martes, 12 de mayo de 2020

Escribir o no

Publicado en El Faradio el domingo 10
Lo que no escribí, lleva camino de tener como apellido: Y lo que no escribiré. Después de que recuperemos algo, alguna forma de vida que el BOE denomina ya como nueva normalidad, y en ese diario oficial se usa ya el acrónimo PTNN, -plan para la transición a una nueva normalidad-, quién va a estar interesado en conocer lo que no escribí yo, un bloguero aficionado, en mitad de la tormenta. Probablemente ni yo mismo. El caso es que tenía un borrador medianamente formal. Con fechas en que se dijeron cosas terribles o terriblemente estultas. Y claro, quién las dijo. Nacionales o de importación.

Y el momento podía empezar a ser este en que media España, aproximadamente, asciende de fase. En algunos deportes esto sería ya estar en lo que se denomina play off. Este fin de semana de lectura atenta de BOEs, llegan noticias del Extremo Oriente, de aquellos países que parecía que lo habían hecho entre bien o súper bien, y que ya habían puesto muchos sectores económicos en velocidad de crucero y, ojo, que tienen que frenar y dar marcha atrás.

Habíamos olvidado bastante el significado de un virus y parecía que solo era, o se había convertido, en algo que alteraba nuestros sistemas informáticos o telefónicos. Ahora nos mata mucho. Teníamos la gripe estacional, que mata más de lo que parece, pero que no colapsa los sistemas hospitalarios y afecta mucho menos a la economía. Y tenemos enfermedades tremendas como lo que genéricamente conocemos como cáncer, un conjunto diverso de tumoraciones malignas que se lleva por delante, cada año en el mundo, una población equivalente a la de Suecia, pero que tampoco colapsa la economía.

Y ahora nos hemos colocado frente al espejo y a la mayor parte no nos gusta lo que vemos. Prefiero olvidar a los y las sabelotodo que lo mismo censuran no haber parado antes, aunque negaran en su momento la necesidad de parar, que no haber recomenzado antes y, claro, en este nuestro país diverso, este es el fin de semana de los agravios comparativos. No podía ser de otra manera. Hay un determinado patrón, como hay fronteras, como hay notas de corte, como hay tantas líneas divisorias, de tantas clases, en el conjunto del planeta. Y nos gustan más o menos. Y gustan más a unos y menos a otros y se sigue sin remar en la misma dirección aunque se diga que se rema en la misma dirección. Y el espectáculo de los miércoles en la Carrera de San Jerónimo parece pornográfico aunque actores y actrices no vayan desnudos…

En algún momento del principio de este episodio, que parece escrito por un guionista loco, a mí se me ocurrió, supongo que a muchos miles más, que si vamos en un barco en mitad de una tormenta lo menos recomendable es pararse a cuestionar cada decisión que tome el capitán. Si el capitán es muy necio, puede que naufraguemos,  pero si hacemos asamblea y votación de cada decisión, antes de ponerla en práctica, las olas, además de hundirnos, se reirán de los náufragos. He escuchado otro ejemplo similar. Quién querría ser el enfermo, en un quirófano, en el que cada decisión/incisión del cirujano fuera censurada por anestesista, enfermeros, auxiliares, celadores…

Por ahí anda hoy nuestro hecho diferencial. Muy complejo. No se trata solo de oposición de derechas frente a gobierno de izquierdas, más gobiernos autónomos frente a gobierno central. Hay alguna concertación regional, aquí por ejemplo, y aunque con recelos lógicos, CEOE y sindicatos mayoritarios acuerdan a diario y el gobierno bendice, aunque algunos sindicatos sectoriales han entrado a la cacharrería.

Los sanitarios, en general, han pagado, están pagando, un altísimo precio por ejercer sus profesiones sin material adecuado en muchas ocasiones. Hubiéramos entendido un plante de ese personal, un sin material adecuado me quedo en casa… Todo el resto de la fuerza de trabajo que nos ha provisto de todo lo necesario durante estas ocho semanas, ¿han tenido ellos todo lo necesario para su propia protección? Seguramente no. Ni mucho menos. Y han trabajado con toda la normalidad posible.

Ahora toca abrir la tienda, el bar, la escuela,…con sujeción  a la norma establecida por el BOE para la PTNN y dando alternativas más claras, y negociándolas, cuando esas normas nos parezcan insuficientes o equivocadas.



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