lunes, 13 de enero de 2014

We the people




Se podría esperar de los directivos de una asociación de la prensa, pongamos de la de Cantabria, que, fuera de broma, no puede ser la de Calabria aunque coincidan las siglas, se podría esperar, como de algunos académicos de la lengua, un cierto dominio de la nuestra, de la que usamos mejor o peor, casi 500 millones de personas en el planeta. Cuando un directivo de la APC se refiere a la dictadura de Franco diciendo que no era tan tirana, o falta un segundo término de la comparación, no era tan tirana como la de X, o ese directivo tiene un problema con la lengua. No quiero suponer que manifiesta relajo con el término por simpatía histórica con el tirano.

Pero eso, a la vez, explica muchas cosas de las que ocurren y han ocurrido, cuando los mensajeros, los periodistas, son simples asistentes del poder. Presente o pasado. O la supuesta corrección impide pronunciarse sobre asuntos que… solo un dato. En estos días se cumplen 75 años, tres cuartos de siglo, del inicio del exilio producido al final de la guerra civil. Faltan pocos días para que se cumpla ese aniversario de la entrada del ejército franquista en Barcelona. Al otro lado de la frontera estaban los gendarmes, los tiradores senegaleses y los campos de concentración, ¿de qué huían?  Y no sólo los combatientes. Ese exilio está cifrado en medio millón de compatriotas… Creo que la APC necesita un curso de reciclaje sobre memoria en general.

Tres hechos inconexos entre si, producidos con muy pocas horas de intervalo, en Santander, Burgos y Bilbao, tres ciudades muy próximas en lo geográfico y para mi en lo afectivo, ponen de relieve en los medios de comunicación, con mayúsculas o minúsculas, el tema de la violencia. Es un atrevimiento por mi parte, con el poco espacio del que voluntariamente me doto en este blog, relacionar el asalto al palco del Racing en El Sardinero, con el estallido popular de Gamonal y con la violencia que durante más de cuarenta años ha ejercido ETA contra el resto.

En algún momento, ahora sería políticamente incorrecto, se justificó desde algunos sectores la violencia etarra anterior a la muerte de Franco, o a la amnistía de 1977 y, finalmente, a la Constitución de 1978. El combate político, con un marco democrático, excluye la violencia. Son muchos los que tienen, en estos días, que empezar su discurso poniéndolo de relieve, pues hay muchos también que pueden estar a la caza y captura de posibles justificaciones de la violencia.

Durante años, en mi trabajo, en colaboración con un compañero, profesor de inglés, nuestros alumnos trabajaron los textos originales de la declaración de independencia de los Estados Unidos y de la Constitución americana. Esta última que se inicia con el famoso we the people, se publicó, y no me parece ocioso recordarlo, dos años antes del estallido de 1789 en Paris. Y el otro documento histórico, de fecha más conocida, 4 de julio de 1776, es el que empieza con un algo menos conocido Cuando en el curso de los acontecimientos humanos se hace necesario para un pueblo disolver los vínculos políticos que lo han ligado a otro y tomar entre las naciones de la tierra el puesto separado e igual a que las leyes de la naturaleza y el Dios de esa naturaleza le dan derecho… pero les invito, queridos lectores, a que pongan en su buscador favorito de Internet las tres primeras palabras.

Las situaciones de tiranía, aunque en la APC no se hayan enterado, históricamente han tenido respuestas violentas. No estoy diciendo que la España de 2014 sea una tiranía. Solo es un llamamiento a que nos tomemos la Historia en serio. Se observará que no he hablado de la revolución bolchevique. No deben temer, ni en el gobierno ni en tantos lugares donde se sigue comiendo gratis, pongamos la APC, mientras cada vez más ciudadanos pasan hambre, no deben temer a los rojos. Solo a los demócratas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario