domingo, 18 de enero de 2026

Borgen

 

Pasan cosas que me llevan a rememorar tiempos bastante antiguos. Teniendo en cuenta que hace casi diez años que soy abuelo, el tiempo en el que no había alcanzado la paternidad, parece de otra era geológica. Pero es así, faltaba algo más de un año para el nacimiento de mi hijo cuando un exiliado iraní, de apellido Jomeini se plantó en Teherán y empezó una bronca que no ha terminado. Poco después otro exiliado iraní aterrizó en la Escuela de Idiomas de Barcelona. Hago cuentas y debe de  hacer ahora 47 años del encuentro con ese iraní que nos dio la primera información directa sobre lo que pasaba en su país. Hasta entonces, Hola, Lecturas, Semana… rivalizaban en ese empeño. A nuestro iraní no le gustaba Reza Pahlevi pero tampoco Jomeini. Y creía que su país no tenía arreglo. No estuvo mucho en Barcelona y aunque tengo el contacto perdido, espero que su vida en Baltimore haya sido tranquila.

En 1979 Soraya ya no aparecía mucho en aquellas publicaciones pero Farah Diba era todavía una habitual y aquí, desde principios de los sesenta, el hambre se había neutralizado bastante pero los españoles no íbamos a Suiza a esquiar precisamente…   Otro habitual de esas publicaciones ahora ha saltado a la prensa normal: Julio Iglesias puede tener un futuro comprometido. O no.

Desde que abandoné el hogar paterno no sigo publicaciones con fotos en color y papel de calidad pero, ¿tiene espacio en ellas Trump? Una parte de aquel mercado de prensa rosa ha debido ir a parar a las series televisivas. Se podrán encontrar en este blog varias afirmaciones sobre lo poco que me han enganchado y aunque en los últimos meses he visto varias, de las muy cortas, me siguen sobrando dedos de las manos. Una de las que, muy al final, conseguí que me atrapara fue Borgen. Pobres guionistas. Ni se les pasó por la cabeza una crisis con los EE.UU a cuenta de Groenlandia.

Tampoco necesito hacer recuento para saber que en este blog Núñez Feijóo ha recibido menos flores que pedradas. Hoy se lleva una flor. No es que yo tenga muy claro que el acuerdo con Mercosur sea globalmente positivo para los europeos. Lo que me parecía muy poco fumable es lo de las consejeras cántabras tractoristas. Susinos y Urrutia pueden optar por seguir en la confusión o, quizá es ya tiempo de asumir en Puertochico las posturas que se defienden en Madrid y Bruselas y explicarlas, aunque cueste algún voto. Esa era la diferencia entre el conservadurismo y el populismo puro y duro.

Lo he escuchado una tarde de esta semana en la radio. A los cincuenta años sin Él, han resucitado a Jarcha y su ‘libertad sin ira’. Las jarchas originales supongo que se siguen estudiando en las clases de Lengua y Literatura. El exitazo del grupo Jarcha requiere una cierta edad para recordarlo. Palo largo y mano dura, parece que decían los viejos que era lo que se necesitaba aquí… No sé qué dicen los viejos de otros lugares, pero no creo que los viejos de aquí y de ahora nos distingamos por pedir palo largo y mano dura.  Casi, casi es lo que pueden estar demandando sectores de una juventud que no ha conocido el palo, ni largo ni corto. Yo me conformaría con que mis nietos vivan en paz. Así de barato/caro nos lo han puesto.

 

 

 

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