lunes, 13 de diciembre de 2010

Por la cárcel a la calle


Esta entrada ha sido publicada en Aquí Diario Cantabria el domingo 12 de diciembre 

Casi toda esta columna fue escrita en el aeropuerto de Barajas el pasado domingo.
Domingo 5, 8.19 h. Estoy en Barajas. Tenía que haber llegado a casa a mediodía de ayer. He conseguido facturar y obtener una nueva tarjeta de embarque y parece que el aeropuerto funciona. Me he levantado a las 5. Voy a desayunar.
Había alguna tensión en las colas de facturación. Me he tenido que emplear bastante a fondo para mantener mi posición conseguida tras casi una hora de espera. Pero la pregunta es ¿He estado secuestrado? Ayer a las 8 de la tarde un bus me llevó a un hotel que resultó estar en las afueras de Guadalajara. Me dieron cena, bastante cuartelera, pero es una situación excepcional y se entiende. Meliá quizá se aproveche de Iberia y a una botella de vino del año para ocho personas corresponda una factura de cena con bebidas incluidas. Siempre hay ganadores en las crisis. En esta ocasión los de Iberia se han portado como caballeros y ya se sabe. Malos tiempos para líricas diversas.
Después de casi 72 horas de viaje me voy acercando a casa y teniendo alguna noticia de lo que va pasando. Todavía atrapado en Bogotá me enteré que Rajoy estaba atrapado en Lanzarote pero que no culpaba a nadie. Más tarde se fue de copas. En otros contextos de terrorismo eso se llamaba equidistancia y estaba muy mal visto. Con razón. Atrapado o secuestrado, en Guadalajara, me entero que el vicesecretario de comunicación del PP González Pons va un poco más lejos que su jefe y si culpa a Zapatero. Después de tres semanas de no escuchar críticas a ZP por los desastres naturales que “la niña” ha ido causando en Colombia, al fin la realidad cotidiana.
La tentación de escribir que el tal Pons es tonto de baba es muy fuerte pero lo vamos a dar por pensamiento fugaz.  En América y en Barajas he estado rodeado de cientos de compatriotas y extranjeros afectados por la actitud criminal de los descontroladores aéreos de España. Todos debían ser socialistas.  No he escuchado a ningún afectado en directo culpar de esta  situación al gobierno. En esta ocasión no estar firmemente del lado de los ciudadanos víctimas y de su gobierno es ponerse del lado de los delincuentes.
La sesión del Congreso del jueves en la que se convalidó el Decreto sobre el “estado de alarma” también dio para un intento de lucimiento del líder de la oposición. Al rescatar una frase de Rubalcaba abre juego para el futuro. Cuando algún diputado socialista en la oposición se dirija al presidente del gobierno del PP, Mariano u otro, llamándole bobo solemne y a continuación añadir no soy yo el que dice eso. Ya lo dijo Mariano, bla, bla, bla. En cuanto envíe esta columna me voy a Las Salesas. He decidido denunciar por retención ilegal. A ver si alguno de los culpables de semejante escándalo se va a la calle y, si es posible, pasando por la cárcel.

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