jueves, 7 de mayo de 2015

Dresde

Si sigo demorando este capítulo se me olvidarán cosas, pero el caso es que un amigo me ha hecho una observación en una de las entradas anteriores que ha merecido mi respuesta por haber sentido algo de ese aspecto. Tengo que acabar con el suspense. Menos mal que me conozco, son muchos años conmigo mismo, y fui a Dresde en mi primer sábado en Alemania. De lo contrario me lo hubiese perdido. A priori pensaba que iría también a Leipzig, a Polonia, al Báltico … pero hay mucho que hacer los fines de semana en Berlín.

Entre Brandenburgo y Sajonia no hay montañas, casi no hay colinas, y no se puede decir que la llanura sea un plato, ligeras ondulaciones que en ese sábado de mitad de abril dan al paisaje verde un aspecto extraño, bello sin duda, como un mar enorme y verde. Algún cereal de los denominados fríos, avena, centeno… ha brotado ya, pero mi primera nota en ese viaje tiene que ver con la energía. Con la energía eólica, que no necesita montañas para instalar sus aerogeneradores, incontables en este trayecto. Si es necesaria una firme creencia política y ciudadana en un nuevo sistema de consumo energético, más sostenible.

En Alemania el adelanto político, sus verdes son algo más que un partido con muchas responsabilidades de gobierno en ciudades y Länder, es innegable. La posición consensuada de todos sus partidos respecto a las centrales nucleares después del accidente de Fukushima o la obtención del doble de potencia eléctrica que España de fuente solar, con aproximadamente la mitad de horas de sol…

Pero el día se fue nublando y cuando llegué a Dresde el sol estaba bien oculto tras imponentes nubes. Antes de cruzar el Elba la panorámica que ofrece la capital de Sajonia es muy impresionante. Solo ese instante merece el viaje. En su perfil urbano me llama la atención lo que sin duda es un teatro. La Ópera. Tiene un notable parecido con el Arriaga bilbaíno.. Lo primero que hago después de comprar una tarjeta para el transporte urbano es volver al río. 5€ para todo el día. Todos los usos que se deseen. Me parece un precio más que razonable. Paseo su orilla derecha y cruzo por otro puente. La ciudad antigua es impresionante.


El bombardeo de febrero de 1945 omnipresente, pero la reconstrucción envidiable. Hay un enorme movimiento turístico y se escuchan muchas lenguas diferentes. Los datos son contradictorios. En una página semioficial he visto un error, creo, notable. Dos millones diarios de visitantes. No es posible. Tratan de justificar la tasa de estancia, 1,30€ diarios que se pagan directamente en el hotel. Como en Francia. Como intentaron en Mallorca… En otro lugar veo una cifra más razonable. Casi diez millones de visitantes al año. Después de Berlín y Munich y disputando el tercer puesto al valle del Rhin… en un país que desde que celebraron el Mundial de fútbol se convirtió en una potencia… también turística.

El caso es que empieza a llover y entro en la catedral católica y acaba de empezar un concierto de órgano… y es un momento en que es más fácil creer en la existencia de algún todopoderoso que te da refugio de la lluvia, te ofrece asiento, te  regala los oídos con música próxima al cielo y además todo gratis. Escampa. La catedral luterana- Fraukirche- ha cerrado a las doce por un concierto de órgano. Abrirá de nuevo a la una. Yo no puedo perder tiempo. Tomo otro tranvía para ir al Asisi Panorama. Lo que he visto en la oficina de turismo que debe ser una buena recreación de la ciudad destruida en 1945.

Voy muy entretenido y no me entero pero el tranvía empieza a hacer un recorrido que me suena, estoy regresando. Ha llegado a su parada final y ha empezado a volver. Me pierdo el panorama pero no quiero perderme la iglesia de las mujeres… Aprovecho para comer, muy bien por cierto. Otro momento de ayuda divina. Casi resignado a entrar en un McDonalds me resisto un par de minutos más y … bingo! Un genuino alemán con menú del día, que con algún extra, da de comer en sábado en el centro de una ciudad turística por un total de 18 €.

Después ya la Fraukirchen, también muy espectacular, el callejeo, que me interesa más que algún salón barroco con alto precio de entrada, y otro tranvía para ver la ciudad desde los altos del sur, el lado opuesto al que he conocido por la mañana. No hay moraleja. En mi primera visita a Alemania recorrí con bastante tranquilidad el valle del Rhin. La segunda fue de solo cuatro días a Berlín. En esta tercera, mucho más extensa, Berlín se ha llevado la parte del león pero las horas de Dresde han merecido mucho la pena. Y, será que en sábado también descansan pero, ni rastro de los extremistas de PEGIDA, esos supuestos patriotas europeos que si tuvieran oportunidad se dedicarían a la caza del diferente y que parece que tienen el cuartel general en esta preciosa ciudad. Mucho más me queda pero Munich … el día que el Barça le ha colocado un 3-0 al Bayern tiene más tirón que nunca. Veremos



sábado, 2 de mayo de 2015

Berlin (3)

Escribir puede ser descansar. Sin ánimo de irritar a quien se gane la vida con este medio y a quien le pueda parecer que todos los trabajos cansan. En mi caso, en esta mañana de 2 de mayo, escribir es descansar, ya que ayer me he cansado mucho. Muchas horas fuera de casa, que ya cansa sin más y mucho pateo de la ciudad. Por la mañana relativamente temprano, me he encontrado con la celebración oficial del 1 de mayo, la que organizaba la gran central sindical alemana, DGB

Mucha organización, muy encuadrados los distintos grupos, poco margen para la confusión, y mucha variedad. Desde afiliados aislados del SPD, con banderas y globos rojos, no he podido ver una pancarta de ninguna organización del partido como tal, a grupos de extranjeros con sus propias señas de identidad. Enorme mayoría de turcos, presencia de griegos, dos grupos diferentes de ciudadanos españoles, con símbolos de IU, unos, y de LAB e ikurriñas los otros… istas de varios modelos. Los más sonoros, los anarquistas. Kein Chef, kein Gott, keine Arbeitlos compone una rima fácil de reconocer y de recordar, en el supuesto de que mi transcripción sea correcta.

Mucha música, bastante festivo todo.  Muy cerca del final de la marcha, junto a la Puerta de Brandemburg, una orquestilla con sus miembros vestidos de verde toca todas las “rojadas” que se pueden saber, del “Bella Ciao”, al “Inesina Inés“ (tres hojitas madres tiene el arbole...), pasando por una popular griega que en su momento me llegó vía Theodorakis y que desconozco de que va la letra, que nadie cantaba.

Por la tarde, en Kreuzberg, la fiesta debió desbordar algún marco. Eso me ha parecido escuchar esta mañana en la radio, aunque nada fuera de lo común en los últimos años. Una anécdota de la semana, como para compartir, me ocurrió el lunes. Llovía. No tenía mucho que hacer antes de la hora de clase y en un alarde, que parte de mi familia va a entender en cuanto lea esto, me dije: “Sobre la marcha” Tenía una referencia de la primera vez que vine a Berlín. Un periodista catalán que había estado años viviendo aquí, a través de una de sus compañeras, mi amiga Ana que ahora está en Jerusalem, me pasó una guía de imprescindibles de esta ciudad.

Confiando solo en la memoria me subí al tranvía que recorre la Landsberger Allee. Esa era la clave. Llegar al final y buscar la primera casa de la ciudad que ocupó el ejército soviético en su ofensiva de hace 70 años. No le pregunté al conductor y ello me llevó a tener que preguntar a varios de los pocos peatones con los que me encontré. Un ejercicio muy notable, me van entendiendo aunque no entiendan para que busco esa casa. A mi vez yo les voy entendiendo a ellos. Fantástico. Eso me llevó a buscar un veterinario que me habían indicado que está en la vecindad y que se supone que sabe …Nadie sabe donde esta esa casa. Al final un conductor de mi edad aproximada, en una gasolinera, ante el asombro del cajero, me da las indicaciones correctas… Bingo!

No ha sido mi única vinculación esta semana a aquella guía del periodista catalán. Con consulta previa de la dirección, ayer he buscado el Café Einstein de la Kurfürstenstrasse, 58. Y allí está. Y parecía que no. La calle llega un momento que adquiere un aspecto… raro en muchos sentidos. Dicen que Berlín es el mayor burdel de Europa. Ayer he comprobado que también existe la versión callejera del negocio. Y más allá, cuando estaba a punto de darme la vuelta, me pareció que los toldos de un chalet podían ser una buena indicación. Allí estaba. Decadente, muy decadente. Pero los postres son frescos, y el chocolate. Si se tiene buena relación con las manzanas, y yo la tengo, recomendado el apfelstrudel. Y no es barato, la merienda en el Einstein me costó más que la comida en un turco disfrazado de francés, La Femme, pero si un día tiene el obrero, ese era el día de ayer.

lunes, 27 de abril de 2015

Berlin (2)

Mientras termina la lavadora, costumbre imperecedera de los lunes, y escucho una radio local con más música que noticias o anuncios, que es lo que me interesa para acomodar el oído, decido poner en limpio las notas de los primeros días. No tengo ninguna costumbre de llevar un diario personal, solo en ocasiones semejantes a la actual, un viaje con algún interés para compartir, he conseguido tomar alguna impresión del día a día.

Mi primer lunes aquí dice textualmente “poca cosa mañanera, un poco de paseo y el test” que me clasificó exactamente en el lugar que me tiene clasificado el sistema oficial español de enseñanza de lenguas extranjeras. Tengo un conocimiento de esta lengua que supera un tercio (certificado A2 que conseguí el año pasado) y no llega al 50% de lo que se exige para un certificado B2. Eso es. Me parece positivo que no haya en este caso un desfase. Nos martirizamos con frecuencia en España sobre si sabemos enseñar/ aprender lenguas extranjeras. Normalmente no pasamos,  después de salir del Instituto, exámenes de Biología, Geografía, Dibujo Técnico, Filosofía... Pero las lenguas extranjeras tienen comprobaciones diarias. En el trabajo, en los viajes…

Ese primer día se remató con una cena con Raúl. De amigo de mi hijo ha pasado a la categoría de sobrino adoptado. Me acogió los primeros días en su casa, además de recibirme en Tegel y darme información que después de tres años en Berlín, tiene de sobra. Como tantos jóvenes españoles preparados que deberían  haber seguido lanzando nuestro país adelante y que se han visto recortados, sus alas y sus vidas como España, por unas elites que no parecen europeas, que no lo son en sus comportamientos y que decididamente no nos merecemos.

Esa cena, ya que he mencionado un restaurante mejicano en zona más pija, fue en otro, mucho más popular pero con una comida no menos auténtica. Ta Cabrón, se llama así, está a unos trescientos metros de la estación de la línea 1 de Schlesisches Tor, retrocediendo después de abandonarla. No hay perdida. En el corazón de Kreuzberg que supongo que es el barrio más animado, y con menos plástico, de la capital alemana.

Hay un paseo bastante ameno que realizo el miércoles. El tiempo es un adelanto de verano, con retrocesos notables que hacen que 48 horas más tarde, en bici, me pele literalmente de frío. Pero ese miércoles descubro que el molecule man conmigo no forma un trío, que ya es un trío en si mismo. Y no creo que en mi primera visita, ni todas las veces que he podido ver ese icono del nuevo Berlín posterior a la unificación, me había dado cuenta. No es el único fallo de almacenamiento en mi memoria. Ya llegará otro más reciente pero si no sigo un orden cronológico será peor.


Mi amigo Raúl es mucho más culé que yo, que no se si me queda algo de futbolero de cualquier tinte. Pero ese miércoles veo el partido del Barça contra el Paris Saint Germain en una pantalla gigante. Hay una penya barcelonista en Berlín y aunque el jueves madruguen todos mucho más que yo, esa noche no tienen prisa. A mi la victoria me trae recuerdos del empate del Racing en ese mismo campo, hace más de seis años, que en este caso parecen siglos.

Ese día he empezado a calmar mi espalda. Ella es asi. No soporta mucho más de tres o cuatro días sin nadar. El Berliner Bäder-Betriebe dispone de casi cuarenta posibilidades. Cuarenta piscinas cubiertas y climatizadas, además de las abiertas, para los baños veraniegos. No es muy difícil encontrar alguna cerca de casa. Están matemáticamente repartidas por toda la ciudad. Aquí no hay playa, ¿ o si?



viernes, 24 de abril de 2015

Berlín (1)




Hace 70 años, en los alrededores de la casa desde la que escribo, se desarrollaba el último acto del enorme drama que había supuesto la II Guerra Mundial. Eso en el escenario europeo. El próximo agosto, con el recuerdo de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, se rememorará lo mismo en el otro gran escenario de esa guerra, el Pacífico. Es una de las razones que me ha impulsado a venir.

Huérfano, viudo y jubilado, por este orden cronológico, la ocasión de pasar una temporada en la capital alemana era una oferta a lo Vito Corleone, no rechazable. Tuve un amigo que decía, “a mi edad los caprichos son urgencias”. El hace mucho que no está entre nosotros y yo tengo ya la edad en la que el decía eso.

De entre los recordatorios de la efeméride que he podido ver hasta ahora lo más interesante es un ciclo de cine que un centro cultural ha programado más cerca de la fecha oficial del final de la guerra. Ese 8 de mayo que es festivo en algunos países europeos. No tengo mayor interés por las celebraciones oficiales y sigo muy de lejos el contencioso entre Polonia y Rusia sobre ese asunto.

Ayer, en la clase de alemán en la que estoy matriculado para no ser estrictamente un guiri de turismo las 24 horas, que también es muy cansado, y el guión lo sugería de lejos al estudiar las instituciones alemanas, la profesora, la misma que el jueves anterior dio muestras de no creerse mi edad, nos preguntó de uno en uno por nuestras tendencias políticas. Algo difícil en España fue mi primer pensamiento. La rueda se inició en un lugar que me dejaba penúltimo a la hora de expresar la mía.

Comenzó un francés, que dentro de la juventud notable de todo el grupo excluyéndome a mi, debe ser el más maduro. Es normando y se gana la vida en Berlín poniendo copas, al menos hasta que su alemán mejore. Links, sin matices. A su lado una italiana más joven, con el mismo oficio temporal, también se inclinó por la sinistra. Una francesa muy joven se declaró poco interesada en política pero más cerca de la gauche. Y una argentina de ascendencia polaca … y una holandesa de 20 años… y llegó una coreana de 25 y preguntó abiertamente ¿qué es links?

Sin duda sabía que es una de las manos y pies y un sentido a la hora de girar, pero no lo relacionaba con la política de la que, por otro lado, se desmarcó más que nadie. Un jovencísimo tunecino que quiere acudir aquí a la Universidad también se confesó de la misma parte y yo ya no tuve ningún problema en situarme mucho más en esa parte que en la otra. Acabó la ronda un holandés de 22 años que fue el único que se confesó centrista. La profesora debe estar muy a gusto con este grupo, ella que tampoco tuvo empacho en confesarse muy cercana a die Linke…

El asunto es que yo andaba pensando, antes de venir, que cada vez me intereso menos, que el fraude que he sentido cuando se ha materializado la total división en la construcción de una alternativa que saneara la situación, en España y en Cantabria y en Santander, en este último caso, la ciudad en la que pago impuestos, muchos y cada vez más, y que tendrá de nuevo, y de regalo, una mayoría absoluta de quien tanto nos engaña… Todo ello puede merecer que a mi edad me dedique a otras cosas.

Incluso en el momento en que una versión mini de esa alternativa pudo fructificar, me sentí mal pensando que me había precipitado al decidir venirme aquí y “perderme” la campaña electoral… No aprendo y lo se. La tecnología actual hace que estemos demasiado en contacto a veces. Si quiero, mis dos  o tres citas diarias con informativos de la radio, llegan hasta este borde de Mitte y Wedding mediante la red de redes. Hoy mismo he visto … no quiero recordarlo. Pero tiene que ver con el PSOE y su cabeza de lista en Meruelo.

De haber seguido en casa, me hubiera ocupado más de la desaparición de varios escritores. Xavier Vinader fue vecino de escalera en Barcelona, Eduardo Galeano, una referencia inolvidable. Günter Grass confieso que me llegó en primer lugar mediante la película. Después leí el tambor y el rodaballo, y algo más. Unidos en la muerte. Como Cervantes y Shakespeare.

Aquella película, aquel niño Oskar, y Dantzig o Gdansk… vista en el final del embarazo, en las últimas semanas de gestación del que iba a ser mi hijo, convendrán conmigo que se recuerda toda la vida. Distintas y brillantes. La vida de Brian y Kramer vs Kramer, una trilogía unida a ese momento.

Esta saga debe acabar por hoy pero una, entre tantas, anécdota. El viernes pasado, callejeando, en bici y sin querer, me encontré la casa de Bertolt Brecht. Hace casi seis años, en mi primera y única visita, me habían recomendado cenar allí y lo hice. A las once de la mañana no me fijé más que en lo que parecía una reunión de estudiosos. Volví al atardecer con la melancolía del recuerdo y por que en algún lugar había que cenar. Los sesudos de las once de la mañana seguían en su sitio diez horas más tarde. Allí ya no se cena pero en el local de al lado hay un mejicano simpatiquísimo. Tin Tan, mexikanische street food kultur. Tal cual y no tengo comisión. Chausseestrase, 124 (wird fortsetzen)



martes, 7 de abril de 2015

Bonsais



Ayer lunes, festivo en media España, y final de las vacaciones de Semana Santa para millones de ciudadanos, me cogió en la carretera. La entrada al blog se ha retrasado. Caminos conocidos, interior mesetario florido y templado. Desconexión con el largo y húmedo invierno. No parece posible que en una semana tan corta, dos días hábiles, haya podido anotar tantas cosas. Las desconexiones ya solo son parciales. La wifi de un amigo ha tenido buena parte de culpa. Y los teléfonos tan listos que tenemos ahora…

El lunes santo, horas antes de que la procesión de la Esperanza llegara al hospital, se reunieron en él muchas autoridades empezando por el presidente del gobierno de España y el de Cantabria, siguiendo por el alcalde de Santander y la consejera y altos cargos de la Sanidad regional. El motivo de la reunión es menos claro aunque hay experiencia en el asunto. En 2003 las autoridades regionales también inauguraron una fase del mismo hospital que tardó exactamente un año en entrar en servicio. También era primavera y víspera electoral. Entre el asco y el vértigo…

Menos mal que el martes, muy cerca del lugar del encuentro de la Virgen y el Cristo, tuve ocasión de reunirme con varios amigos, otro encuentro, y presentar el libro de relatos de mi amiga Mabel Andreu al alimón con otra amiga común, Isabel Tejerina. El aliento del dinosaurio merece la pena y se que no va a tener la promoción que merece, así que colaboro. En la Vorágine de la calle Cisneros puede quedar algún ejemplar. Para muchos las vacaciones continúan esta semana y puede ser tiempo de lectura al sol.

Un sobrino retrasó el encuentro familiar por visitar una exposición de bonsáis y mi última lectura, terminada ayer, Querida Mathilda de Susanna Tamaro, me deja muchas imágenes y las más poderosas son de primavera florida y la alegoría de las personas-bonsai. No se nada de arte floral japonés y muy poco del resto. Pero he empezado a ver personas-bonsai por todas partes, incluso con efecto retroactivo. Alguien de quien habías pensado que era un poco babión,… puede ser que simplemente sea una persona-bonsai. Gracias a Tamaro por la imagen. Un antiguo presidente de Extremadura que todavía, que yo haya sabido, no ha rectificado sus declaraciones en caliente sobre el accidente del vuelo de German Wings de hace dos semanas, ha pasado del mundo animal, tenía fama de jabalí, al vegetal recortado. Y ahora ya no hay caja negra que buscar.

Muchos medios de comunicación advierten de los peligros de voladura  (in)controlada del partido que todavía nos gobierna. Si es simulación, esta vez es en directo, no hay tiempo para diferidos. Ahora mismo, mientras escribo estos parrafillos, cinco centenares largos de altos cargos del PP están reunidos en la Junta Directiva Nacional. Dos años hace que no se reúne. No espero grandes novedades. Hay un estilo muy difícil de cambiar. Un ejemplo podría bastar. Si necesita acuerdos para gobernar después del 24 de mayo en muchas ciudades y regiones y si la alianza más factible es con los Ciudadanos de Albert Rivera, no se puede decir que hayan empezado con muy buen pie.

Estoy muy, muy lejos de Montesquieu y de Cadalso. Ni Persia ni Marruecos son los lugares exóticos del siglo XVIII. En Marruecos todavía ocurren cosas tremendas en caso de accidente, mientras Irán, Persia en otro tiempo, puede empezar a ser un lugar más normalizado… Rajoy no quiere enterarse de lo de Marruecos y Netanyahu ni quiere ni puede enterarse de lo de Irán.

Mis próximas cartas no serán tan exóticas como las de ellos pero no serán desde casa ni conozco la periodicidad  que puedan tener. Solo espero que lleguen.

lunes, 30 de marzo de 2015

Taras




No me refiero al histórico papel interpretado por Yul Brinner, Taras Bulba, ni a la plantación de lo que el viento se llevó, ni a la deficiencia que presentan algunos productos manufacturados, lo que hace que se rebaje su precio aunque sea muy leve el defecto. Ni a la obligación que al final de los 50 o primeros 60 se impuso para pintar en los camiones el peso del vehículo vacío junto a la carga máxima autorizada, probablemente en la primera acción seria contra el fraude en el transporte. Ese pudo ser mi primer encuentro con ese vocablo a través del Ford de mi tío Santiago. Un día hubo que pintar eso en su amura de estribor si no recuerdo mal. 

Hasta que no se encuentre la segunda caja negra del Airbus de German Wings, o hasta que la autoridad judicial francesa no lo proclame, y todavía no lo ha hecho, no voy a ser yo el que afirme que el copiloto del avión estrellado era un tarado. Sin embargo no me cuesta nada afirmar que ha habido mucho tarado alrededor de ese accidente. Tanto en twitter como en facebook a los pocos minutos de producirse la noticia se pudo ver mucha tara mental en acción. La de los que deseaban que hubiera catalanes o franceses entre las víctimas. El que añadía a los panchitos… o quienes se quejaban amargamente ante tele5 por haber retrasado un programa de tele basura… Una panorámica de la vergüenza nacional que seguramente también forma parte de la #marcaEspaña y que parece que puede estar investigando la fiscalía.

Y si, la tara de la semana, en mi modesta opinión es el conjunto de modificaciones legislativas que el pasado jueves aprobó el Congreso de los Diputados con los votos del PP, es importante destacarlo, solo con los votos del PP, y que cuando entren en vigor podría costar un disgusto a quien se atreva a decir que eso es una obra legislativa de tarados. En primer lugar por no haber recogido más apoyos y por haber conseguido que se acuerde por parte de todos los demás –otro asunto será ver si cumplen la promesa- que se derogará en cuanto el PP deje de tener mayoría absoluta lo cual parece que puede ocurrir en las próximas elecciones legislativas.

Pero hay muchas más razones para pensar que la modificación del código penal y la nueva ley de seguridad ciudadana es obra de tarados, de tarados que no confían lo que se dice nada en los administrados. De representantes que en el mismo momento en que son elegidos se pasan al otro lado. Eso es lo que tiene que terminar de una vez en España si queremos volver a ser una sociedad apreciada en nuestro entorno. Si la misma ONU empieza a poner pegas a nuestro ordenamiento jurídico, el carrerón hacia el pasado ya no es sostenible. En un par de años se cumplirá el 70 aniversario del boicot que los países de esa organización, recién fundada, hicieron al régimen político que entonces nos gobernaba. Duró lo que la guerra fría permitió y dio lugar a aquello de si ellos tienen UNO (siglas en inglés) nosotros DOS. Ustedes ya me entienden y el dictador tenía  voz de flauta.

Tengo que consultar con el abogado que todavía no tengo. A ver, cuando la ley esté plenamente en vigor yo no podré decir que me ha parecido que la cara del presidente Rajoy en la ceremonia de Seyne les Alpes, ojo, que me ha parecido, que no era una cara que demostrase un saber estar, que era más bien una cara de bobalicón? O que la sonrisa de la vicepresidenta venía a demostrar que están compitiendo entre los dos cargos más altos del gobierno en esa misma carrera? ¿Tienen que aguantar eso los familiares y amigos?  Y si lo sigo opinando, ¿me lo tengo que callar? Este blog y otros miles y casi todas las publicaciones importantes van a perder todo el interés, poco o mucho que tengan ahora. Desde hoy me suscribo al no hay mal que cien años dure   


lunes, 23 de marzo de 2015

El parto andaluz




La cronología es una ciencia bastante exacta. Hay pocas dudas sobre cuando se dieron determinados hechos históricos. Sus causas y sus consecuencias ya nos dividen, empieza a perderse el consenso. Los embarazos tienen una cronología propia y bastante exacta y si se mezclan con la Semana Santa, con la Pascua y la Feria, feria en singular solo hay una, la contabilidad de domingos hábiles, una vez que el óvulo está fecundado, desde que disuelves el Parlamento hasta que puedes convocar elecciones, te lleva a coincidir con un Barça-Madrid, y así no hay manera.

Regate de Benzema, incremento del voto en Jaén para… tiro al palo de Ronaldo, diputado en Granada para IU, casi gol de Messi, victoria de Podemos en Cádiz capital… la presidenta Diaz tiene los mismos escaños que el día de Nochevieja y su socio de gobierno menos de la mitad. Ahora vendrán las interpretaciones. Los hechos son los que son. Y el batacazo del PP, no es hora de recordar el optimismo de la vicepresidenta #Sorayamirabonita, puede ser lo más destacado de la jornada. Rajoy se ha metido en esa campaña tanto como Díaz. No ha ganado mucho. También su equipo de fútbol perdió ayer.

Ahora que la confusión nos ha invadido y que no está claro si nos gobierna una ONG confesional como Cáritas o que los responsables del PP tienen muchas caritas, incluyendo al ministro de Hacienda, no está de más bajarse a la escala local y a la luz de la sentencia que da la razón a los vecinos del edificio incendiado en la calle Tetuán frente al estilo de este Ayuntamiento, el único de semejante tamaño poblacional que no ha conocido alternancia política en los últimos 36 años, ni en los 40 anteriores, contrastar, en un marco más en general, las relaciones que se han ido estableciendo entre los ciudadanos y las administraciones públicas.

La sensación de que un ciudadano es una especie de vaca lechera a la que ordeñar cuanto más mejor, y que además es potencialmente un delincuente y sospechoso de vulnerar todas las leyes que puede, se ha ido imponiendo poco a poco. De ahí también la reacción que en este momento se está produciendo contra quienes ostentan cargos de representación. Y no siempre fue así. Restaurada la democracia hubo, sobre todo en la administración local, auténticos líderes cercanos a los ciudadanos. Alcaldes de Madrid, Córdoba, Barcelona, La Coruña, Vitoria, Bilbao… pudieron parecer estrellas de cine, en un momento dado, respecto a su popularidad. Personalmente tengo un hito en mis numerosas reclamaciones en el terreno del consumo responsable.

El Ayuntamiento de Barcelona, en 1984, me devolvió el importe de un servicio de grúa no solicitado. No digo que me lo pusiera fácil pero en la propia vía administrativa me dieron la razón. Hoy no me lo puedo imaginar en ninguno de los más de 8.000 municipios que seguimos teniendo. Aunque nos cueste dinero, todo nos cuesta dinero a los ciudadanos, la derrota del equipo de gobierno municipal frente a los vecinos de Tetuán, es una victoria de todos. Yo al menos la siento como propia. Por eso me duele no haber visto a ningún dirigente en la representación teatral que puso ayer el cierre al festival de teatro independiente en la sala Miriñaque.

El título es otro pero podía haber sido como la vida misma. En una ciudad en la que no solo se pelean los de formaciones contrarias, si no que la gran batalla se da entre familias diversas de una formación sin estrenar, quiero recordarles que, al menos en mi opinión, si el alcalde sigue siéndolo después de tantas irregularidades, ellos adquieren una responsabilidad enorme. No es que estuviese muy optimista hace poco más de un mes pero hoy todo está aun más difícil. Yo voy a insistir hasta el último minuto.