lunes, 4 de noviembre de 2013

Guerra



Alfonso. Es posible que sea injusto, pero es mi protagonista semanal. Hay muchos ejemplos individuales, de miembros de la vieja guardia socialista, que han tratado de salvar sus muebles a costa de declaraciones que probablemente no benefician demasiado a su partido. Cada uno tiene sus peculiaridades. Algunos están en altísimos cargos, europeos, en la empresa privada,… Alfonso no, Alfonso sigue en ejercicio. Parece que es el único diputado que lo ha sido ininterrumpidamente desde 1977 y con una edad que, de haber sido funcionario, le hubiera obligado a jubilarse hace al menos tres años.

Tiene su visión sobre lo que su partido debe hacer con sus socios catalanes y la expresa como si no tuviera consecuencias. Otro bombero de los que practican con gasolina. No recuerdo su opinión sobre el federalismo asimétrico cuando la defendía ante el conjunto de ese partido y de la sociedad, Pascual Maragall. Ahora que la talla política del dirigente del socialismo catalán es menor, Alfonso no duda en proclamar lo beneficioso que sería para el conjunto del PSOE romper con el PSC.

Desde pequeño recuerdo una expresión muy poco piadosa/respetuosa con las personas mayores: Ese viejo/a chochea. Yo tengo ya una edad que me incluiría en el grupo que recuerdo de cuando era niño, pero Alfonso Guerra tiene 10 años más que yo… a ver si, además de irrespetuosa, la expresión infantil es cierta.  

Hay encuestas recientes que radiografían los sentimientos actuales de una parte muy notable de la población. La desafección de la que tanto se habla, no es tanto con el sistema como con los dos partidos mayores. Beneficiados desde 1977 por una ley electoral que, en la actual situación de cabreo tan generalizado puede hacer saltar las costuras del propio sistema. Si la legislatura se agota y cumple los dos años que queda, no parece imposible que el próximo gobierno de España no pueda sustentarse ni en una gran coalición de los dos partidos dinásticos.

En el campo de la izquierda, el sorpasso con el que soñaba Anguita hace 20 años, puede hacerse realidad en muchas provincias. Empezando por las catalanas. Sólo falta que en el PSOE, que está a pocas jornadas de una reunión en la que parece que marcarán su rumbo político para el futuro próximo, se impongan las tesis de Guerra. Ese sería el inicio de lo que creo que no ha pasado nunca en esta etapa iniciada en 1977: Un PSOE extraparlamentario en alguna provincia.

La otra parte de esa conferencia política, el relevo facial, está previamente descartado. No es mi especialidad, pero creo que en las técnicas de mercado es básico un cambio de aspecto del envase a la hora de modernizar una mercancía. Justo ahora han corrido a declarar, mediante otro de sus dirigentes de toda la vida, Jáuregui, que la veleidad republicana ya no se relaciona con ellos. Hacerse monárquico ahora mismo en España no deja de tener su mérito.

La amenaza de denuncia del concordato cuando se está en la oposición mientras se cede lo que haga falta, dinero de todos para empezar, cuando se gobierna o la última de ese capítulo, propuestas para el mausoleo de Cuelgamuros cuando no hay posibilidad de que se abran paso y silencio o paneles informativos, cuando hay alguna posibilidad… todo ello no ayuda a ganar credibilidad.

El campo popular se ha convertido en un galimatías básicamente financiero. Aquí, la indemnización previa al derribo de viviendas ilegales, construidas creo que en el 100% de los casos con licencias de alcaldes del PP, pondrá muy contentos a los que nunca han tenido vivienda, ni han votado nunca al PP, a los que la han perdido por desahucio, y a muchos de quienes si les votaron. En general a todos los que vemos lo que se hace con nuestros impuestos, que no paran de crecer, cuando nos gobierna un partido fanático del descenso de los mismos. Qué buena oportunidad para un proceso judicial que no se demore lo que suelen demorarse y que acabase antes del final de esta legislatura negando esa capacidad al presidente regional, al consejero del ramo y a los diputados que, por 20 a 19, aplauden la medida.

lunes, 28 de octubre de 2013

Combinados




Todo inventado. Todo conocido. Clásicos, ron y cola; ginebra y tónica. Innovaciones: ron y tónica. Mar y tierra. De las fabes con almejas al pollo con bogavante. Nada nuevo. ¿Arrogancia y estupidez? Muy antiguo y de plena actualidad. Pasen y vean.

A costa del sufrido público que además de pagar la entrada ha ido aguantando los insultos, incluso escupitajos, de algunos políticos, principalmente los gobernantes, pero no únicamente, algunos se han ido creciendo. En lenguaje más actual, se han venido arriba. Cuando la estupidez adquiere un peso atómico difícil de cuantificar, en vez de la modestia, rectificación, petición de perdón… el estúpido que se ha profesionalizado en la representación política de los ciudadanos, ve como le crece la arrogancia de una manera prácticamente autónoma. Tumoral/viral. Incontrolable.

La cara más amarga del poliedro de la transición española, desde el franquismo a lo que tenemos, ha sido la violencia terrorista. Yo no tengo dudas, ni soy tibio, ni he sido equidistante. Nunca. Pero quien en el pasado ha calentado a algunas víctimas del terrorismo buscando rentabilidad inmediata, tiene ahora un lío de proporciones enormes. Si en el combinado de arrogancia y estupidez la última no fuera tan notable, el presidente del gobierno no tendría que andar balbuceando respuestas de parvulario a las preguntas de periodistas extranjeros no sometidos.

Voluntariamente todos los estados europeos, 47, no sólo los que forman la Unión, 28, todos, salvo Bielorrusia y el Vaticano, tienen en el tribunal de Estrasburgo la instancia de casación en lo referente a la protección de los derechos humanos. No hay que llegar a una facultad de derecho. En secundaria obligatoria, al menos cuando se cursaba educación para la ciudadanía, los alumnos sabían que un pilar fundamental de los sistemas democráticos es la no retroactividad de las leyes.

Un gobierno nacional, el actual, el anterior o el próximo, puede tratar de forzar la independencia judicial local, pero es mucho más difícil influir en las decisiones del alto tribunal europeo. También existe la posibilidad de renegar de la convención europea de derechos humanos. Al fin y al cabo, estar con el Vaticano y aquella Rusia Blanca de antaño, mola toneladas y la opción #nicontigonisintigui se ha abierto camino. Con las víctimas, ¿quién no? y contra el Tribunal. Lo pagaremos.

También hay competición a escala regional. Quién es más tonto, el alcalde del pueblo o el presidente de la comisión de… del parlamento regional, o el presidente del gobierno? Con Torrelavega, con esa comarca que es como decir con un cuarto de Cantabria, por motivo o excusa, hay carrera para ver quien es más tonto en la política regional. O sea, un desmadre. Y ya ha empezado a llover y el Besaya crecerá. Y el Saja, y todos los demás. A alguien le va a pillar la revolución intentando un bonito juego de palabras que merezca unos segundos en Telecantabria.

Ya hay más causas que días y días en los que hay que escoger con que causa protestas. En cinco días, la fractura hidráulica, los recortes en enseñanza e investigación y el oscuro caso de privatización del hospital Valdecilla, han llenado las calles. La transversalidad empieza a salirse del currículo. Pues si, eminencias de Torrelavega y resto de la región, eso empieza a parecerse a la víspera de algo más sonado. ¿Será más bobo un delegado gubernamental que intente multar a los revolucionarios que un ministro de industria que perezca en un seísmo inducido por alguna técnica ultramoderna para ver si hay gas y de paso contaminar los acuíferos?

Esta semana, ¿le tocará al gobierno de Diego ser neoliberal o intervencionista? Privatizamos hospitales, ahorramos en educación  y a la vez invertimos dinero público en tubos de acero. ¿Incoherencia, amiguismo o simplemente estupidez? Me siento emplazado a continuar. ¿Quién verá el final de tanta locura?

Una recompensa que algunos ya se han perdido. Perdonen la licencia, la muerte ha pasado de nuevo por aquí cerca. Un amigo de la primera juventud ya no está entre nosotros. Moncho, ya eres inmortal. Somos muchos los que no te vamos a olvidar. El titular también tiene que ver con los que preparabas en el Rubicón. Mojitos, caipirinhas ...

lunes, 21 de octubre de 2013

Los otros




Esta entrada ha estado a punto de titularse los miserables, pero es un juego demasiado claro teniendo en cuenta que todavía quedan por representar en esta ciudad la mayoría de las funciones del musical, basado en la novela de Victor Hugo del mismo título, que ha elegido, y ocurre muy pocas veces, la capital de Cantabria como punto de salida de la gira española y latinoamericana. Siguiendo con mi costumbre de marcar en negrita los nombres propios y con el título de Victor Hugo, se podía haber malinterpretado todo. El espectáculo, magnífico.

¿Y quiénes son los otros? Vamos a ir describiendo a algunos que se han separado del común a lo largo de la semana. Si alguien sabe de dinero en España, y en muy buena parte del #restodelmundo, es el presidente del Banco Santander. Emilio Botín ha visto cosas que nadie más ha visto. Una lluvia de dinero parece estar cayendo sobre España mientras la pobreza avanza con una rapidez difícil de describir. En este extremo del continente nos hemos hecho imbéciles colectivamente. Llueve dinero y ni nos molestamos en cogerlo.

De políticos nacionales, en activo y preferentemente en el gobierno, no me ocupo esta semana. Los ingenios dialécticos del presidente del gobierno, de la vicepresidenta, del ministro de Hacienda, del de Economía, de casi todos los demás excepto los que han conseguido pasar desapercibidos una semana, se ocupan ya en exclusiva los programas de humor. Ellos también ven cosas que nadie más ve. Hemos salido de la recesión y todo eso. Los políticos regionales y sus posturas, postureos, en relación con la fractura hidráulica, contestada de manera creciente por la población, el mercadeo de la sanidad pública, la ruina del tejido industrial, los recortes en educación que llevan a una huelga el próximo jueves 24. Y todo lo que puede hacer la lista cansina e interminable. Esa escala regional, está a la altura del glorioso equipo de fútbol centenario a punto de desaparecer por la acción pirata de muchos.

Una llamada telefónica me impidió escuchar, la pasada noche, al anterior presidente del gobierno. Excepto unos primeros minutos de la entrevista que le hizo la cadena televisiva oficialmente de izquierdas. Un caballero. ZP se desmarca claramente del papel de otros presidentes del gobierno en el pasado. No enjuicia la tarea del actual.

Muy fino. Admirable. Pero cuidado, a la vez, refuerzo de ese bipartidismo que nada menos que The Guardian calificaba ayer domingo de caduco  y retórico, dando mucha cancha a la presentación del partido X, que emana de los movimientos sociales, 15M, mareas ciudadanas, etc. También es cierto que el diario británico se ocupaba del creciente papel de los medios humorísticos. La revista Mongolia, en año y medio, recibe ecos continentales. Wyoming y su programa de la Sexta puede estar interesando ya a los servicios secretos, a ver por dónde se le puede hundir.

Pero una deuda con mi propio pasado, recogido en este blog hace año y medio,


me obliga a ocuparme de un político español de nacimiento pero ciudadano francés. 

Si en aquella entrada calificaba el triunfo de Hollande como una esperanza para Europa, ahora ya sólo nos queda la desesperación. El ministro del interior de nuestros vecinos del norte, socialista, está protagonizando una polémica mundial de un alcance todavía impreciso. Si la semana pasada recibía en este blog una andanada Joaquín Leguina a propósito de unas declaraciones sobre el nacionalismo catalán, lo de Manuel Valls y el racismo puro y duro, tiene muy poca explicación.

Con poco más de cincuenta años está en la política desde los 18. No se si ha podido tener alguna otra ocupación. Concejal, alcalde, consejero regional, diputado, ministro… La vida real, el espejo y el lado oscuro: Los otros. Si en el país que históricamente ha representado mejor que ningún otro la defensa de los derechos humanos, el derecho de asilo y el refugio político muy destacadamente, la disputa de un sector del electorado con la extrema derecha hace que los socialistas en el gobierno olviden lo que representan ¿para qué los socialistas?

lunes, 14 de octubre de 2013

Puerta trasera




Podría seguir con Lampedusa, tema de la semana pasada,  ya que el desastre no se detiene. Ni en el estrecho de Gibraltar, pero hay gritos más cercanos a los que escuchar, al menos de vez en cuando. El pasado martes, en Santander, hubo quien no quiso escuchar los gritos de los alumnos de FP y de los trabajadores de Sniace y  otras empresas a punto de quiebra. La princesa de Asturias, el ministro Wert, el presidente Diego, Serna y Serna, alcalde de la capital y consejero de Educación, y el resto de la comitiva, esquivaron a los manifestantes.

Entraron por otra puerta. Aplazaron la bronca hasta el final del acto. Me parece significativo del recorrido de nuestro país en los últimos tiempos. No hace tanto podía haber codazos para estar cerca y saludar a los miembros de la familia real o del gobierno cuando se dirigían a un acto público. Ese tiempo parece que se acabó.

Repaso con un amigo las sillas del Consejo de Gobierno de esta pequeña comunidad. Seguramente se nos olvida algún consejero o consejera, pero qué pocos se salvan. Cuántos hacen un trabajo diario, de su competencia, sin agresiones a la oposición, o las estrictamente necesarias, sin recurrir a lo mal que se ha hecho todo en los ocho años del gobierno de coalición para disculpar que ahora también se hace mal o directamente no se hace, nada. No se hace nada, y sólo quedan los discursos. Y los chanchullos privatizadores. Yo he salvado a un consejero, no he sido capaz de recordar el nombre, sólo el departamento, pero no voy a decirlo, no sea que caiga en desgracia o se le exija dar más cera al enemigo.

Y tampoco hay tantos políticos regionales que pudieran quedar clasificados para algún play off de oratoria. No es el caso del presidente, ni el del consejero de… ni la consejera de … Parece que asistir a los plenos de los lunes en San Rafael es un acto de mucho compromiso por parte de todos los que tienen que ver, y lo que es peor, escuchar, a los 20 contra 19, en razón de sus obligaciones profesionales.

Entre el alcalde de Torrelavega y el presidente regional se ha establecido una competición de esas que asustarían al extraterrestre al que le diera por aterrizar en algún rincón de estos poco más de 5.000 kilómetros cuadrados. La pertenencia al mismo partido ya no es lo que era. Otro político regional de los que hicieron fortuna fuera, en Madrid, que supongo que sigue siendo socialista, aunque cada vez sea más complicado explicar el significado de ese  término, Joaquín Leguina, aprovecha el 12 de octubre para descolgarse, nada menos que en ABC, contra Zapatero, demonio de mil demonios, contra Rubalcaba, y… no recuerdo que el sursum corda tuviera carnet del PSOE. Eso le ha podido librar de la furia del ex presidente madrileño.

Y él, como Bono,  Ibarra, y tantos otros, pues pasaba por allí y no ha tenido nada que ver en esta muerte de Viriato, o de Manolete. Pero en la primera mayoría absoluta de Jordi Pujol, 1984, los convergentes le agradecieron al entonces presidente de la comunidad madrileña aquella bonita faena, que remató en campaña, diferenciando entre comunidades históricas e histéricas. ¿O fue Alfonso Guerra? Bonito, a la par que simpático, detalle que se apreció mucho entre los votantes catalanes. Casi treinta años después: “Si vamos al choque de trenes, que se preparen los nacionalistas catalanes” No se a ustedes, distinguido público, pero a mi, de pequeño, cuando en casa me decían que me preparase… Me protegía las zonas más expuestas. Qué empeño en que seamos nacionalistas, de alguna parte, pero nacionalistas. Y que vicio tener una derecha española, nacionalista y con regustillo franquista, cuando en el campo del PSOE se encuentran tales perlas.

lunes, 7 de octubre de 2013

Lampedusa




La lentitud de la justicia llega a inhabilitarla. Nada nuevo. El mismo día de la sentencia de uno de los mayores casos de corrupción política, Marbella, Gil y toda su descendencia política, el mismo día en que el senado italiano despide a Berlusconi, también es la jornada de la vergüenza, lo dicen los propios lugareños, en la isla italiana que se ha convertido en la frontera exterior más cruel de la Europa unida.

Para algunos Lampedusa es algo más, un título nobiliario, el retrato de una sociedad en transformación radical, la de la Italia de hace siglo y medio, que plasmó Visconti en el Gatopardo. Los extraños maridajes de la política italiana, los que han podido conseguir finalmente el entierro político de un personaje como Berlusconi, también pueden hacer que quien redactó y defendió leyes vergonzosas, contrarias al derecho internacional, al deber de socorro en la mar, se presente ahora como el más afligido de los que acuden a la isla a ver las consecuencias de sus propias decisiones. Ahora que es tan sencillo como ponerse detrás del Papa.

Y esas consecuencias son gráficas. Las bolsas de cadáveres, por decenas, indican hasta donde llega una política que hace mucho que se separó de los ciudadanos. No pretendo equiparar, pero hay un denominador común. La criminalización del descontento.

Se puede criminalizar al africano que llega a Europa sin papeles, huyendo no sólo del hambre, que no es razón pequeña, también huyen de la guerra, de persecuciones de origen étnico y/o religioso, y saben que con las migajas de esta Europa en decadencia se pueden alimentar y tener mucha más seguridad sin papeles aquí, que en sus lugares de origen, con los derechos de allí.

Pero también se intenta criminalizar, a quienes han protestado por las enormes injusticias que relacionan de manera tan desigual a bancos y ciudadanos sin recursos o a trabajadores que al perder el empleo tratan de llamar la atención de sus representantes políticos.

Lo ocurrido en Torrelavega con los trabajadores de Sniace, el pleno municipal de la semana pasada, las declaraciones de un alcalde con menos salidas que luces propias… pero también quienes tratan de poner el acento en la existencia, desde siempre, de minorías radicales en Torrelavega que en este momento habrían podido arrastrar a su terreno a las dos grandes centrales sindicales y a mucha gente de orden … es una lectura que sólo puede conducir a justificar el endurecimiento en la actuación de las fuerzas de orden público. En otro de los antiguos referentes industriales de Cantabria, Reinosa, en la primavera de 1987, ya ocurrió algo así y corrió la sangre.

Es todo más sencillo. El implícito anterior, de cuando parecía que éramos ricos, se ha roto. Aquel reparto desigual hoy sencillamente no existe. No hay reparto y se impone uno nuevo. Un new deal. La nueva situación está dando lugar a una sismicidad inducida, social, como la que hace temblar la tierra al sur de Tarragona y al norte de Castellón. Aquí todavía no alcanzamos ni el cinismo del príncipe de Lampedusa, no parece que estemos dispuestos a cambiar nada.

Hace tiempo que la extrema derecha norteamericana considera que Roosevelt era bolchevique. Clinton y, ahora Obama, también deben estar ya en el soviet supremo. A quienes les parezca que los sindicatos mayoritarios en Torrelavega, en el conjunto de España, se están haciendo bolcheviques y que la población sin trabajo es afín a la violencia radical, se les tiene que enviar con urgencia a una terapia específica. Muchos altos dirigentes del partido gobernante eran partidarios en su juventud de estas terapias.

lunes, 30 de septiembre de 2013

1100 días



En estos últimos días de septiembre se cumple el tercer aniversario de este blog. Más de 12.500 visitas suponen un estímulo para seguir escribiendo. Esta es la entrada 164. La media de lectores por entrada está por encima de 75. No voy a opinar sobre el interés o la calidad, faltaría más, pero es más difícil negar la regularidad. El promedio semanal se ha mantenido y debo reconocer que sin un esfuerzo especial, salvo momentos de algún viaje con cierta dosis de pequeña aventura, como el recorrido por la selva colombiana de noviembre de 2010, recogido en varias entradas de aquellas fechas. De hecho, Teyuna (1), del 1 de diciembre de aquel año, figura en cuarto lugar entre los más leídos, con 150 visitas.

El primero, el que ha recogido más visitas hasta este momento, casi 500, es el titulado franquismo sociológico, de 22 de abril de este año, con ocasión del cambio de cerradura a una emisora de radio para impedir la emisión del programa #BuenosDíasCantabria. En segundo lugar, con 100 visitas menos, el escrito en solidaridad con los trabajadores de Teka, ese era exactamente el título, de enero del año pasado. Ha sido imposible dedicar otro tanto a cada colectivo de trabajadores afectados por circunstancias similares. Ese drama es, en Cantabria y en otros lugares, tan habitual desde hace meses como el amanecer.

El bronce del tercer puesto es para la primera entrada, titulada así. En la que se anticipaba, pese a no haber tenido nunca bola de cristal, bastante de lo que nos ha ido cayendo encima. En corto, el desmantelamiento del sistema público que habíamos convenido en denominar estado del bienestar/ welfare state/ état providence. No se ha salvado nada, salvo los beneficios de bancos, no todos, y grandes corporaciones energéticas. Para llegar a una actualidad en que lo mejor que teníamos de aquellos parámetros que se computaron en la creación de la moneda única europea, la deuda pública, no hace mucho en torno al 60% del PIB, está a punto de alcanzar el 100%

Tanto recorte en derechos y prestaciones para doblar la deuda pública, todavía no, hay que esperar, pero lo conseguiremos en muy poco tiempo. Si no hubiera más detalles, ese sería suficiente. No domino los conceptos básicos del derecho. No sé si es hurto, robo o atraco. Estafa o timo, quizá, pero los organizadores de ese carnaval nunca pudieron soñar con un nivel de estulticia como el que se reúne en el actual consejo de ministros de España. El anterior tampoco iba mal dotado en el tema. Cuántas veces, desde Europa, hemos juzgado al conjunto del pueblo norteamericano juzgando a sus presidentes. En este momento, si en el resto del mundo lo hacen con Mariano Rajoy, probablemente no saldremos muy favorecidos.

Nunca antes, que yo recuerde, se hizo tanto fuego de artificio en torno a la denominada marca España. Actuaciones como las de los fontaneros de Moncloa de esta semana, tratando de violentar a una periodista norteamericana, o a su cadena de televisión, para que no emitiera una entrevista en la que Rajoy aparecía muy próximo a lo que realmente es,  solo sirven para ir extendiendo la opinión por la totalidad del planeta.

No voy a descender de escala hoy. La alegría que el anteproyecto de PGE para 2014 ha proporcionado a los políticos regionales que gobiernan, exactamente igual y de sentido contrario a la contrariedad que manifiestan los de la oposición, solo sirve para seguir constatando que ni unos ni otros se han enterado de lo que pasa de verdad en el seno de las familias, en las conversaciones de las cuadrillas de amigos y en los espacios comunes de vecindad.

Hay una sonora diferencia y no es un juego de palabras: La falta de sonido de la oposición en el parlamento regional y en el Ayuntamiento de Santander. Una administración que lamina a impuestos a los ciudadanos, frente a las promesas electorales de rebaja, y que cristalizará su oferta electoral en 2015 en la nada absoluta, la regional, o en la sustitución de una pasarela sobre los ferrocarriles digna de Bombay en la capital. ¿Alguien puede creer que sólo hace tres años se escribían cartas a los Reyes Magos por parte de quienes hoy nos gobiernan?


lunes, 23 de septiembre de 2013

¿A dónde vamos?




¿A dónde nos llevan? Así titulaba el sábado una periodista catalana en El País. Una parte notable de sus artículos, de los que he leído, no me han terminado de gustar. Allí hubieran dicho que no me hacían el peso. El titular de la periodista catalana iba referido a Artur Más y a los grupos de poder catalanes que ahora han apostado por levar anclas. Leí con mucho interés al principio, pensando que se refería a todos nosotros, no sólo a los catalanes.

Podíamos estar hablando, a dónde nos llevan, de un nuevo copago sanitario que hará que quien ya tiene una losa encima, la de una enfermedad demasiadas veces incurable, esos y esas que ya viven el día a día en la angustia, ahora, además, pueden empezar a pensar que se van a morir no sólo por que la enfermedad es así de grave y desalmada. ¿Morirán por no tener dinero? Este gobierno camina hacia el remedio de un mal histórico, el de que la muerte alcanza a todos. Pero a unos más que a otros, debió pensar la ministra del ramo mientras venía de gastarse miles de copagos en Nueva York, viendo la final del Open de Tenis de los Estados Unidos. La ministra que impone ese canon, dicen que simbólico, de momento, es la misma  que se encontró un día en su garaje un Jaguar y pensó que Papá Noël no era un cuento.

A dónde llevan a los pensionistas? A  mendigar por cientos de miles, con hogueras en la calle en invierno, y guantes de los que dejan asomar los dedos. La línea roja del presidente Rajoy, las pensiones, ya se ha rebasado como antes la educación, la sanidad o la dependencia. No se puede ser más embustero. Pero seguimos aguantando sin rechistar demasiado. Mientras quien se hizo pasar por el progre del PP retoca el código penal para que no se pueda abrir la boca si no es estrictamente para tomar aire. Están apurando demasiado. Deberían leer más  Historia. En ella se encuentran muchos ejemplos de lo que la alcaldesa de Madrid denominaría from lost to the river. ¿Cuánto puede faltar para que un desesperado/a haga una locura?

Esta semana se cumple el tercer aniversario de este blog y en su primera entrada, con un título tan poco original como La primera, se hacía referencia a lo que significaba, incluso con fracaso final, disponer de una sanidad pública de calidad. En estos momentos en que mi delicadeza se ha agotado, sólo puedo desear que no lleguen a verlo. No sé si los deseos también están penalizados en el código de Gallardón pero me importa muy poco. Por defunción, ceguera o revolución y ajuste de cuentas. Pero que no lleguen a verlo.

Lo del presidente Más, yo ya me he permitido la broma fácil de llamarle Menys en una red social, tiene el alcance que tiene. Dice que quiere llevar Catalunya a la altura de Andorra, Mónaco y San Marino. El Vaticano es otra cosa. Los estados que usan el euro sin formar parte de la Unión. La alianza de Más y Esperanza Aguirre, catalanizando España, eso si que puede ser el hit del tricentenario de los decretos de Nueva Planta.

Y mientras yo, en vez de analizar sesudamente los resultados de las elecciones al parlamento federal alemán, en las que junto a la gran victoria de la canciller se abren diferentes posibilidades de gobierno, tendré que empezar el día peleándome en la Consejería de Sanidad. El viernes pasado recibí una carta para señalarme que a partir de hoy me cambian de médico y de centro de salud. Contra mi voluntad. Sin consulta previa. Informando en el minuto de descuento. De viernes a lunes. Infumable.

Me llevan a una distancia de mi domicilio que resulta exactamente el doble de la que tengo ahora. No hay transporte público. No me desplazan con mi médico que se queda donde estábamos. Es un ejemplo muy pequeño, aunque a mi me ha irritado ciertas partes del cuerpo durante el fin de semana, de unas maneras de hacer. Cómo pueden tener el cuerpo los trabajadores de Sniace o de Golden Line o de B3 Cable, o tantos otros.

Seguramente en el actual equipo de la consejería están algunos/as de los que pusieron el grito en el cielo entre 2003 y 2011 cada vez que los consejeros socialistas les dieron ocasión. O sin dársela. Del mismo modo que algunos de los que están volviendo de México en estos mismos momentos, presidente y consejeros, no eran muy partidarios de los viajes de los miembros de los gobiernos anteriores. La diferencia mayor es que ahora las chapuzas las hacen ellos. A los ciudadanos cada vez nos importa menos quien hace las chapuzas. Estamos hasta muy arriba de tanta chapuza, de tanto chorizo y de tanto cara dura.