lunes, 27 de enero de 2014

P úblico - P rivado




A mi ya me han convencido. No tienen que seguir insistiendo. Me han ganado para su causa. Es cierto que yo podía estar próximo a su idea. Hace casi cuarenta años que algunas formulaciones, que tendían a superar la brecha histórica entre la socialdemocracia y el marxismo-leninismo, me tenían entre sus partidarios y aquello abría muchas posibilidades a la iniciativa privada.

Empezando por arriba, estoy seguro que muchas empresas privadas nos ofrecerían Sorayas mucho más convenientes. Sin cardados de cabello pasados de moda, que ofrecen esa imagen lamentable mientras recita semana tras semana el mismo mantra  de lo bien que va todo y mientras cada día mucha más gente sigue descendiendo su calidad de vida. Una Soraya privada habría sido despedida hace más de un año.

Y un presidente de gobierno privado no sólo sería más barato que el que tenemos, que no lo olvidemos, es público. Sería más presentable, más vivo, más guapo probablemente, más listo –él, que llamó bobo al anterior... Uno que nunca ofrecería una entrevista televisiva como la de Mariano Rajoy el lunes pasado de la que lo que más perdura es su apuesta por lo bien que le va a ir a Cristina de Borbón. Lo ha dicho anteriormente de algún colega que ahora mismo sigue en prisión. Como profeta es tan bueno como yo.

Podríamos apuntar más arriba aún y tener un jefe de Estado privado, probablemente en formulación republicana, con un presupuesto infinitamente más bajo que lo que nos cuesta todo el tinglado de la Casa Real. Y con una ventaja más infinita todavía, no voy a hablar de contratos por días como tienen tantos españoles ahora mismo, no, pero un contrato de cuatro años, prorrogables por otros cuatro y punto final. Nadie, nunca, más de ocho años seguidos en el puesto. Algo como lo que ha ocurrido durante más de doscientos años en un lugar tan poco sospechoso de veleidades bolcheviques como los Estados Unidos de América. Ya se que Roosevelt rompió la serie en 1940, pero miren en que circunstancias…

Podemos bajar lo que queramos. Hay numerosas empresas de trabajo temporal que nos surtirían de espléndidos ejemplares de parados que harían maravillas como consejeros de Sanidad o de Industria y Turismo o de Fomento o si, naturalmente, de Educación. Siempre más baratos que los actuales, públicos, no lo olvidemos. Para que hablar de concejales o alcaldes. Smarts o no tanto, pero eficaces. Sometidos a esa máxima de lo privado que tanto golpea a lo público: Quien no cumpla, a la calle sin rechistar…

Más ventajas. La transversalidad de lo privado. No sólo pueden cubrir los puestos de gobierno en los distintos niveles, también los de la oposición. Ventajas. Cuando haya que hablar en el Parlamento, por insólito que parezca, de citas bíblicas, se puede contratar a teólogos. Seguro que hay cientos de teólogos en las ETT. Así, pongamos Rubalcaba, podría hablar de lo suyo. Y si hay que salir al quite de Mariano en su empeño con la infanta, por qué quemar a Madina? Mucho mejor se contrata un portavoz por un rato, se suelta el apoyo puntual y se le despide el mismo día. Y Edu sigue quedando como joven promesa… Es muy difícil negarlo, todo son ventajas. Salvo que en este caso, de lo que se trate sea justo quemar a Madina.

Una gran noticia de la semana, con un gobierno privado, tendría ahora mismo otras consecuencias. La bajada del IVA cultural. Estuve horas pensando que finalmente el gobierno ponía una oreja hacia la calle. Lo mío no tiene arreglo. No van a bajar las entradas de cine ni…, ni… Pero la compra de obras de arte, al fin una noticia que esperábamos más de cuarenta y cinco millones de ciudadanos, esa compra va a resultar más barata. Claro que el ministro del ramo ya podía estar despedido por… y por… y por…

Nota. El modo irónico puede tener limitaciones. La inspiración, por decir algo, para esta entrada tiene relación con el Hospital Marqués de Valdecilla de Santander y su proceso de privatización y la reciente noticia de un caso, con puntos de contacto, en un hospital de Burgos.



2 comentarios:

  1. Me has convencido. Cuando vayas a apuntarte, avisa que ya somos dos.
    Por cierto, una Iglesia Privada es lo primero que debiéramos comprar.
    Salud·os

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  2. Le bOLO, no lo había visto hasta hoy. No tengo un sistema de avisos de comentarios. Sólo cuando me da por ver estadísticas, que no es a diario. Gracias

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