domingo, 7 de octubre de 2012

Neopijos



Sin aspirar a ningún premio nacional de pensamiento o lenguaje, no me cuesta reconocer que creo con firmeza en que hubo un tiempo anterior en el que los significados de las cosas tenían mayor correlación que en la actualidad. Ya he hecho alguna referencia a la perversión del lenguaje en entradas anteriores, no quiero insistir, pero una vez que se anula el lenguaje nos parecemos mucho más al resto del mundo animal.

Con independencia de tener un puesto de juez estrella en la Audiencia Nacional o en el Congreso de los Diputados, o un cargo perfectamente prescindible en tiempos de crisis, como el del baboso, perdónenme, que ha intentado hacer una gracia –con ninguna gracia- de otro tiempo, en relación con la violación de las leyes, lo cual no ha tenido mucho eco, parece que todos violamos leyes a diario. Le ha costado el puesto el ejemplo, que era nada menos que la violación de mujeres. Hace falta ser … También es cierto que Amaya Montero, ex-oreja de Van Gogh, había dejado horas antes un twitter muy confuso sobre que quieren decir las mujeres cuando dicen no ... Al menos Amaya Montero parece que dice algo más que no (¿?)

La demostración de que tenemos una justicia muy precaria es que todavía hay un diputado del PP por la calle y en su cargo, después de haber insultado a un juez. Pervirtiendo el lenguaje. Que ya debería estar penado en algún código aunque fuera el mercantil. En origen pijo y ácrata eran términos todo lo antitéticos que pueden ser dos términos. Que un alto cargo del partido en el gobierno se los endose juntitos a un alto magistrado revela muchas cosas a la vez.

Tengo que aclarar que el neologismo del titular no es exactamente propio. Aproximadamente la mitad de los derechos los tiene uno de mis cuñados con el que la vida me ha hecho disfrutar muchas buenas horas. Creo que los dos entendíamos por neopijo algo que en un tiempo se denominaba desclasado. Después ya empezamos entre todos a modular –influencia de la delegada del gobierno en la comunidad madrileña, que hay que ver como modula- el lenguaje. Los términos de clase parecían pasados de moda. Quienes habíamos aprendido marxismo, académico y aplicado, nos dedicábamos principalmente a cosas aparentemente más divertidas y…

Los pijos de toda la vida, gente de fundamento en su mayoría, se vieron desbordados por oleadas de neopijos que se les subían a las jorobas a la par que los cuellos de sus camisas de polo con dibujos de la marca cada vez mayores. Daba igual el contexto. Cualquier ocasión era buena. Una foto con un líder, sindical, político, económico, deportivo… podía valer un genuino Potosí. En muy buena parte por estar el casillero de neopijos lleno de personal que tenía, y tiene, sueldos y prebendas cercanos a los que se creía que tenía alguna reina mítica.

Y después estaba el arte de la conversa. Quién, por ejemplo en esta ciudad y región, no es amigo íntimo, del colegio, de todos los empresarios conocidos o diputados y senadores… de tal manera que si solo sigues siendo amigo de tus amigos, no vales prácticamente nada. No deberíamos olvidar que una acepción de pijo es algo sin importancia. Algo que te importa un pijo.

Pues como últimamente he padecido algún ataque de budismo o algo parecido, ya le voy encontrando un sentido positivo a toda la marejada que estamos viviendo. A ver si al final, con la crisis, los mecánicos parados y las dependientas en las listas del INEM, con todo respeto para mecánicos y dependientas, dejan de fabular que son amigos de Emilio Botín, del alcalde o del presidente regional. Es como volver a llamar a las cosas por su nombre. Volver al lenguaje es volver a la civilización. Y a la lucha de clases, que nos hemos dormido y mira la que nos han liado.


lunes, 1 de octubre de 2012

Out of order




Siempre me gustó, por su traducción literal, el aviso de lo que no funciona adecuadamente en los países de habla inglesa. Si nos da por empezar aquí, menudo temazo. En muy pocas horas he recogido varios ejemplos de cosas fuera de orden. Voy a ir de menor a mayor y puede que no todos los que lo lean estén de acuerdo.

Iberia, líneas aéreas, me manda casi a diario sus ofertas de vuelos baratos a mi dirección de correo. Una llamativa para volar a EE.UU me ha hecho consultarla pese a que hace 12 años que no voy y no tenía pensado ir, pero… Del precio del Madrid-Nueva York se pasa a la letra pequeña. Al precio medianamente bueno del Bilbao-Madrid-Nueva York hay que añadir 130 euros para volar desde Santander. Pongan ustedes los signos de interrogación que quieran. Habrá una explicación, pero a mi no me va a valer. Out of order 1

Hablando de aviones. Hace casi dos años puse una denuncia en el juzgado de guardia, a la sazón el de instrucción número 2, para unirla a todas las miles que se estaban interponiendo en toda España contra la última algarada de los controladores aéreos, que desató un estado de alarma nacional y pérdidas millonarias a las compañías. He pasado por las Salesas extrañado de no saber nada del asunto. Un par de funcionarios, cordiales y eficaces ambos, me han informado debidamente. Lo que me ocurrió no se considera probado como delito y queda provisionalmente sobreseído, puedo interponer recurso por otra vía distinta a la penal. Un año trascurrido desde que el juez y los demás funcionarios hicieron su trabajo. No me lo comunican por no haberme personado con abogado o procurador. Parece el menor de los trabajos, el de comunicar al interesado pero así están pinados los bolos. Out of order 2

El Instituto Nacional de Estadística, INE, me ha seleccionado para una encuesta. Los recortes han debido afectarles. Ya no viene un entrevistador a casa. Puedo contestar a través de Internet. Me facilitan las claves. No funciona. He llamado dos veces por teléfono a una línea gratuita, 900. Las dos veces me he encontrado con un contestador que me indica a que horas debo llamar. Es el intervalo en el que estoy llamando. Puede que lo vuelva a intentar. La estadística me parece importante

El próximo lunes el Ateneo de Santander tiene programada una conferencia con un título incalificable. “La Guerra Civil, un acierto” A cargo de Antonio Calvo Rubio, presidente de ASDUA, una asociación con alguna relación con la Guardia Civil. El terrorismo hace tiempo que se reveló como un poliedro de muchas caras. Ese titular me parece terrorismo en estado puro. Es el último no funciona de hoy. 

Me entero del programa del Ateneo el día de la muerte de Eric Hobsbawm. Es cierto que tenía una edad varios años por encima de la esperanza estadística. Amaba nuestro país y hablaba nuestra lengua aunque su obra no se dirigió como la de tantos de sus colegas británicos a nuestra historia nacional. El siglo XX está dejándonos definitivamente pero algunos no se han enterado.

lunes, 24 de septiembre de 2012

La Merced




Además del noble afán de redimir cautivos hoy es la festa major en Barcelona, una ciudad en la que, al margen de la mía natal, es donde más jornadas he vivido y trabajado y noches he dormido y festejado, y donde nació mi único hijo. Y ahora mismo, mientras escribo, el centro de esa ciudad estará invadido por los gegants y, no puedo evitarlo, ni quiero, no deja de hacerme alguna gracia, por partes recónditas de los cuerpos humanos, que en el futuro un vuelo entre mi ciudad natal y Barcelona pueda ser considerado no solo internacional, además, fuera del espacio Schengen. 

Pero la semana viene cargadita. Mañana hay una concentración en Madrid que quiero ver como llamada de atención a los políticos, de todos los partidos, para que empiecen a entender el mensaje que la ciudadanía viene lanzando desde hace al menos dos años. Algunos pueden parecer más sordos que los que no quieren oír y ya se está viendo la víspera. En un par de párrafos señalaré algún acontecimiento local relacionado.

Pero el jueves 27, y llevo 37 años recordándolo y la tristeza me sigue llenando como entonces, se cumplirá el aniversario de las últimas ejecuciones efectuadas en España. Que fueran las últimas y que hayan pasado ya 37 años puede considerarse positivo si se contempla en detalle nuestra historia. Al margen del repudio a la pena capital, quiero entender que mayoritario en nuestra sociedad, los procesos sumarísimos que llevaron a las cinco ejecuciones del 27 de septiembre de 1975, no contaron con la menor garantía procesal. Viví de cerca en Barcelona la ejecución de Juan Paredes Manot, Txiki, y en estas fechas, todos los años desde entonces, lo recuerdo. 

Hace dos, años, quiso el azar que estrenara blog personal (6565 entradas ahora mismo) justo en esa fecha. A 48 horas de una huelga general que empezaba a mostrar el hartazgo de la población frente al tratamiento que se le daba a la crisis económica. Dos años más tarde ya se ha producido otra huelga general, en marzo pasado, pero la desesperanza gana terreno. La sensación de no saber hacia donde se navega es tremenda. La desconfianza en los mandos del buque aumenta. No será fácil evitar la catástrofe y merecería la pena intentarlo

Hace dos párrafos anunciaba éste. Se está empezando a generar un gran movimiento de repulsa en la región a una técnica de búsqueda y extracción de gas, el denominado fracking, fragmentación de la roca para liberar el gas contenido en su interior, mediante procedimientos tremendamente agresivos para el medio ambiente. Ya está prohibido en Francia y en varios estados de los Estados Unidos. Aquí alguien ha vendido ese procedimiento como un bálsamo para todos nuestros males. Y muchos políticos han picado.

Y aquí si que hay transversalidad absoluta. No se salva ni Dios como en algún poema aparentemente poco respetuoso. El gobierno anterior y el actual, de España y de Cantabria, están pringados en el asunto. Y el gobierno vasco del lendakari López y el de Castilla y León… y es por la base, por los ayuntamientos, por donde se empieza a ver una conexión entre ciudadanía y políticos.

No quiero guardarme un hecho. Hace meses, años, se despertó en Cantabria una gran movilización social contra la energía eólica por su impacto visual, básicamente. El presidente, entonces, de una asociación conservacionista a la que yo había pagado cuotas durante muchos años, se distinguió en las críticas al plan energético en nombre de su asociación y sin contar para nada con los asociados. Todavía espero el posicionamiento de esa asociación, en la que causé baja entonces, frente al fracking. No sé quien la preside ahora. El de entonces fue recompensado en mayo pasado con un puestazo muy bien pagado. 

Esa manera de hacer las cosas es la que tiene que acabar si queremos, alguna vez, salir del agujero. O los trasvases entre política activa y judicatura, en ida y vuelta, o, muy actual en Cantabria, entre gobierno y cúpula empresarial. Si hay empresarios cántabros que no voten al PP, y alguno hay, ¿cómo se le queda el cuerpo con el último fichaje de CEOE? Y eso no tiene nada que ver con la capacidad individual, que en el último caso citado está bien probada. Tengo muchas más dudas en el anterior.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Juan sin tierra




La semana pasada olvidé mi conmemoración particular del 11 de septiembre. Durante mucho tiempo, exactamente desde que volví a Barcelona finalizado mi servicio militar –era 1973- las protestas que ese año se habían organizado en los alrededores de las Ramblas, por parte de una Assemblea de Catalunya que empezaba a ser apoyada cívicamente, no sólo por los grupos antifranquistas más duros y conspicuos, alcanzaba ya a sectores que nunca se habían manifestado públicamente contra la dictadura, pues ese año, debido a la diferencia horaria y a que yo tenía una jornada de trabajo continua que me permitía acudir a la Universidad por la tarde, no me enteré hasta el atardecer de lo que estaba ocurriendo en Chile en aquel mismo momento.

Todos esos años, al menos hasta 2001, el 11 de septiembre chileno ocupaba un lugar primordial en mi agenda de recuerdos del día. Incluso los tres o cuatro años en que viví a escasos metros del monumento a Rafael de Casanovas. Eso no impidió que estuviera en Sant Boi en 1976 y en el paseo de Gracia en 1977 y en muchas otras ocasiones hasta 1986 en que regresé a mi tierra natal. En 1977, con dos trozos de tela, blanco y rojo, cosidos en horizontal, y pidiendo a la vez la autonomía para Cantabria. El pasado martes publiqué en la única red social en la que tengo alguna actividad que, de haber seguido residiendo en Barcelona, me hubiera ido a la playa y no a la manifestación.

Con todo respeto, la reclamación de independencia me parece una huida hacia adelante por parte de lo que hasta ahora se conocía en Cataluña como nacionalismo moderado. Creo que entre los cientos de miles, quizá millones, que durante decenios reclamamos la más amplia autonomía para el viejo Principado, sería difícil encontrar una mayoría independentista. Es un fenómeno mucho más nuevo que seguramente tiene mucha relación con la crisis y con las maneras de gobernarla desde Madrid         (aunque no se hace de manera muy distinta desde Barcelona) y con la actividad reciente de los separadores, tradicionalmente más fuertes que los separatistas.

Y ahí hemos llegado. Ahora que el último estudio sociológico pone cifras a lo que se venía respirando desde hace meses –los ciudadanos cada vez soportan peor a sus políticos- por un lado, Esperanza Aguirre dimite – sólo deseo que no sea la enfermedad que ha padecido la componente principal de su decisión- y por otro, el nacionalismo catalán intenta desbordar al vasco. Bonito panorama para las próximas semanas, como si no tuviéramos ya bastante con todo lo demás.

Con casi una semana de retraso, y sin coincidir en nada desde el punto de vista autobiográfico, recuerdo a Víctor Jara “(…) Mi padre fue peón de hacienda y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tiendas y mi nieto es funcionario (…)” En otro sentido, distinto al de Juan, me considero sin tierra. No se que va a ser de mi.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Por encima




Pese a que el verano sigue apretando en la parte de las temperaturas máximas, hay síntomas de cambio. El agua de nuestro mar que no es el Mare Nostrum, todavía muy practicable, ha perdido algún grado de los que seguramente no eran habituales, pero que este verano había conseguido. No le he escuchado a nadie, todavía, decir que el Cantábrico se ha calentado este año por encima de sus posibilidades. Pero como ya cabe casi todo, cualquier día nos lo soltarán.

La fiesta debió ser enorme, yo no asistí, no acostumbro a ir a las fiestas a las que no me invitan. Tampoco me habían pasado nunca la gorra para ayudar en los gastos de esas fiestas a las que no asistía. Ahora ha cambiado todo. Se lleva pagar a escote. La última línea de defensa se ha instalado en las pensiones. Pueden empezar ya las apuestas. Son demasiadas declaraciones sobre lo supuestamente intocables que resultan.

No nos engañemos. El día que recorten las pensiones más altas puede haber incluso aplausos. Nadie se acordará de los años de cotización o del importe de lo cotizado por quienes ahora las disfrutan. Con unas gotas de populismo y un toque de la caradura habitual, el presidente, la vicepresidenta o la Lola de la Mancha lo venderán con éxito de crítica y público. Y a callar.

Hoy mismo, día de muchas fiestas en España, - para mi, por parte de abuelo, es la Barquera- a menos de 48 horas de la visita a España de la canciller de Alemania le he escuchado en la radio a Josep Fontana, el historiador español, vivo, de más renombre universal, que vivimos la revolución de los ricos. Es el título de un libro de reciente aparición de dos economistas mejicanos. 

Si no fuera por la distancia abismal que les reconozco, me atrevería a enmendar al ilustre autor de la mejor contestación a la babionada del final de la historia de Francis Fukuyama. La revolución de los ricos es una contrarrevolución. La revolución, y la mayoría no nos habíamos enterado, era haber conseguido lo que teníamos.

Y hay que ponerse a ello ya. Niños y ancianos, señoras y militares sin graduación. El Cantábrico, y todos los mares de esta parte del mundo, se va a ir enfriando hasta marzo y se volverá a calentar después, pero lo nuestro no se va a arreglar si queda sólo en las manos de los que prometen ahora bajar los impuestos que habían prometido que no iban a subir. Es por y para todos y por tanto, una tarea de todos. Seguramente también de los partidos de la oposición, que sin estar desaparecidos del todo, varios días por semana no ejercen.

El titular podía haber sido über pero no le doy más importancia a la canciller Merkel. Menos mal que no se dedicó al teatro, ni a la química que parece que era su vocación original. Sólo en política se puede hacer así de mal y recibir aplausos.

jueves, 30 de agosto de 2012

Síndrome de Estocolmo



Yo no sé quién o quienes nos han secuestrado, pero a la vista de las propuestas de rescate, me quedo con los secuestradores. La que se avecina parece que no es pequeña. Lo de la subida del IVA, en pocas horas, es un aperitivo. El otoño que se anuncia con estas primeras lluvias, tras un verano extraordinariamente seco, no sé si curará la sequía pero a las personas nos va dejar modelo bacalao en salazón. Mojama se llama en algunos lugares del país a un  atún que se seca para su conservación.

Parece que hay señoras, quizá también señores, que según les haya tratado la vida, a cierta edad, defienden su apariencia física diciendo que hay que escoger entre jamón y mojama, o ajamonadas (ados) o amojamadas (ados) Eso era hasta ahora. En adelante el modelo mojama no tendrá competidores. ¿Te acuerdas de cuando se podía escoger? Puede ser una pregunta del futuro.

El caso es que ya se va viendo, no hacía falta ser ilustre economista, que las medidas destinadas a secarnos nos secan. Que se suben los impuestos al consumo pero como se consume menos se recauda menos. Ya hay estadísticas para quienes no se fiaban del sentido común. Las huelgas de hambre, las dietas, nunca que yo sepa han producido obesidad ¿Acabará por llegar al mismo Berlín el modelo mojama?  Si se seca su mercado natural de los últimos decenios tendrán que vender en otro lugar o comérselo. 

Cierto es que aguantando hasta el final están haciendo un agosto que dura ya muchos meses, años. Todavía no he escuchado a ningún experto hablar del tantra económico, pero a pesar de las apariencias, la monja Merkel puede ser una experta. Rajoy no parece que practica y hoy mismo trataba de aclarar si el presidente Hollande juega con más de una baraja. En otros momentos la que hubiera liado un presidente de gobierno español, de derechas, después de la mención que el presidente francés hizo el pasado sábado a los republicanos españoles y su papel en la liberación de Paris hace 68 años. Y con la bandera tricolor de la II República en un lugar de honor delante del ayuntamiento de la capital francesa. Como en 1944. Ahora hay que tragar carros, carretas y…

Puede parecer frívolo pero prometo que es meditado, si lo que se dice que nos llega con el rescate es cierto ¿no será mejor permanecer secuestrados?

martes, 14 de agosto de 2012

Festival y fiestas



En la cumbre del verano, de un verano en el que la modestia del presidente del gobierno le ha impedido disfrutar de un espectáculo que parece que disfrutaba otros años, la asistencia a los toros de Pontevedra, con sombrero y puro, otros muchos de su partido y de los otros, o de ninguno, procuramos temporalmente olvidar que este no es un verano cualquiera, procuramos olvidar, que es un verano de crisis y a veces, algunas veces, nos vamos de fiesta. O de Festival.

Desde que el FIS se desarrolla en Gamazo creo que se pueden contar con los dedos de las manos mi asistencia a representaciones del mismo. Alguna más en las sedes de los pueblos. Este año, el eco que los medios nacionales han dado al espectáculo de John Malkovich sobre Casanova, “The Giacomo variations”, con representación única en España, me decidió a salir de mi aislamiento veraniego. Me alegro de haberlo hecho. La compra de la entrada en un cajero automático de Cajacantabria, en un pueblo que no supera los 500 habitantes, añadió morbillo al tema. ¿Cuánto durará ese cajero automático, esa sucursal? 

La Sala Argenta estaba prácticamente llena al inicio. No se puede decir lo mismo para la continuación tras el descanso. Los diálogos en inglés, aunque tremendamente académico, exquisito y comprensible, sospecho que evacuaron a una parte del público que pudo acudir poco avisado. Muchas personas confiesan que no soportan la lectura de subtítulos en películas en versión original. La técnica en el teatro, con el pase de los títulos por encima y fuera de la escena, no debe mejorar esa apreciación. Probablemente la nitidez de dichos títulos tampoco era muy buena, pese a estar patrocinados por el diario más diario de todos los diarios que se hacen en Cantabria.

Bien por el FIS por traer ese espectáculo en tiempos tan duros y, si fuera posible, mejorar la calidad técnica de la proyección de títulos para futuras ocasiones. La fiesta más simpática a la que he asistido este verano se desarrolló el pasado viernes en Novales. Y tuvo a los limones locales de protagonistas, acompañados de tónica y ginebra. La finalidad, contratar desempleados del municipio, seguramente es discutible. Si pretendemos acabar con el paro a golpe de gin-tonic, la sanidad pública quebrará, más de lo que parece que está, por atender a ciudadanos, muy solidarios, que terminarán alcoholizados.

Por la parte de la Dirección General de Tráfico tampoco se si gusta mucho ese tipo de eventos en el que más del 90% de los asistentes se desplazan al final en coches particulares. Cuanto más solidario se haya sido en la fiesta, mayor riesgo en la carretera. Pero lo más peculiar de la fiesta, institucional, organizada por el Ayuntamiento del Alfoz de Lloredo, fue la práctica confusión con un acto partidista. Confieso que no fui engañado, lo presentía y no me importaba. Alguna mirada me confirmó que podía no ser mi fiesta, pero los limones solidarios están por encima de sensaciones confusas. Parece que se han recaudado 10.000 euros y que algún alivio, no muy profundo, procurarán. 

Y ahora, en pocas horas, a escuchar a Macaco y el jueves, San Roque, abogado contra la peste. Este año, en mi pueblo, tocaré la imagen para que se ocupe del paro. Es una peste.