lunes, 17 de febrero de 2014

Gracias a los precios




Mi madre que falleció hace algo más de siete años, hubiera cumplido ayer 95. Nació por tanto justo en el final de la primera gran guerra, se casó recién acabada la de aquí y parió a mi hermano el mayor 48 horas antes de que el incendio que arrasó el centro de la ciudad acabara también con  lo poco que tenían mi padre y ella y mi hermano recién nacido. No parece una vida en un entorno fácil. Sin embargo creo que ella tuvo la sensación de que viniendo de tan malos tiempos, su vida y la de los suyos, iba a mejor. Continuamente a mejor. Cuando murió, todos sus hijos y nietos tenían ingresos mensuales regulares y cierto confort en sus casas y sus vidas.

Empieza a asaltarme la imagen de que cada vez nos vamos acercando más a paisajes humanos que los de mi generación sólo hemos conocido por el relato de los mayores o por débiles imágenes de nuestra más temprana infancia. Con una diferencia sustancial: la línea que seguimos no es ascendente, cada vez a mejor, no.

Tendré que ajustar como nunca el modo irónico. No lo único, no, pero lo que nos aleja más de aquella España en blanco y negro, grises, porras y nodo y misa casi obligatorios, es el nivel de precios adquirido. No hablo de los grandes recibos de la energía o la telefonía, que nos dan campeonatos de Europa, con los salarios y pensiones mucho más cerca del coche escoba. Hablo de algo más cotidiano. El viernes me compré unos cordones de zapatos. Casi iguales que los originales que se habían deteriorado y amenazaban ruptura en cualquier momento. 2,40€.

Algunas veces, pocas y eso ha salvado hasta ahora mi salud mental, me da por traducir. 400 pesetas. Jóóóó! Cuánto me costaron los zapatos hace ya unos años. Me dura mucho el calzado, lo reconozco, tengo esa suerte. Lo que no sé es si voy a poder seguir comprando recambios. En mi niñez se comparaba a los torpes con el que vendió el coche para comprar gasolina. Si llegamos a vender zapatos usados para comprar cordones… mejor no pensar para que sirven los cordones. Pero en las prisiones se los retiran a los internos. Por precaución.

La primavera pasada publiqué una foto en una red social con el precio de un kilo de patatas. Casi dos euros. Más de 320 pesetas. Los precios nos alejan de la España de mi niñez y juventud. Los precios y que yo, y miles más, de momento todos los que quieren, nos expresamos con libertad. Esta entrada se ha podido titular P.D. presidente Diego. Pero después he pensado que muchos lectores saben francés y mi intención, hoy, no es insultar al presidente. Pero el hombre lleva un par de semanas, no quiero ir más allá, en vena de aciertos.

El último jueves de enero se dejó retratar bajo una imagen del anterior jefe del estado. Cómo me leen mucho en el extranjero tengo que aclarar que el anterior jefe del estado se apellidaba Franco, que también tiene una famosa foto en la estación ferroviaria de Hendaya con un tal Adolf Hitler. El jueves pasado PD, Presidente Diego, remachó unas declaraciones que venía formulando desde 48 horas antes. Más bien torpe, políticamente, y más bien impulsivo, las reformulaciones le han acercado a lo que debe ser la profundidad de su pensamiento político. Los ciudadanos le importamos medio pimiento. Él se debe a los que mandan. En este caso una empresa metalúrgica vasca que implantará un centro de trabajo en Cantabria con un coste en dinero público que los ciudadanos no merecemos conocer. Se lía un poco, y cuando aclara, nos dice que solo lo comunicará si la citada empresa lo autoriza. Vale. Entendido.

La última radiografía demoscópica de la comunidad autónoma refleja que más del 80% de la ciudadanía no confía en los políticos en ejercicio. La misma que muestra que la mitad de los hogares, la mitad, tiene problemas para llegar a fin de mes. Europa está a punto de acabar otra vez en los Pirineos. En Ceuta se recibe a los africanos a tiros. De momento las balas son de goma y los caídos 15. Vergüenza.

Y el Director General de la Guardia Civil hace discursos con el tono de cuando las patatas y los cordones de zapatos costaban muchísimo menos. El ministro del Interior, de la misma secta religiosa que el presidente del Gobierno de Franco de hace más de cuarenta años, da una versión distinta en el Congreso de los Diputados sin exigir a la vez la dimisión de su subordinado… En Navarra ha saltado la última conexión entre políticos en ejercicio y corrupción y la línea de defensa de los corruptos es que sólo se les puede echar del gobierno con el apoyo de… Bildu, y eso en el cuartel general socialista parece que se examina con cálculos electoralistas. Votamos en mayo un nuevo parlamento europeo. Qué puede importar que en Navarra se forren unos cuántos más si en el camino se nos puede caer un escaño…

Algún dato positivo antes de que las máscaras del carnaval salgan a la calle? La sociedad civil cada vez más obligada a organizarse. En dos días se presenta en Santander, que pocas veces ha sido avanzadilla de algo, Libres, http://libres.org.es/ LIBRES es la Asamblea Cántabra por las Libertades y contra la Represión. Se trata de un proceso ciudadano, abierto, plural y comprometido para la defensa, promoción y construcción de un marco de libertades colectivas e individuales y para luchar contra el clima de represión y criminalización de las luchas sociales que se vive en Cantabria y en el resto del Estado español.

Puede que algunos nos veamos en el centro Madrazo, en Puertochico, el miércoles a las 11.

1 comentario:

  1. En la profundidad del pensamiento del PD no podría vivir ni una efímera. No hay espacio.
    Ya ves el futuro que dejamos en herencia. Será la primera vez en la historia de la humanidad en la que los hijos vivan peor que la generación de sus padres.
    Que lástima, el miércoles tengo que ir a misa... misa-suntos. Ya sabes.

    Salud!!!

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