domingo, 26 de junio de 2022

Gaudeamus (Graduación 01)

 

Ya sé que la semana ha dado muchas noticias muy gruesas con resultados electorales diversos, con medidas legislativas y pronunciamientos judiciales, del hermano de la presidenta madrileña, pasando por el exministro del Interior Fernández Díaz, a la restricción del derecho al aborto en los EE.UU,…pero hay semanas en que lo propio salta a la primera página. No quiero ni puedo evitarlo. Mi nieta mayor se ha graduado. ¿Que de qué?, pues nada menos que de Educación Infantil. Gaudeamus. Hay en Google un gaudeamus infantil, con su birrete en primer plano y sí, esa es la letra que cantaron mi nieta y sus quince compañeros de clase el pasado miércoles. Todavía no ha cumplido seis años. Va a un colegio público. Al mismo que fue su padre. Con la primera invitación, mi pensamiento se fue hacia lo blandengues –me salió bledas, que a veces parece que nací en el Ampurdán/Empordá- que nos estábamos volviendo.

Pensaba yo que esas ceremonias eran de coles privados y/o concertados, más bien tirando a pijos. Y que es otra moda importada… Pues la pública también  y ¿por qué no? Cuando las fechas se iban acercando y apreciaba la ilusión con la que la niña estaba preparando la ceremonia… ya no se cuestiona casi nada: Hay que asistir. Y llega el día y te derrites. Literal. Tengo coartada: Fue un día de mucha presencia de la abuela que la nieta no ha conocido.

Cuando su padre fue a ese colegio no solo las formas eran autoritarias, el propio nombre del colegio ensalzaba a un general rebelde de los de 1936. Hablo de cincuenta años exactos más tarde. Ocho después de tener aprobada la Constitución. Todo ha cambiado para bien. Las formas y el nombre. La despedida de esos 16 niños de su tutora de los últimos tres cursos, reflejaba más que cualquier informe sesudo, lo que ha significado para ella y para ellos. Un orgullo una escuela pública de ese talante.

La semana ha registrado la visita del jefe del Estado. No ocurre con frecuencia. No he tenido que hacer ninguna operación especial para no cruzarme con la comitiva oficial. He escuchado, de lejos, lo que podía ser alguna complicación en el tráfico, ya de por sí poco fluido, del centro de esta ciudad. Ni me ha entrevistado  ninguna emisora para demostrar mi afecto monárquico –menos mal-. Dos actos en su agenda. El del 90 aniversario de la Universidad de Verano, -pocos meses tardó la II República en encontrar función para el Palacio de la Magdalena una vez que los reyes ya no iban a veranear aquí- me parece que no tiene comentario añadido. Los cursos veraniegos de Santander son los pioneros de la multitud de ellos que hoy existen.

El otro acto de la agenda del rey también se relacionaba con otro aniversario, el 150 de la creación de la Junta de Obras del Puerto, transformada hace 30 en Autoridad Portuaria de Santander. Algunas obras en curso… y una oportunidad de cierto lavado de imagen para el presidente de la Autoridad Portuaria, recientemente vapuleada por resoluciones del Defensor del Pueblo con motivo de las cuchillas instaladas en algunos de los cierres perimetrales del espacio portuario.

Cierres que se habían retirado de la frontera terrestre con Marruecos en Ceuta y Melilla. Cierres que no son necesarios más que para añadir dolor a los menos afortunados. El último intento de entrada de subsaharianos en Melilla, hace pocas horas, demuestra que se pueden cometer atrocidades sin necesidad de instalar cuchillas en las vallas… Y que no hacía ninguna falta “mejorar” nuestras relaciones con Marruecos con tanto coste añadido: Las relaciones con Argelia, el desprecio, otro, a los derechos de los saharauis y los malos tratos, hasta la muerte, a tantos subsaharianos.

Y ya llueve. Después de tanta sequía parece buena noticia aunque los diversos intereses veraniegos se relacionan mal con la lluvia. Mi paseo matinal más apreciado ya tiene charcos. Y gracias a todos/as quienes vais sumando al contador.

lunes, 20 de junio de 2022

De elecciones y metalúrgicos

 

El último día de la primavera ha olvidado los calores extremos de la semana pasada. El Juan Sebastián Elcano entra en este puerto con un toldo gris en el cielo que no solo no quita belleza a la bahía, probablemente la aumenta. Quinientos años de una de las mayores aventuras de la Historia, dar la vuelta al planeta navegando siempre con rumbo oeste y, no hace mucho que se ha divulgado, uno de los pocos que completaron esa primera vuelta a la Tierra era natural de esta ciudad. Juan, de Cueto, de Santander. Es posible que un poco más cerca de la fecha de la conmemoración oficial de la hazaña, también haya viajes y no tengo claro si van a ser gratis, en autobús, no en barco, para traer desde Gijón aficionados a los toros que ayuden a llenar nuestra plaza dentro de un mes. De disparate en disparate y sin visos de mejora.

Una cita anual, imposible los dos últimos años, me ha impedido publicar ayer contra mi última costumbre. No es fácil escribir hoy sin mencionar que ayer ha habido elecciones en Colombia, en Francia y en Andalucía. Resultados dispares. La más cercana, la cita andaluza, puede alumbrar, de una vez, que no hay nada propio para ningún partido. Que la comunidad más poblada de España, considerada feudo de la izquierda durante lustros, ha dado ayer mayoría absoluta a un PP con careta de moderado. Enhorabuena. Vox no ha ganado mucho. Sus propuestas enloquecidas de regreso al pasado más oscuro se van a quedar en el armario. Tampoco ganan dentro del PP, los aplaudidores de Díaz Ayuso. Lo de la izquierda, que solo está unida en los nombres de las candidaturas, también va a dar para semanas de análisis. De momento, el PSOE que, relativamente, no es el peor parado de ese flanco, no parece que haya tomado nota. En el mejor plan Alcoyano C.F. se queja de la falta de tiempo para que su candidato…bla, bla y más bla. A su izquierda, ya solo queda seguir afilando navajas y ver a quién se le cuelga la derrota histórica.

La Asamblea Nacional de Francia dará mucho que hablar en los próximos meses, hasta su disolución anticipada que, creo que por primera vez, se da como posible en la propia noche electoral. Cuatro bloques, en principio con pocos puntos de contacto entre ellos. La mayoría presidencial puede intentar recurrir a la derecha republicana para sacar adelante las leyes. Eso llevará a Macron a abandonar cualquier veleidad progresista. Mientras el casi desaparecido partido socialista jugará en la banda de la izquierda extrema… No va a ser nada cómodo. Con un desplazamiento global a la derecha, esos cuatro bloques puede que no sean tan diferentes de aquella Francia política que dejó en herencia el general De Gaulle en 1969 y que no dio cabida a la alternancia hasta la victoria de Mitterrand en 1981.

Y Colombia, con victoria histórica del representante de la izquierda. Junto a Chile hace unos meses, quién sabe si de nuevo con victoria de Lula en Brasil el próximo octubre, marcando un tiempo nuevo en aquel continente. Pero con todos esos acontecimientos de diverso orden, yo no puedo acabar hoy sin recordar que también fui metalúrgico.

Cuando los trabajadores de ese sector están a punto de alcanzar las tres semanas de huelga, es bastante insólito por aquí que las posturas de la negociación no se hayan movido nada. El miércoles pasado me acerqué a la manifestación que convocaron los sindicatos de los metalúrgicos. Yo lo fui, aunque ahora parezca que era una vida anterior- y quizás lo era-. Yo fui metalúrgico y eso parece que imprime carácter. Tanto como algún sacramento. Hace unos años me crucé en Berlín con la manifestación del 1 de mayo y le pedí a un metalúrgico que me dejase su bandera. Él mismo me hizo la foto. 

La manifestación del miércoles fue muy nutrida. Se ha dado una cifra de 20.000 asistentes que en nuestra escala y en una reivindicación sectorial, no deja lugar a dudas. Ha sido una manifestación de las mayores de los últimos años. Pero lo que me pareció muy relevante fue la intensidad con la que se coreó el grito de “Revilla, dimisión” Todo era igual que cuando yo era metalúrgico siendo todo distinto. Los metalúrgicos de hoy son como los de ayer, pero con piercings, coletas, tatuajes y pantalones cortos. Y frente a una cerrazón patronal insólita, quieren que el gobierno ejerza de árbitro. El presidente Revilla, ante un problema real, no ha sabido enfocar la acción del gobierno. El riesgo de que el conflicto del metal, bastante pacífico hasta ahora, gire para desembocar en un conflicto de orden público es enorme.

domingo, 12 de junio de 2022

De babor a estribor

 

Y de proa a popa. Un lector del DM ha debido recordar que Arquímedes amenazó con mover el mundo con una palanca y un punto de apoyo, y en carta al director echa a Vox al centroderecha, con lo cual todo queda descolocado, incluso el propio mundo. Hay totalitarios de un signo que se relamen cuando reflexionan sobre el totalitarismo del signo contrario. Hay profesores de la enseñanza pública que durante años han adoctrinado, o intentado adoctrinar a sus alumnos, por ejemplo cooperando estrechamente con universidades confesionales, y que ahora denuncian adoctrinamiento en la nueva ley educativa. Se lo endilgan a Sánchez, mucho más visible, pero en esta región deberían apuntar a quien gestiona la educación. ¿No se atreven con el PRC o les parece menos creíble acusar a los regionalistas de bolcheviques? Maruja Torres ha traducido esta semana ese supuesto adoctrinamiento en un simple desasnar, en filípica a los olonenses en general. 

Establecido que mentir sale prácticamente gratis, el antiguo director del DM reflexiona sobre el 6 de junio, desembarco en Normandía, y el punto que le parece llamativo  de ese hecho histórico es el pacto entre Stalin y Hitler de cinco años antes. En los mismos días, el portavoz parlamentario del PP regional frivoliza con el desembarco citado para tratar de vender que una playa de Santander, aunque casi siempre se habla en plural –haciendo un daño poco calculable a un recurso de primer orden de esta ciudad- está en las mismas condiciones que aquellas de Normandía hace 78 años. El infierno, siempre, viene de los demás. No importa que el Ayuntamiento de la capital no haya cambiado de color desde… No importa que en 2019 la alcaldía se haya vendido por una demolición de un espigón… Se miente a sabiendas, se espera que los ecos de hooligans y medios adictos promocionen lo que interesa y… a correr.

Algunos crecimos, por nuestra fecha de nacimiento, escuchando mucho la responsabilidad única ante Dios y la Historia. Teníamos un Caudillo por la Gracia de Dios. Un tema del que me declaro incompetente para juzgar. La Historia es otra cosa. Es posible que alguna vez alguien se fije en la posibilidad de hacer una tesis doctoral sobre las posiciones adoptadas durante medio siglo por el periódico de mayor difusión de la región. O por las posiciones adoptadas por muchos de nuestros dirigentes desde la recuperación de las libertades políticas… No le veo mucha posibilidad a que en el retrato histórico salgan muy favorecidos. Si se hubieran creído de verdad lo del juicio histórico, Franco y sus colegas hubieran tenido actuaciones muy diferentes. El cincuentenario del asunto Watergate puede servir para recordar que el juicio histórico también alcanza a los dirigentes electos. Presidente Sánchez y el ministro Albares, -antiguo alumno de universidad confesional que no consta que fuera el más listo de su promoción- ¿qué esperan del juicio histórico en relación con su política norteafricana?

No sé si en un futuro más o menos próximo toda la maniobra de la Autoridad Portuaria de Santander en relación con la represión de los intentos de abordaje irregular de los buques con destino al Reino Unido por parte de migrantes, dará para una tesis doctoral. Pero es bastante seguro que si alguien recoge las declaraciones al respecto de los dos últimos Presidentes de la entidad, acompañadas por la cobertura de la mayoría de la representación parlamentaria, y las contrasta con las resoluciones del Defensor del Pueblo, la última muy reciente, quedarían muchas vergüenzas al descubierto. Podemos esperar sentados a que en el DM se ocupen de esas respuestas… pongamos con la cuarta parte de la intensidad que pusieron a la hora de acompañar la ofensiva inicial del Puerto contra los más desgraciados. Incluyendo fotos a cinco columnas que supongo que los manuales del periodismo serio no dudan en colorear de amarillo.

 

domingo, 5 de junio de 2022

De diez en diez

 

La semana se me ha fijado en aniversarios redondos. Un incidente con una unidad militar, con su mando, en Cuelgamuros me ha recordado otro ocurrido hace ahora cincuenta años, durante mi servicio militar obligatorio. Parece que ya hace sesenta que Jagger y sus socios dan saltos sobre los escenarios y es prodigioso que sigan dando saltos a su edad. Lo de la reina Isabel II de los británicos de todo el planeta, es aún más prodigioso. Diez años más que los Rolling aunque nunca ha dado tantos saltos. Si nos acercásemos más, en junio del año 82, seguramente lo relevante era el conflicto en las Malvinas y un Mundial de fútbol que iba a rodar en España. No sigo. Siempre se puede jugar a ver qué ocurría hace un número redondo de años.

Cuelgamuros, a estas alturas, podía tener un significado para todos y todas los ciudadanos/as y hay quien se empeña en que siga siendo una reliquia de los más forofos de un costado. Allá ellos con sus peligrosas inclinaciones. No parece que los partidarios de que España sea de todos podamos llegar a alcanzar mayorías relevantes. Pero aprovechar el mando de una unidad militar para hacer que tus subordinados te acompañen en un determinado ritual…Lo siento. No es de ser buena gente. Nunca se debería aprovechar el mando, civil o militar, para obligar a realizar determinados actos si no se cuenta con la voluntad expresa de los implicados. También en esto solo sí es sí.

En Gamarra, Álava, CIR número 11 si no recuerdo mal, hace cincuenta años encontramos una solución de compromiso para que los domingos quienes no practicaban la religión católica no tuvieran que ir a misa. La solución podía ser criticada desde el mundo de hoy, tan crecido en laicismo. No constaba por escrito en ninguna parte que asistir a la misa dominical fuera obligatorio pero era una práctica muy difícil de eludir. En mi compañía, la 53 del 5º batallón -cosas de esas que no se olvidan- pactamos con un cabo primero, los oficiales no se metían en esas menudencias, un genuino disimulo. Quienes no queríamos asistir obligados a la misa, simulábamos estar con algún servicio que nos lo impedía y que duraba exactamente el mismo tiempo que los demás estaban acompañando al capellán castrense. Era un tipo de consenso. ¿Criticable? A aquel jefe del Estado todavía le quedaba cuerda…

Del jubileo de la reina británica lo llamativo es la celebración en sí misma. Dice la Wiki que a los setenta se celebra el titanio, ni platino ni brillantes, pero lo llamativo de verdad, en visión de un jubilado más joven que el Príncipe de Gales, es que el mencionado todavía no haya empezado a fichar, a cotizar… ¿Qué vida laboral le aguarda? Necesariamente breve.

 

Y Jagger y los suyos. Envidiable. Punto. Mi pandilla de adolescentes, ocho nativos, se veía aumentada en verano con tres incorporaciones: Dos madrileños y uno de Valladolid. Uno de los madrileños tenía madre británica y así lo atestiguaba su segundo apellido, Stephen. En el verano de 1966 Fernando ya tenía el LP Paint it Black y lo escuchábamos prácticamente a diario. Los ocho de aquí no sabíamos inglés. En nuestro colegio solo se estudiaba francés… pero aquel verano algo aprendimos. Y en la disputa con los Beatles, nivel Real Madrid/Barça, aquel disco creo que me empujó para siempre con los Stones.

 

domingo, 29 de mayo de 2022

Islas. La isla/Sa illa

 

Hacía casi diez años que no pisaba esa isla, una isla a la que he ido muchas veces. La isla a la que más veces he ido, con mucha diferencia. He encontrado una Mallorca diferente. Con un verano anticipado y la recuperación del turismo extranjero que hace concebir buenas expectativas a los nativos. En algún sentido, la isla es, lógicamente, la misma de siempre. Todo lo bueno que encuentro en esa isla se lo debo a una pareja de amigos con los que fui la primera vez. Se enamoraron tanto de la isla que pasaron de ser veraneantes, a residentes permanentes durante más de veinte años. Ya no están en la isla. Ella está en la Península y él no está en este mundo. Su recuerdo me ha acompañado las 72 horas que he pasado allí, de una manera bastante obsesiva. He hecho de guía para otros amigos, lo que él había hecho tantas veces para mí. Solo un detalle: Después de docenas de visitas, es la primera vez que me alojo en un hotel mallorquín.

La vuelta, endurecida por otra matanza de las que no parecen reales. Texas, ya lo debo haber escrito por aquí alguna vez, es la parte de Estados Unidos en la que más días he amanecido. Me duelen mucho las cosas que se tuercen en Texas. No solo hay matanzas de ese tipo en Texas, pero  es que con pocas horas de diferencia se ha añadido allí otro hecho sangrante: la convención anual de la asociación que defiende que no cambien las cosas en relación con la posesión y venta de armas, se ha realizado este año en Houston. Y el anterior presidente, Trump, no ha tenido ningún problema a la hora de expresar otra de sus ideas abominables: Las matanzas en las escuelas deben combatirse armando a los profesores. Es lo del parto de la abuela cuando ya éramos muy numerosos.

De las numerosas diferencias que encontramos entre nuestras, por otro lado similares, sociedades, la más sorprendente para los europeos creo que es esta. En la mayoría de estados de los EE.UU. los jóvenes no pueden consumir alcohol en lugares públicos hasta después de cumplir los 21. Pero no hay mayores dificultades para comprar armas y munición el mismo día que cumplen los 18. Armas muy serias, no de caza o deportivas… Y algunos compran y usan esas armas. Con la conmoción de las horas siguientes puede parecer que algo vaya a cambiar pero…Son ya muchas matanzas en las cuatro esquinas del enorme país y nada cambia.

Los nombres del lugar, del protagonista, nos suenan cercanos. Uvalde está a poco más de una hora de la frontera mexicana. Alguna vez estuvo en el otro lado de la frontera. Tampoco está lejos de una de las grandes ciudades tejanas, San Antonio, que alberga en sus alrededores el sitio histórico de El Álamo, allí donde el general Santa Ana se despachó a gusto… Lo malo es que los tiroteos, allí shootings/balaseras, no son solo un recuerdo histórico y que hay poderosos intereses para que eso no cambie. Cuando las víctimas de cualquier conflicto son niños, la culpabilidad nos salpica a todos los adultos del planeta.

Claro que no es la mejor semana del año para defender algo así, al menos por aquí. Las crónicas sobre estos últimos días del mes de las flores recogerán en un futuro el paseo bastante esperpéntico del padre del rey y, cómo no, el futbol. No habrá mucho hueco para asuntos más serios. Si alguien cree que exagero, que examine los titulares que se lleva la guerra en Ucrania después de tres meses… Islas, somos islas. Ya hace treinta y cinco años de aquel exitazo de Mike Oldfield.

 

 

viernes, 20 de mayo de 2022

El ongi etorri al Bribón

 

Ongi etorri, bienvenido/a en lengua vasca. Fiestas de bienvenida que se han hecho a miembros de ETA cuando han regresado a sus localidades natales o de residencia después de cumplir sus penas de prisión.

No soy especialista en Derecho. No sé si pagar por un delito, con años de cárcel, hace que el reo pueda abandonar el calificativo de delincuente. No sé si una vez probado el delito penal y no pagar por ello porque dicho delito está prescrito o porque tu figura constitucional, única, te blinda como irresponsable, hace que no se te pueda llamar delincuente, pero el festejo organizado para recibir al rey padre tras su exilio voluntario de casi dos años, me ha recordado, cosas mías, los festejos que se han organizado en algunas poblaciones para recibir a los delincuentes de ETA una vez saldada su cuenta con la Justicia tras años de cárcel. Hasta ahí. No quiero comparar los delitos. Solo calificar a quienes festejan la llegada de los delincuentes. 

El aquelarre de Sanxenxo además de vergüenza ajena, da penita. Mi infancia no son recuerdos de ningún  patio sevillano. El incendio de 1941 llevó a mis padres a vivir desde el centro histórico a las afueras de la ciudad. En palabras de mi tía María, hermana de mi padre, al barrio de los valientes. Allí, recuerdo lo que se tenía por el súmmum de la desvergüenza y del sometimiento: No solo te sacan los ojos es que te mean en los agujeros. Eso se decía.

Foto: La Opinión de Murcia

Después tenemos un supuesto frente amplio de izquierdas, con ensayo general en Andalucía dentro de un mes. No lo ignoraba pero me ha sorprendido la sintonía que revela el nombre escogido para empezar a andar: La suma de Yolanda Díaz. A principios de este año una entrada a este blog se titulaba así:

https://robertoruisanchez.blogspot.com/2022/01/las-sumas.html

Pero no sé si ha habido contraprogramación de estilo televisivo entre la vicepresidenta y el antiguo vicepresidente. Pablo Iglesias presenta un libro, con horas de diferencia, y en el resumen que escucho en la radio no parece que se apueste con fuerza por la suma antedicha. Y no vale más. O se suma o a descansar. Y un poco más de loción jabonosa. La semana pasada me parecía que lo de Macarena Olona como vecina de la costa granadina era un fraude. Hoy parece que también opina lo mismo el Ayuntamiento de Salobreña. No apuesto mucho por un final feliz de esa historieta pero un compa yogui de Macarena ha manifestado que las trampas las hacen los otros. Siempre igual. Aquí sabemos mucho. De Igual sabemos mucho.

En una ciudad que no ha conocido transición democrática alguna, se ha establecido una especie de corte local. Con sus cortesanos y cortesanas. La alcaldesa puede mentir con descaro en programas radiofónicos semipublicitarios. Sin una sola aclaración, sin una repregunta. Debo estar sensible. He terminado anoche la lectura de “El Director” de David Jiménez. Una visión, lógicamente parcial, de los terrenos de encuentro entre prensa y poder político y económico. Pero con algunas afirmaciones escalofriantes que tres años después de su publicación no han obligado al autor a ninguna rectificación. Que yo sepa.

Nunca pudo imaginar Jean Paul Sartre la influencia que iba a tener entre algunos dirigentes de nuestras derechas su obra Huis clos, y el hecho de que el infierno sea, siempre, los otros. Gema Igual puede referirse un mes tras otro a lo mismo, demostrando que no se hace nada: La supuesta almendra central de bajas emisiones, sigue sin definir; el nomenclátor del callejero franquista, con años de paralización y sin ninguna prisa para cumplir esa ley que obliga como las demás… Que haya un instituto, y puede no ser el único, en un  suelo que al parecer no es de dotaciones sino industrial, parece que ha ocurrido sin que el Ayuntamiento haya tenido nada que ver. Así, la gasolinera puede instalarse a la puerta del instituto… En ese programa de radio, una señora dirige una pregunta sobre la escasez de lavabos públicos en nuestras calles y la respuesta de la alcaldesa acentúa lo sucios que somos los ciudadanos… Y así, sin hacer nada o prometiendo dos papeleras y tres bancos, nos dirigimos al próximo programa. Y lo que es peor, a la próxima legislatura local. Por no hablar de una playa que ya lleva en el nombre toda su potencia: Peligros…

 

 

domingo, 15 de mayo de 2022

De La Albericia al Báltico

 

Vamos hoy de lo cercano a lo alejado, de lo local a lo global. No se conoce con detalle  fuera de la región y es una marca notable: Santander es la única ciudad española de su importancia y tamaño que nunca ha cambiado el color de su gobierno municipal. Desde 1979 o desde cuarenta y dos años antes, a elegir. En 2019, la minoría popular tuvo que pactar con la minoría de Ciudadanos, ya no sirvió la compra de concejales como en 2015. La mayoría absoluta del PP terminó en 2011 y no es previsible que se reproduzca. El dirigente de C,s, Ceruti, que al parecer no quería el pacto, lo acató por imperativo de la dirección nacional y aclaró que iba a arreglar desde dentro todo lo que no funcionaba en la ciudad que era y es mucho.

Entramos en el último año de la legislatura municipal con la noticia bomba de la obra de una gasolinera junto a un instituto de Secundaria en La Albericia. Como si hubiera  surgido de la nada. Como si nadie se hubiera enterado de la tramitación…lo cual no se ajusta a la realidad. En la misma semana podemos ver fotos de festejos de calle para reivindicar caminos seguros hacia los colegios y el enterramiento de un gran depósito de combustible a diez metros de las aulas… Un gobierno local que da menos esperanza que el infierno de Dante.

Cuando emparentan democracia y mandarinato, la ley no tiene por qué ser igual para todos. La dirigente de VOX Olona, para presentarse a las elecciones andaluzas y que no le pasara como a Cantó en Madrid, se empadronó hace meses en Salobreña. Vox, que no se había distinguido hasta ahora por aplaudir los empadronamientos solidarios que algunos ciudadanos han hecho con inmigrantes irregulares, presenta en Andalucía a una señora que no es andaluza y que dice vivir en casa de un amigo... sin contrato de alquiler. ¿Esto es válido para cualquiera? ¿Si estuviera interesado, podría ir mañana a solicitar vecindad en  Marbella?

Otra que no parece dar mucho escándalo es la de ocupar un escaño del Senado en representación de una asamblea autonómica. La operación de Maroto en las Cortes de Castilla y León la repite ahora el jefe Feijóo en Galicia. Ocupar espacio los martes en las tertulias después de incendiar la Cámara y seguir en modo tomadura de pelo por parte de los mandarines. También lo intentó el actual ministro de Cultura, Iceta, pero lo que pareció una maniobra sectaria de los soberanistas lo impidió en el Parlament catalán.


Puede que ni Putin ni sus asesores más apreciados hubieran calculado esta derivada de su operación sobre Ucrania: La ampliación de la OTAN ahora mismo solo cuenta con un obstáculo y tiene alguna tela: Turquía. Suponiendo que esa alianza militar fuera la de las democracias frente al totalitarismo, desde su inicio tuvo borrones de distinto signo: La dictadura portuguesa, las de Grecia y Turquía estaban dentro; y la ausencia de democracias intachables como Suecia y Finlandia. Al margen de lo que guste o disguste la propuesta de ampliación, un par de consideraciones. Primera, se entiende muy bien que la ciudadanía sueca o finlandesa busque un paraguas protector frente a la irracionalidad del antiguo agente de la KGB y segunda, que sea el régimen de Erdogan quien se oponga y por lo que se opone –En Suecia y Finlandia han obtenido asilo opositores turcos- sigue revelando que la alianza atlántica es muchas cosas pero ninguna angelical.