lunes, 29 de junio de 2020

Guión/guiones


Hice una afirmación la semana pasada que debo rectificar. O no. Maroto no se equivocó de guión en el Senado el martes 16. Quienes parece que se habían estancado en páginas atrasadas eran el jefe y la jefa, en el Congreso, al día siguiente. Si mi firma estuviera bien cotizada, o cotizada a secas, esto sería una afirmación peligrosa. A ver cómo andan sus señorías esta semana que cabalga entre junio y julio. Lo que no es fácil para peatones comunes es creer lo que dicen hoy, que es lo contrario de lo que se decía ayer, pero que además se asegura que no, que es lo mismo. No hay emoticono que lo resuma. Hay citas, parlamentarias y electorales-Galicia y Euskadi- a la vista para salir de dudas, al menos hasta septiembre.

La feria de las vanidades que despiertan los cambios de pareja política -alguien lo llamó geometría variable con muy poco respeto para la geometría- hace ver que lo de los celos de vodevil sobrepasa las comedias italianas y ahí Rufián, su partido, pese a la proximidad geográfica, no consigue buena puntuación. Sin embargo, como si alguien me hiciera caso, todo parece mejorado con el acuerdo entre el gobierno, la  CEOE y los dos grandes sindicatos. La ministra Díaz es una revelación en positivo para los que no conocíamos su estilo. Aunque es muy posible que el vicepresidente Iglesias y los menos integrados de su entorno no estén muy felices. En todo caso, recordando que las batallas perdidas son las que no se dan, renunciar antes de empezar la carrera a que las rentas más altas colaboren un poco más en la salida de lo que sea o vaya a ser la situación en la que nos encontremos a la vuelta del verano…no parece un rasgo de valentía de este gobierno. Al completo.

No es fácil. El presidente de los empresarios, Garamendi,  protagoniza espantadas del calibre de Rufián. Ha dicho, sobre el teletrabajo, que se puede hacer desde tantos sitios… como ya se hacía antes, especialmente en telefonía. Desde Tánger o Tetuán o desde Lima o Santo Domingo. Muy bien señor patrón, si esos sueldos, más bajos, se quedan en esos países, ¿quién va a comprar aquí lo que quiera que usted venda? En situaciones nuevas, la generosidad puede que no aparezca en la primera fila. Hay que negociar mucho. El trabajador también mejora con el teletrabajo, en conciliación y en  ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos. Si después de negociar se llega a acuerdos, ¿qué necesidad hay de dar mal ambiente desde el inicio, indicando los poderes que todo el  mundo sabe que tienen los que más tienen?

La ciudad no es para mí, es una película de 1966. Con el respeto debido a todos los paletos del mundo, a Martínez Soria y al autor de la novela en la que se basó la película, nada menos que Lázaro Carreter, la intervención del diputado regionalista Mazón, en el Congreso de los Diputados esta última semana, hizo que me acordara de alguna de aquellas supuestas comedias que se hacían en teatro y cine en nuestro país cuando ya la cultura pop había despegado en el resto de occidente. Y Mazón no tiene perfil de paleto. No debe ser fácil conjugar su curriculum técnico con la mirada de un-boina-calada… Nuestro regionalismo político, que no baila muy mal en casa,-le van saliendo las cuentas- ¿A qué quiere dedicarse en Madrid? Un tema menor, en la escala estatal, sirve para una puesta en escena de vida o muerte… Con una prueba muy fácil de desmontar: Hay temas que la Administración, en todos sus niveles, también en los que controla el PRC, despacha de oficio. Lo saben todos los ciudadanos con reclamaciones pendientes.





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