domingo, 1 de marzo de 2026

Volver, volver

A tus brazos otra vez y esto no puede ser no más que una canción…eternamente, Yolanda. Estaba yo con canturreos diversos cuando otra actuación del eje del mal, Trump-Netanyahu, que no respeta ni un viernes de Ramadán ni un supuestamente sacrosanto Sabat, nos agita el despertar de un sábado de Cuaresma. No cabe ya preguntarnos nada. A ver cómo se distingue ese eje de otros malos malísimos. Sin lugar para tanta sorpresa. Casi todas las cancillerías habían avisado a sus nacionales: escapar de Teherán, del resto del país… A ver quién le pone cascabeles al gato chino, o ruso o afgano o pakistaní…. Los señores de la guerra están en su puñetera salsa. Sin tiempo para recordar otros conflictos olvidados, principalmente en África. Y como de una manera u otra nos encaminamos hacia un futuro demasiado incierto, vamos a seguir con lo previsto, como si no se estuviera cociendo otra masacre.

El paso a un lado de Yolanda Díaz corre un riesgo demasiado cierto de no ser imitado y la verdad es que podría ser bastante necesario, que se imitase, por un número importante de quienes hasta ahora nos han hecho creer, por ejemplo, que Junts formaba parte de una mayoría de progreso. Después del piropo de Susan Sarandon, Pedro   Sánchez tendrá hoy uno de sus mejores días de los últimos meses pero la contra, que se revuelve frente al mismísimo episcopado, va a tardar muy poco en descalificar al séptimo arte, a la Academia y ya puestos, al Sursum Corda. Corda es lo que falta, cordialidad. Y hubo muchas alusiones en la gala del cine español. Una gala con muy poco que ver con la España uniformada. Una gala diversa. A no olvidar la colega argentina que afirmó que venía del futuro y que ha visto a Milei en actuación…

Esta semana ha habido aquí otra gala, con mucho menos relumbrón, sin alfombra roja. El rojo se respiraba. El homenaje a Isidro Hoyos contó con la presencia del Obispo, del delegado del Gobierno… yo estaba muy atrás, no distinguí muy bien a las personalidades de las primeras filas, salvo los y las integrantes de los coros que actuaron y su director, José Ramón Rioz. Intervenciones como la del exdiputado asturiano, Manuel García Fonseca,  o el Bella Ciao, coreado por la mayoría de asistentes, ponían el entorno de los ojos con un nivel de humedad cercano al 100%. Isidro falleció hace dos meses pero su legado no se va a olvidar fácilmente. En la primera entrada de este año a este blog se recogía la noticia… Desde el pasado martes el mayor pesar es no haber tenido más contacto con él.

No es fácil cerrar las impresiones semanales sin aludir a la desclasificación de algunos documentos relativos al intento de golpe de estado de 1981. Para el premio gordo dudo entre la viuda de Tejero y el patrón del P.P. El lío en que Núñez ha metido a la Casa Real pretendiendo fustigar al gobierno, es merecedor de un copón a la torpeza. Y otra cosa. No sé si su juventud le exime de rendir cuentas sobre lo que cada uno hizo aquel día, pero sé, con mucha seguridad, que millones de españoles adultos nos portamos con total corrección y ni el ABC ni El Mundo nos justificarían que no rindiésemos cuentas a la Hacienda de todos. 

Acabo en local. Transcribo textualmente un punto de una moción en el Pleno del Ayuntamiento de Santander del jueves pasado, con la que el equipo de gobierno, PP, pretendía satisfacer alguna demanda bastante ultra de Vox en relación con los inmigrantes: “4: Suprimir toda ayuda y beneficio social a los inmigrantes ilegales que han entrado a nuestra nación vulnerando las leyes españolas y comunitarias” (El subrayado es mío)

Las personas pueden estar en situación irregular, con falta de la documentación precisa, pero contemplar que un ser humano sea ilegal es comprar un marco que define mucho. Y algo más: ¿Qué quiere decir entrar a una nación? Entrar al territorio de un estado concreto parecería más adecuado jurídicamente. Porque, en definitiva, si ya se ha entrado a una nación, ¿Cómo se impide que se sea nacional de la misma? Torpeza y maldad, combinación diabólica.

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