lunes, 22 de diciembre de 2014

Ma##aespaña


Lamento volver a la carga. Ellos lo han querido. Somos primera página en algún medio solvente del mundo occidental, pongamos The Guardian, por iniciativas legislativas que tratan de pasar el cilicio del Ministerio del Interior al conjunto de la población. Cada vez es más difícil hablar de ciudadanía para referirnos a los compatriotas.

Hoy es el inicio oficial de las #entrañablesfiestas. El sorteo extraordinario de la lotería es como el chupinazo y empiezan dos semanas largas en que nos dedicamos a lo que cada uno decida o pacte con familia y amigos. Yo no voy a ser menos. Hasta que los magos orientales no saquen los camellos del aparcamiento y pongan rumbo de nuevo a su lugar de origen… Eso, que no se si es buen día hoy, con nuevos ricos por todas las esquinas de la Península y los que nos conformamos con un estado de salud adecuado…

Pero es que hay quien no descansa en Navidad, al menos en sus vísperas. De ahí el juego del titular, las “almohadillas”, van de comodín. Sustitúyanse por “rc” y tendremos el más querido lema oficial de la legislatura. Cuando nos enteremos de lo que ha costado la promoción de la marca será inevitable recordar a varios familiares de los inventores del invento.

Seguramente las posibilidades de permutar todas las letras del abecedario de dos en dos darán mucho más juego. Yo me limito a otra posible sustitución. “fi” creo que puede sonar a letra de otro alfabeto, pero en contexto nuestro de ahora mismo suena a lo que suena. Nos gobiernan quienes ya no ocultan que han hecho de esa tarea, en principio noble, un negociete de y entre amigos. Que a veces se enfadan y amenazan con contar lo que saben. Eso puede dar nuevo cargo, económicamente equivalente al otro, al que se ha tenido que abandonar por estar implicada en la trama de corrupción que salpica a la cúspide del partido que nos gobierna. Si alguien tiene otra explicación para lo de Ana Mato que lo vaya narrando.

La dimisión del fiscal general del Estado tampoco se ha explicado razonablemente. Hecho insólito que deja muy determinadas las coordenadas en las que el Partido Popular coloca su nuevo concepto de transparencia. Algo que se acerca a la evanescencia. Quienes quieran ver la diferencia pueden recurrir a la Real Academia.

En relación con la noticia del año, tengo pocas dudas de que la nueva relación entre Washington y La Habana es merecedora del título, el papel que ha jugado, que no ha jugado, nuestra diplomacia también se relaciona con esa manera de hacer las cosas del partido que nos gobierna. La posición que hace casi 20 años logró el gobierno de Aznar, y alguna vez se conocerá mejor la relación entre ese señor, su empresa familiar, su fundación, y sectores del exilio cubano en Florida, nos han dejado ahora a la altura de algún país de opereta. Si Moragas sigue siendo jefe del gabinete del presidente del gobierno algún periodista debería darle cuartelillo. Si el ministro de Exteriores no tiene nada que añadir podría pensar en una jubilación inmediata. El Papa y Canadá se alzan con el mérito de la mediación. Mucho más que una pena. Teníamos todos los números para que nos hubiera tocado ese premio.

Espero que en su próxima confesión, o charla con su director espiritual, el ministro del Interior se detenga en el drama que cuenta la ONG “Caminando fronteras” He escuchado en directo a Helena Maleno referir el último episodio de las pateras en el Estrecho y espero que alguien como Jorge Fernández Díaz, que hoy cumple un trienio en el puesto, también tenga una Navidad muy feliz. No lo tiene fácil. Para todos los demás… al menos, Salud. Si es posible añadir amor y dinero, mucho mejor.

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