lunes, 22 de junio de 2020

Volver, volver...


Ha llegado el verano y se ha acabado la alarma. Hay contabilidades diferentes incluso para los fallecidos a causa de la pandemia. La alarma, en torno a 100 días, cuatro menos en Galicia y dos menos en Cantabria y Euskadi. Objetivo cumplido. Primero Núñez Feijóo y después nuestro lendakari y el de los vecinos, han ocupado muchos minutos de radio y televisión. Feijóo y el lendakari Urkullu están en campaña electoral. El nuestro es así los 365 días del año, independientemente de la alarma que genere o pueda generar. Un alto cargo de su gobierno, consejería de Educación y Descanso (Turismo) hace estadísticas de la primera media hora de servicio del teleférico de Fuente De. Sumando razones... La alarma ha terminado, el virus sigue. La responsabilidad individual es más importante que nunca pero los cargos públicos también tienen otras responsabilidades, además de las comunes.

El verano ha llegado como se espera de esta estación. Las dos últimas semanas de la primavera no estuvieron a la altura y ahí se habrán fijado las témporas. Creo que hay contradicción entre la Aemet y los lectores de témporas. Las últimas parece que reflejan un verano fresco y lluvioso. Veremos. Siempre es posible que presidente Revilla intervenga. En esto del tiempo atmosférico… Tiene algún recorrido.

Cien días. Phileas Fogg hubiese tenido tiempo sobrado para completar su vuelta al mundo. No sé si el personaje de Verne tiene estatua en algún lugar del planeta. Si es así, espero que no sea decapitada. Parece que se discute el sitial preferencial que Colón tiene en Barcelona, eso después de haber sido decapitado en Boston ¿Y si todo eso que le ocurre al almirante, además de por temas de racismo y antirracismo, se relaciona con el terraplanismo? Que se preparen Magallanes y Elcano y Juan de Cueto… Todos juntos demostraron hace más de 500 años lo que hasta hace poco no se cuestionaba. Ahora que todo vuelve, van a volver los semáforos a dar prioridad a quien la ha tenido desde hace un siglo. Se acabó contemplar a Colón en nuestra plaza de las Brisas o en las Atarazanas barcelonesas mientras el semáforo iba a la bola del peatón. Vuelve todo al ritmo que pueda parecer normal.

Ahora que sabemos, gracias a espíritus puros, que el diablo anda suelto y que puede llamarse Bill Gates, ahora mismo, algunos pequeños comerciantes, algunos de nuestros hosteleros, deben pensar que lo suyo es equiparable a lo del magnate. Ha empezado el tradicional ¿Qué-hay-de-lo-mío? Y no es un tema sectorial lo que tenemos entre manos.  No hay para todos. Y habrá que repartir.  Tampoco hay daños estructurales. No ha habido bombardeos ni terremotos. Hay que engrasar la máquina y volver, volver… Y estaría muy bien saber a dónde queremos volver.

Y la ayuda europea se puede recortar por influencia del monopolio del patriotismo patrio. Qué foto, la de los eurodiputados populares más conocidos, que podría parecer que habían ganado otra Eurocopa, Dolors, Esteban, Pilar… Es que he escuchado a Revilla llamar a Urkullu, Íñigo…Nunca da tiempo a arrepentirse de todo. Hubo un momento en que Pablo Iglesias y Alberto Garzón rivalizaban por ver si Alexis (Tsipras) era más amigo del uno o del otro. Ahora el griego ha desaparecido y ellos dos se sientan en sillones azules…

Que nuestros populares se hayan aliado con lo peor del Parlamento europeo revela mejor que cualquier cacerolada, el espíritu de lo que defiende la banda condenada hace dos años por la Audiencia Nacional. Eso lo hacen los contrarios y viene otra Cruzada. Pero los nuevos cruzados no parece que se hayan enterado de la revolución bolchevique ocurrida en el FMI, que recomienda que pague más quien más tenga y quien haya quedado mejor después de la crisis anterior. Más o menos.

El Senado hizo el martes un paréntesis o Maroto se equivocó de guión y hubo unas horas en las que pudo parecer que el miércoles, el Congreso iba a dejar de ser lo que hace semanas que viene siendo… Falsa alarma. El Congreso sigue donde estaba y un  diputado ciclotímico llamado Rufián, que cambia de humor más que el sentido del viento, se puso en plan bolero: El gobierno no me puede querer a mí si quiere a Ciudadanos. Me había dado la impresión de que el portavoz de Esquerra era más moderno pero sigue en lo de cómo se puede querer a dos a la vez y no estar loco.

Con Cannes suspendido y con Venecia y San Sebastián en dudas -ya resueltas para bien-, con Goyas y Oscars retrasados, la CEOE ha montado su propia pasarela. Con todo el derecho. Y creo que el gobierno debería bendecir lo que las dos grandes centrales sindicales y la patronal acuerden. Los sindicatos van a empezar a mover músculo en la calle. La patronal lo mueve en los despachos y por teléfono. Eso va a agitar los sillones gubernamentales bastante más que los gestos y gritos broncos de cayetanos y abascales.




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