha una historia antigua y grotesca, Casado no sé cómo pasará a esa historia, pero difícilmente se le podrá recordar por una línea clara y firme.  Lo suyo ha sido de pura yenka. Hasta el final, si es que ya ha llegado el final. Y deja un PP entregado a VOX.

Y si ha llegado el final, la telita es muy fina. Nadie en el Partido Popular -salvo tres o cuatro, los apoyos del último día, lo único honorable- ha considerado importante saber si Díaz Ayuso y su hermano nos han timado a todos y, lo que puede ser más notable aún: Parece que el futuro del PP pasa por un político gallego que tiene en su álbum de fotos personal una genial: En el yate de su amigo el narcotraficante. ¿Esa es la esperanza de regeneración? Si Núñez Feijóo llega alguna vez a La Moncloa podría haber fariña para todos. Si no fuera por tanta atadura desarrollada durante una ya larga vida, pediría la ciudadanía portuguesa.

Un clásico, acabar la semana en local. El subsecretario del Ministerio de Transportes, ha pasado por aquí para intentar poner vaselina en el caos de las cercanías ferroviarias, pero tenía una carta en la manga y la ha soltado: Un nuevo trazado ferroviario entre Santander- Bilbao va a ser tan difícil, que hasta el estudio preliminar es casi imposible, como si no hubiera ya vías férreas y autopistas atravesando zonas urbanas de alta densidad y otras de notable complejidad física. Conocemos el territorio que habitamos al menos desde la enseñanza primaria, y no es necesario que vengan a explicárnoslo desde Madrid. Y de guinda final el tercer carril de la A67, de Polanco a Bezana, se da por hecho. Autopistas sí y ferrocarriles no: no parece que eso se relacione en positivo con un futuro de movilidad sostenible. Con tanto lío nacional e internacional no he escuchado ningún eco local/regional al baranda del Ministerio.

(*) ¿No a la guerra? | ctxt.es  No puedo explicarlo mejor que Alba Rico

lunes, 21 de febrero de 2022

Los Juglares y la guerra

 


No había estado en Madrid desde antes de la pandemia. El declive de la sexta ola y una invitación para acudir al teatro, han hecho que visite de nuevo la capital. Yo, por historia de vida personal, soy más de la otra metrópoli española, pero Madrid vale una obra de teatro, tanto o más que la misa de París. Lo peor es que los Juglares, supongo que ya no les importa que se les traduzca, ya no son lo que eran. No hablo de su buen trabajo en el escenario, que ahí sigue. Hablo de su línea de ruptura con el poder. Debuté como espectador de su obra antes de la muerte del dictador. Su Serrallonga, cuando no llevaba mucho tiempo en Barcelona, me hizo acercarme a alguno de los referentes de aquella tierra. Irreverentes con la dictadura, con los poderes de la Transición, la Torna, Ubú, Teledeum… No he visto esa frescura ni ese afán de agredir al poder en Aristófanes. Desde luego, actuando en un teatro de la Comunidad de Madrid, ni la más mínima alusión a su presidenta y solo una, muy chabacana, al actual inquilino de la Moncloa. Pena, penita, pena.

Y la guerra no era en Ucrania.  Por primera vez en mi vida, la afirmación me hace estar de acuerdo con Aznar. Y la importancia de la familia. Deberé vigilarme, pero otra vez de acuerdo con todos los contendientes. Para mí, también es lo más importante. Pero mi familia cercana es en castellano. Después, está la famiglia. Un periodista de referencia para mí, Oscar Allende, afirma que aquí todos somos primos. En otros lugares o lo son o se lo hacen. Hacer el primo, es un bonito giro de nuestra lengua. Hay una versión moderna, pagafantas, que también ha salido estos días, pero a mí me gusta la versión clásica. Tengo una edad.

El resultado del partido, de la guerra civil interna del PP, todavía es incierto. En tres días todo parece haber estallado. El hooliganismo de todos los colores ya ha anunciado el marcador final. Pero las cabeceras de la prensa amiga no son unánimes. Y puede quedar todavía alguna actuación judicial aunque casi nadie la  espere ya. Pese a que de lo que se habla, nadie debería olvidarlo, es del despilfarro de dinero público para llenar la cartera de un familiar directo. El desprestigio de la POLITICA, en general, solo favorece a los carroñeros. Incluso haciendo esfuerzos, no hay que  alegrarse y eso no quiere decir que actuaciones dignas del superagente 86 o del inspector Clouseau no nos hagan gracia. Sin olvidar a Mortadelo.

 Después, también hay que considerar que el PP es un partido con lazos especiales con el PC chino, establecidos por Cospedal. No me lo invento. La noticia, del día de Sant Jordi de 2013, sigue en la página oficial del partido. Así, los abrazos con los líderes amados, sugeridos por el diputado Casero, parece que inundaron las redes en la tarde-noche del jueves…Pero ha debido ser más grueso lo de ayer domingo ante la sede de la calle Génova. Aquella que iban a vender para olvidar el pasado… Como casi siempre, o llego tarde o demasiado pronto. Mi foto personal ante esa sede ni la reproduzco. Es del sábado a la hora del vermú y salvo un cámara de TV3, allí no había nadie. La mañana estaba fresca en la capital. El domingo salió el sol.

 Y casi nada más.  A Ucrania y las Cortes de Valladolid les ha salido una competencia en las primeras páginas que nadie esperaba tan pronto. Si la séptima ola de la pandemia se retrasa o no llega, los lanzadores de huesos de aceitunas, las dolorosas con experiencia en redes sociales de perros y los líderes de cartón piedra tendrán su espacio de relumbrón en las próximas semanas. Sin olvidar al guionista de lujo que cuando se aburra de la política tendrá hueco en la plantilla de Netflix. ¡Ay MAR, qué malote eres!

 

 

sábado, 12 de febrero de 2022

Redobles de tambor

 

Hay semanas que pueden parecer años, pasan muchas cosas y lo difícil es ajustar qué nos ha llamado más la atención. Curados de espantos diversos, instalados en la mentira como forma de relación habitual entre representantes y representados, con matices, unos más que otros; que sí, que no son todos iguales. Hay esa especie de redobles de tambor que podrían incluir el circense más-difícil-todavía-con-un pie-solo, o sin dientes.

Primer acto. Uno de los últimos líos indescifrables del Ayuntamiento de Santander ha sido la pérdida de fondos europeos por valor de más de cien millones de las antiguas pesetas, que lo dices en euros y abulta menos, para mejorar la digitalización municipal que buena falta hace. Pongamos que alguien, un funcionario? Un concejal? Una alcaldesa? ha accedido a la plataforma de solicitud y se ha dado por terminado el proceso en un momento en que todavía ese proceso no había terminado. O ha llegado la hora de salida o la del bocadillo de media mañana. Esa cantidad, de momento, está perdida porque no se ha solicitado al Ministerio correspondiente en tiempo y forma. Vale. Una desgracia, pero no es la noticia nacional en relación con los supuestos fallos informáticos.

Segundo acto. La alcaldesa, en una entrevista radiofónica aplica la táctica de los equipos ramplones, balones fuera: el tema es de un concejal de Ciudadanos. Ella y su grupo no tienen nada que ver. Jobar de los jobares.  Ella es la alcaldesa-presidenta del Ayuntamiento y todo lo que ocurre en él, bueno o malo, debe tener algo que ver con ella. Otro redoble de tambor que ni Oskar, el pequeño héroe de Günter Grass, sería capaz de sacarle a su tambor de hojalata.

Tercer acto. En la campaña de peregrinaciones a Bruselas del Partido Popular, que cuestan una pasta y no se sabe bien quién las paga, la última, quizás ya haya habido otra, van mucho por allí, ha sido de alcaldes populares de ciudades con algún interés, con alguna importancia y la nuestra no podía faltar. Una plaza gobernada por los mismos literalmente desde que entraron los nacionales, no podía dejar a la alcaldesa Igual atrás y ella se ha ido a Bruselas con los otros diez. Eso sí, prácticamente en secreto. Ni su agenda reflejaba ese viaje, ni el P.P. anunció Santander entre los Ayuntamientos representados en la fracasada peregrinación. Que no es ir a Lourdes, que ya se sabe que la Virgen no está para menudencias. A Bruselas van a decir lo mal que lo hace todo el mundo menos ellos, aunque acaben de perder seiscientos y pico mil euros por no solicitarlos en tiempo y forma.

¿Quién ha salvado a nuestra alcaldesa de no hacer el mayor ridículo de la semana? Pues un tal Roldán. Otro Roldán en nuestras vidas y también aragonés, como el otro. Y preside, nada menos, la patronal bancaria AEB, y estaba tan cabreado hace unos días, con todo el asunto del trato que la Banca está dando a sus clientes, especialmente a los que tienen canas si conservan cabello, tan, tan cabreado que lo suyo, en plan calamar, trató de ocultarlo con el tema de los otorrinos en su Teruel natal, que parece que hay pocos o ninguno. Vale, señor Roldán, lo de los OTRs de Teruel fatal, ¿y lo suyo?

Al día siguiente, mi banco me informó por escrito, eso sí, un correo electrónico, de todo lo que habían cambiado en 24 horas para satisfacer mejor a sus clientes, especialmente a los mayores. ¿Para qué semejante cabreo, señor Roldán? Lo que ocurrirá al final, la banca es así de fina, es que serán los impuestos de quienes pagamos impuestos los que acabarán dando servicio de banca en determinados lugares. El Estado acabará asumiendo gastos que le impedirán tener más otorrinos en Teruel. O cardiólogos en Cantabria, que cualquier día cuento algo que me afecta.

domingo, 6 de febrero de 2022

Cigüeñas y marmotas

 

    En la semana de las predicciones meteorológicas y ritos religiosos relacionados con el aumento de las horas de luz diurna en el hemisferio norte, nuestra Candelaria se enteró de la muerte de la marmota célebre de los últimos años, que se asusta si ve su sombra por la acción del sol y entonces interpretamos que el invierno todavía tiene una parte notable que no ha llegado y por eso la marmota se vuelve a su madriguera.

    Pero es que además, por San Blas –al día siguiente- ya no es noticia la aparición de la cigüeña. Por una simple razón: Ya hace años que las aves que traían a los niños de París cuando yo era pequeño, -en esta ciudad había un comercio de prestigio que se llamaba así, La cigüeña de París,- esas aves ya no necesitan irse a buscar alimentos a tierras más templadas porque se pueden ir arreglando con nuestros inviernos suavizados. La semana terminaba con la celebración de Santa Águeda, que tampoco puede ser lo que era porque las mujeres ya gobiernan. Menos de lo que podrían y deberían, en atención a su proporción en el conjunto de la población, pero gobiernan. Sin ir mucho más lejos, esta ciudad ya hace años que tiene alcaldesa.

    No puedo afirmar que lo haga mejor que sus antecesores en el cargo, todos hombres y del mismo equipo político. Y lo siento de verdad. Rige la ciudad en la que vivo y en la que nací. Cuanto mejor lo haga, mejor. Pero es necesario subrayar que son todos del mismo equipo. Ella y sus antecesores. Sin sacar los colores a nadie por contar el periodo entre 1937 y 1979, es decir, contando solo desde esa última fecha, el Ayuntamiento de la capital no ha tenido mudanza. El equipo de gobierno siempre ha sido del mismo color.

    No tiene nada de extraordinario que se les hayan agotado las ideas. Tener ideas frescas durante ochenta y cinco años, incluso durante cuarenta y tres, no puede ser fácil. Y así, pasa lo que pasa y la ciudad no está mejor, pierde oportunidades, perdemos fondos europeos por no solicitarlos en tiempo y forma; los servicios externalizados cada vez cuestan más y son menos eficientes; una parte del equipo de gobierno pierde votaciones y  por falta de costumbre -atención- demanda judicialmente al Ayuntamiento.  Dentro de poco esta ciudad puede ser un manifiesto contrario a cualquier teoría neoliberal. Como en qué-buen-vassallo-si-oviesse-buen señor –Mio Cid también es mío- si la oposición, si el conjunto de las oposiciones, se pudiera entender alguna vez… Aunque solo fuera para abrir ventanas y levantar alfombras…

    Bueno, en esa semana de Candelaria, San Blas y su cigüeña y Santa Águeda también el marco de la España plural ha habido verbena sonada. La nueva legislación laboral está/estará en vigor por una bonita carambola de más de una banda. Como en el asunto de la luna y el dedo, ahora nos pasaremos semanas tratando de aclarar si los agentes sociales, Patronal y Centrales Sindicales, CEOE, CCOO y UGT tienen algo que ver con la soberanía o si los representantes de la soberanía son extraterrestres. Y también lo de las imágenes que cotizan por cientos o miles de palabras: Quienes votaron no y pusieron cara de susto en los segundos en que creyeron haber ganado, que en el fondo, era perder y lo sabían.

    Los señoritos jugando con las cosas de comer los demás, la mayoría. Ya pasó en Gran Bretaña hace casi seis años y todavía no se les ha pasado el susto. Votaron a favor del Brexit y al día siguiente las televisiones entrevistaron a miles de arrepentidos. Los tiquismiquis y las purezas virginales, me aburren soberanamente. Sumar, hacer mayorías, es difícil de entender que no se entienda. ¿Todavía hay quien pueda ignorar quiénes son los ganadores si gana la inestabilidad, la de aquí, la de Ucrania y la de Taiwán?

domingo, 30 de enero de 2022

Regionalismo

 

Ochenta y cinco años después de la creación del Consejo Interprovincial de Santander, Palencia y Burgos y a cuarenta años de la aprobación del Estatuto de Autonomía para Cantabria, el regionalismo ha conseguido ser la opción política mayoritaria en esta región. Lo entiendo. Es como ganar partidos por incomparecencia del contrario. Todos cambiamos, crecemos, maduramos. O no. El presidente Revilla mucho antes de llegar al cargo, cuando peregrinaba por todos los pueblos y el PRC tenía dos diputados en el Parlamento regional, criticaba lo que otros querían para Cantabria y él rechazaba: “Vamos a ser una región de camareros”. Cualquiera que me conozca sabe que a muchos de mi familia la hostelería nos ha dado de comer durante cuatro generaciones: Un

hermano de mi abuela, en Cuba. Mi padre y varios de sus hermanos, aquí, en Cádiz, en Madrid y en California. Una de mis hermanas y mi cuñado, en Barcelona y en Torrelavega. Algunos de mis sobrinos, en Torrelavega y en Bilbao… O sea, que el oficio de camarero, para mí, es al menos tan digno como cualquier otro.

Revilla coincidió siete años de vicepresidente de Cantabria en coalición con el PP y  con Aznar en La Moncloa y otros siete de presidente regional coaligado al PSC, en tiempos de Rodríguez Zapatero.  Y tres años más con Rajoy y va para cuatro con Sánchez. No parece que tras toda esa gestión en el timón de la región pueda ir por ahí pidiendo a la Providencia que el verano llegue hasta noviembre. Estamos en el paralelo 43º y pico y noviembre es estadísticamente el mes más lluvioso por aquí. Si se habla de alargar la temporada veraniega ¿Tiene algo contra mayo y junio nuestro presidente? O sigue por ahí con la primera ocurrencia que se le cruza. ¿No le preparan los discursos para un marco como FITUR?


Por otro lado, circula un video que no me atrevo a creer que sea real, con el presidente de Cantabria jugando a virólogo-meteorólogo y contando cómo cree él que llega el virus cuando sopla el nordeste. Solo espero que el video esté trucado. De lo contrario, alguien tiene que empezar a parar el amor por las cámaras que tiene nuestro presidente. Hay otro frente abierto, o abriéndose, entre el regionalismo oficial y parte importante de la ciudadanía. Y hay otro video que circula en relación con la nueva ley del suelo que los regionalistas quieren aprobar y que parece que no será con sus socios de gobierno. La barra libre para edificar en terreno rústico supone matar, o herir gravemente los huevos de oro de lo que Revilla considera ahora nuestro mayor tesoro: El turismo, con temporada de seis meses, la hostelería… Y que inventen/investiguen otros.

Y no acabo. Tenemos en el puerto de la capital, hace meses, un muro de la vergüenza. Un muro potencialmente asesino, coronado con cuchillas, que se pretende extender a muchos más kilómetros del perímetro portuario. Las razones dadas hasta ahora sonrojarían en un aula de preescolar. Hay miles de firmas de ciudadanos que piden que no se extienda y que se retire lo ya instalado. Esas cuchillas han desaparecido de la frontera terrestre de Ceuta y Melilla. Concertinas es un nombre que parece suavizar la finalidad. Son cuchillas destinadas a herir gravemente o a matar. El tema hace tiempo que trasciende a la Autoridad Portuaria, a su Consejo de Administración, a su Presidente y a su Director. Entre otras cosas porque todos ellos son nombrados o propuestos por el Gobierno Regional.

Y uno de los partidos de ese gobierno, el socialista, se ha desmarcado claramente en esta ocasión. O sea, Revilla no puede seguir de perfil en este tema. Ni el portavoz parlamentario de los regionalistas, señor Hernando. Los Derechos Humanos son, deberían ser, un compromiso mayor que el de acudir a leer uno de los 30 artículos de la Declaración Universal los 10 de diciembre invitados por Amnistía Internacional. Tomarse eso tan en vano es muy poco digno.

 

 

domingo, 23 de enero de 2022

Las sumas

 

Entre la tensión en Ucrania, una “caldera de inestabilidad” según el secretario general de la ONU, Guterres, y los cruces de insultos, ahí hemos llegado y no será difícil superarnos, ha trascurrido otra semana de enero, con luna llena. No tengo claro si es más grueso pollaboba – dirigido a Garzón- o carapolla –en este caso para Almeida-. Nunca aprendí la diferencia entre boludo y pelotudo y hubo intentos de enseñarme… El caso es que al primer toque de carácter militarista del gobierno, del gobierno, sí,  por fin se suma el PP. El milagro es que se sumen a algo, no digo yo que me haya alegrado que se sumen a esto, pero es que habían sido llamados a la moderación por, nada menos, que Espinosa de los Monteros, a propósito de la que han liado ante las instituciones comunitarias con el tema de los fondos europeos.

Estoy leyendo una novela del Nobel alemán Günter Grass, El paso del cangrejo, y para mi asombro, ya hace veinte años que en las redes sociales, al menos en Alemania, se ventilaban encuentros notables de odio, con poca broma, a favor o en contra nada menos que de las cámaras de gas y de aquella perversión que denominaron la solución final. O sea, que el tema no es muy nuevo y por aquí dichas redes están, en este mismo momento, ardiendo. Rescatar el No a la guerra me parece no solo legítimo, es un deber moral. Pero a mi edad no puedo seguir colgando el cartel de malo malísimo solo a uno de los contendientes, no me acaba de convencer. Hay un reflejo condicionado en un sector de la izquierda, que curiosamente nunca fue muy favorable al modelo soviético, a pensar que la Rusia de Putin sigue siendo aquella madre patria de otro sector de la izquierda. La izquierda tiene más sectores que un círculo. Es una de sus mayores desdichas.

Muchos ciudadanos que apoyan y votaron las opciones que consiguieron formar gobierno hace poco más de dos años siguen sin cuidar la suma, y lo único que vale es la suma para seguir haciendo las políticas que se supone que favorecen a esos sectores sociales. Si no se cuidan las sumas, el resultado está cantado. En la mitad de las circunscripciones se eligen cinco diputados o menos. Es muy difícil lograr acta en ellas fuera de los partidos mayoritarios. Hasta hace poco ni se conocía ese fenómeno,  pero sigue siendo difícil. Mucho más fácil aún es regalar mayorías en el Senado con un sistema de elección diferente. No se me cae ningún anillo por predicar en el desierto, pero una señal para el electorado progresista, para que ese electorado pueda creer que las dirigencias se creen lo de las sumas, sería formular candidaturas unitarias al Senado. La suma, esa operación sencilla que esta misma semana me ha hecho babear viendo a mi nieta de cinco años empezando a sumar con cierta soltura.

Personalizar puede humanizamos. Yo conozco a un ciudadano de Ucrania. Ya me pasó en el conflicto anterior, el que acabó con la segregación de Crimea. Entonces él  no tenía edad para ir a la guerra pero ahora sí. Cuando se lía en su país me acuerdo de aquel niño que llegó a casa de mi suegra, en Bilbao, con siete años, muy rubio y muy guapo. Un poco mofletudo. Que quitó sus primeras nostalgias cantando y cantaba muy bien. Sigue cantando muy bien. Que fue atendido durante once o doce veranos por mis cuñadas y su entorno. Que asistió como uno más de la familia al entierro de mi madre…No es el precio del gas ni el resto de muertos que tendrá que haber si hay guerra. Del primero que me acuerdo y que me empuja a decir otra vez: No a la guerra, es Vladimir, familiarmente Vova. 

 

  Personalizar…Ahora que hay una campaña electoral aquí al lado y que hay dirigentes que no dudan en fotografiarse en las granjas… qué le podrían prometer a un paisano que me encontré hace muy poco paseando por una de las maravillas geológicas de Cantabria. A primera vista podía ser un palurdo con ganas de cháchara. Ganas de hablar tenía, como casi todos los solitarios, y de palurdo nada. Multiplicaba por doce con soltura –decía su edad en meses y traducía la de los demás- y había sido pastor en Arizona y Colorado a los 18 años. Podía decir alguna frase más o menos comprensible en inglés y lo que realmente quiere es no estar solo. Eso es más difícil de arreglar que lanzar bulos por las redes y hacerse fotos en las granjas.

Foto: Iglesia de los Jesuitas de Lvov. Julio 2019. Tras el letrero, fotos  de los "mártires" del conflicto de 2014

domingo, 16 de enero de 2022

Del aplauso a la agresión

 

Es poco alentador empezar el tercer año de pandemia teniendo que sacar Barrio Sésamo (Sesame street para los traductores del PP) en la primera semana del año nuevo…Esto es jamón de bellota y este otro de bodega y aquel de recebo y este de Teruel y aquel de Jabugo…Y tienen precios diferentes y los cerdos, con perdón, no han tenido la misma calidad de vida aunque todos hayan terminado en el matadero… Qué enorme decepción escuchar en directo a primera hora del lunes al presidente del gobierno enredándo(se) con el tocino y la velocidad. Qué han hecho los manchegos para tener un presidente que, tratando de ser didáctico en nutrición, no distingue entre un pescado de palangre y uno de arrastre. Trata de dar lecciones y no es el más espabilado de su comunidad (de vecinos, quizás ni del rellano de su escalera).

Confieso que he estado muy pendiente de las noticias de Australia toda la semana. Me preocupaba bastante que, aunque sea tan lejos, un representante de los nuevos estamentos privilegiados, como Djokovic, pudiera salirse con la suya. Mis velas están ahora encendidas para que otro fantoche como el premier británico, Johnson, empiece a dedicarse a otra profesión. Llueve en todas partes aunque muchas veces nuestras raciales boinas caladas no nos permitan apreciarlo. Hasta qué punto somos conscientes de la que se está liando con la transición energética. El gobierno francés pretende blanquear, a estas alturas, la energía nuclear y, quién sabe, quizá consiga  fondos europeos para la operación.

La Federación Española de Fútbol se ha prostituido con los petrodólares asesinos, ha arrastrado a los principales equipos españoles –dolor insuperable me produce la presencia de uno de mis equipos más entrañables en la final de hoy- pero además su presidente pretende que traguemos un anzuelo del tipo de “Con nuestra operación conseguimos ir domando al régimen feudal de Arabia, bla, bla y más bla” Como tantos, mienten, o roban, y además tenemos que creer que lo hacen por el bien de la Humanidad. Los constructores de esos relatos engañosos, los lanzadores de bulos, deberían caer en el mismo momento del lanzamiento en el infierno social más riguroso.


Todo podría ser diferente si los dirigentes conservadores, laboristas y otros más a la derecha o más a la izquierda, aquí y allí, no pensaran que gobiernan o hacen propuestas de gobierno para idiotas. Llevar alcohol a una reunión de trabajo…, el Reino Unido había sido una potencia seria, quizás un poco estreñida, pero seria, hasta hace poco. Y ahora… Podemos seguir alimentando la idea de que el mundo se rige por un régimen neoseñorial, independientemente del gobierno de turno en cada país. Pero eso, al final, va a ser fatal para el sistema. Una virtud del capitalismo, que acompaña a los sistemas democráticos, es que, en principio, no señalaba a sus élites solo por razón de cuna como habían hecho sistemas anteriores.

El combate por la igualdad jurídica no puede cesar sin desequilibrarlo todo. Si quien hace las normas cree estar habilitado para no cumplirlas, el futuro se oscurece mucho.

Tenemos pruebas: Todavía no hace dos años que estuvimos saliendo a los balcones puntualmente a las ocho de la tarde para aplaudir a los sanitarios. Hace mucho que ya no se aplaude y parece que cada vez reciben más agresiones. Otra noticia de la semana ha sido un trasplante de un corazón de cerdo a un ser humano. Hay seres humanos que vienen de serie con corazón de cerdo.