miércoles, 6 de marzo de 2019

Cenizas variadas


Es miércoles de ceniza. En esta ciudad el carnaval termina casi antes de empezar,  por lo que el día de hoy se relaciona muy poco con quemar (enterrar) la sardina. Hay otras cenizas en nuestras vidas y casi ninguna llega ya de las iglesias que nos recordaban que éramos polvo…. Vienen de incendios en nuestro medio rural que alcanzan rara vez el mundo urbano. A veces, como este año, se convierten en noticia por su reiteración y por la época en que suceden. España es ese país mediterráneo, con incendios veraniegos pero con amplia fachada atlántica que descoloca mucho. Descoloques variados tenemos también en alguna cantidad cercana a las dimensiones industriales.

El  juicio, iniciado mucho antes del carnaval y que probablemente rebasará la cuaresma y no sé si alcanzará la primera pascua o la segunda,  ese juicio contra dirigentes catalanes independentistas que, necesariamente, como otros juicios polémicos y mediáticos,  establecerá una verdad oficial, ha alcanzado en estos días carnavalescos cotas muy asimilables con lo que sucedía en las calles. Mucho disfraz. Mejores y peores. La sensación de que nadie sabe/sabía nada y que todos/as pasaban por allí. Presidente o vicepresidenta del gobierno de España y vicepresidente de la Generalitat incluidos.

No estoy seguro totalmente pero bien pudiera ser, de tener ocasión, que todos, los unos y las otras, pudieran alcanzar ahora el acuerdo que no alcanzaron antes de septiembre de 2017. Y es que el veredicto del juicio no va a dejar satisfecho a nadie. No hace falta tener la bola de las adivinanzas especialmente engrasada. Ni a los que lo fiaron todo al cumplimiento de la ley, esencial, sin tener en cuenta que esa ley, en ese momento, no satisfacía aproximadamente a la mitad de la población, ni a los que la desafiaron en una apuesta novedosa de separar los caminos de la ley y la democracia.

Me fascinan quienes se consideran tan progresistas y tan  izquierdistas, que compran el relato de los indepes por la sola razón de que el otro relato es el de un gobierno de España que no nos gusta. El gobierno de la austeridad para todos, de un partido que nos robaba a manos llenas, no puede ser simpático para ningún progresista. De acuerdo. Pero eso, hace mejor el relato de los kamikazes? La herencia de la antigua Convergencia, tan corruptos como los otros, merece la simpatía de todas esas buenas gentes?

Íbamos a un choque de trenes ¿lo recordamos? Pues el accidente se produjo y ahora, como en cualquier accidente, la justicia señalará lo que proceda. Mi formación en Derecho es inexistente. No como la de los cientos de miles de personas que opinan a diario sobre el juicio. Confieso que, entre otras cosas, a mí todo el temita me tiene aburrido hace mucho tiempo. Si se rastrease este blog se vería que me he declarado equidistante, con lo peligroso que es aquí y allí, antes de aquellas fechas sombrías y después. Y partidario del diálogo que no hubo y que alguna vez tendrá que haber y que cuanto más se aplace más enquistará las dos posiciones.

La primavera, anticipada, llegará oficialmente. Nos pillará en campañas electorales, nos descubrirá flecos diversos… amenazantes algunos, grotescos otros. No puedo dejar de mencionar, entre los del segundo capítulo, lo que pasa en la otra orilla de la bahía. Severiano Ballesteros es el nombre oficial de nuestro aeropuerto en memoria de uno de nuestros más universales deportistas. Hay otro Severiano Ballesteros. Probablemente de la misma familia y alcalde de su pueblo. La tentación de la alcaldada siempre está en la mano de un alcalde. O alcaldesa.

La de Santander, poniendo el grito en el cielo por una medida anunciada por el candidato socialista destinada a abaratar las escuelas infantiles en su primer ciclo…se entiende muy mal,  dicho con la piedad que el inicio de la Cuaresma requiere. La misma piedad que hay que tener para no estar ya en la plaza del Ayuntamiento protestando por la falta de medidas que la oposición y grupos ambientalistas denuncian sobre un descuido intencionado que llena de basureros clandestinos la costa norte y que nos igualan, que yo recuerde ahora, con la capital de Senegal. Otro político, creo que  todavía consejero de Obras Públicas, reclamando ayer al Gobierno de España lo que hoy está en el B.O.E. me deja sin comentario posible. 


Los de mi edad recordamos esta fecha con respeto y aspiro a alguna indulgencia aunque hoy no lleve señales de ceniza en la frente. La foto de mi nieta, hoy dos años y medio, tumbada en la hierba el sábado pasado entre cientos de margaritas, es más primavera para mí que la de Boticelli. Gracias por su comprensión.



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