lunes, 14 de agosto de 2017

La supremacía y Lee


Media semana con los pensamientos por ahí, lejos, afectados por el monzón ahora que aquí ha vuelto el verano a su ser. ¿Y que se encuentran los pensamientos cuando andan por ahí, de gira? Pues al espíritu del mejor John Wayne de la guerra fría echando, echando como de comer a algunos animales, echando discursos de patio de colegio. Fanfarronadas. O no. No era el simpático bravucón de la taberna del irlandés, con la que descubrí que quedaban gendarmes en la Polinesia. Más próximo al de los boinas verdes. Con cinco años más, yo ya tenía dolor de Vietnam. Eso, monzones.

Solo he estado una vez en la capital de los EE.UU. Hace casi treinta años. Es muy posible que no vuelva nunca. Tuve una elección para un par de horas “tontas” y no visité la tumba del presidente Kennedy. No fui a Arlington. No entré en Virginia. Me quedé en la orilla del río, junto a un memorial de alguno de aquellos presidentes que sabían lo que tenían entre manos. Cuando aquí, por poner un ejemplo de un lugar que ya había elaborado una constitución, volvía a actuar la Inquisición. Y la lluvia tampoco tuvo la culpa, aunque algo llovió. Será que no éramos de peregrinar.

El caso es que allí cerca, con la coartada de algo relacionado con el espíritu del general Lee, se ha liado más que parda. Negra. Colores muy amados por los nazis y sus parentelas diversas. La primera vez que me relacioné con ese general fue a través de unos pantalones que me trajo mi abuelo de Neuyor, así se sigue pronunciando en mi pueblo donde ya no quedan marinos ni navegantes. Aquí no existían todavía pero eran moda cotizada. Me los probaron subido a la barra de un restaurante de la calle del Medio y me debían quedar muy bien. Mi abuelo se jubiló cuando yo tenía ocho años o sea, que ese viaje de mis pantalones, que no debió ser el último, nos alcanzó en torno al plan de estabilización y después de la entrada de la España franquista en la ONU de la mano de Eisenhower.

No voy a cometer la ligereza de juzgar a los EE.UU por su presidente, ni por unos cuantos miles de activistas de otra galaxia. La contestación al asesinato de Charlottesville se ha dado en todas las esquinas de aquel inmenso país y de manera bastante espontánea. Se han cumplido ya ochenta años desde que Hitler se comió los triunfos de Jesse Owens en la Olimpiada de Berlín. Que siga habiendo defensores de la supremacía blanca califica los cocientes intelectuales de quienes lo mantengan. Pero es que además son delincuentes y no se debe contemporizar con ellos.

De Trump no hay mucho que añadir. Se ha situado esta semana, en mi imaginario al menos, a la altura de Kim Jongun. Está sacando a flote a Maduro al que algún fan,  supongo que muy de izquierdas, ha comparado con Allende. Por ahí me va a costar  pasar… Volviendo a Lee, su figura es muy controvertida todavía hoy, pero no parece que, a pesar de su cargo en el ejército confederado se le considerase, ya en su tiempo, un racista radical.

Si enjuiciamos figuras históricas nacidas hace dos siglos con nuestros parámetros actuales, aquí no libra nadie. Otra cosa es que racistas radicales traten de aprovechar su renombre ahora mismo. En la guerra civil americana, como en la nuestra, el componente geográfico jugó un papel de primera. Lee era de Virginia y Virginia se separó de la Unión y él fue leal a su estado natal.

También se cumplen ahora ochenta años del final de la guerra civil en Cantabria. El MUPAC lo está conmemorando con un ciclo de conferencias. La adscripción de nuestra región durante trece meses a un bando y durante los casi veinte restantes al otro, nos dejó a medias… De eso quiere hablar Revilla con Rajoy?


lunes, 7 de agosto de 2017

Letra y música


Esta semana he colocado un comentario en una página de una amiga. Me declaraba ya sin ninguna posibilidad: Catalunya, Cataluña, #Catuña en versión Pujol, y Venezuela. Quizá alguna cosa más que ya he olvidado, me han derrotado. No puedo más. Creo que ya no entiendo nada de esos temas, pero me temo mucho más que es que ya no quiero.

Estaba en esas y un periodista serio, de los expulsados de la cabecera que le cobijó durante años, Ramón Lobo, ha dado una visión que ayuda, espero, a que no seamos lapidados si, confesos de izquierdas, no comulgamos con un fantoche del tamaño de Maduro. Ni que eso signifique una venta clandestina a la CIA, ni a la oposición supuestamente democrática de aquel país tan lejano en lo geográfico como cercano en todo lo demás.

Y es cuando propongo escuchar esta versión del  éxito del año. Sin prejuicios. Sin letra. Sólo música. https://www.youtube.com/watch?v=uiLCJwF1J9A No tengo nada contra Fonsi. Pero el dúo Brooklyn suena de otra manera ¿no?

Sólo después de esa escucha es posible distinguir. No es poca cosa que Arnaldo Otegi, con años en prisión por pertenencia a banda armada, tenga una posición más moderada que dirigentes de Podemos o las CUP sobre el reciente conflicto que irremediablemente va a ir creciendo en muchas ciudades y zonas turísticas de España. Mientras ese 12 o 13%  del PIB español se ha obtenido en lugares como Benidorm o Torremolinos, por citar solo dos ejemplos que entiende todo el mundo, no ha ido muy allá el malestar

Las borracheras de jóvenes británicos en Salou que convertían el balconing en un anticipo de la Semana Santa… Definitivamente el hartazgo de muchos ciudadanos en Barcelona y Palma que sufren los excesos de un determinado tipo de turismo, ha puesto en la diana este nuevo asunto. Ya tenemos tres. Venezuela, Catalunya y el turismo.

Muchos libros de texto cifran en tres grandes bloques de problemas lo que se suele etiquetar como la crisis del 17. De 1917. Hubo una crisis militar, salarial, que afectaba a los suboficiales en primer lugar. Hubo una crisis social que desembocó en una huelga general. Se trataba de conseguir un mejor reparto de los beneficios que los empresarios acumulaban como producto de la neutralidad española en la gran guerra que se había traducido en una inflación que dejaba depauperados a millones de trabajadores. Y finalmente hubo una gran crisis política, con una auténtica rebelión de parlamentarios que se reunieron en Barcelona en una asamblea paralela. Hoy eso toca en Caracas. La objeción fiscal de muchos catalanes también le puso un acento peculiar a esa crisis de hace un siglo.

La prórroga de esa crisis tuvo una ayuda fundamental en el catalanismo moderado de la Lliga, colaborando con los conservadores españoles… hasta el golpe de Primo de Rivera. Nunca he pensado que la Historia se pueda repetir. En una tarde lluviosa de un día accidentado es un alivio.

lunes, 31 de julio de 2017

San Goyo


Está a punto de cumplirse el 70 aniversario de la llegada de la Kon Tiki a un arrecife de Raroia, una isla de las Tuamotu en la Polinesia francesa. Thor Heyerdahl y sus cinco compañeros lo consiguieron. Navegar casi 5.000 millas marinas en 101 días en una embarcación como aquella tiene más que mérito. Estudios modernos del ADN pueden poner en duda la teoría de Heyerdahl sobre los pobladores de América y de Polinesia pero eso no me importa demasiado. También me tocó estudiar el poblamiento de América desde Asia por Bering y en este momento no sé si es creencia indiscutible.

Ese aniversario será el próximo lunes pero es posible que me encuentre de vacaciones. Al fin y al cabo agosto es agosto incluso para los jubilados. De momento hoy es todavía julio. San Ignacio. Patrón de dos provincias vascas próximas. Ignacio de Loyola y Thor Heyerdahl debían tener bastante en común pese a obvias diferencias.

Mantengo una costumbre de muchos lustros, rara vez interrumpida, y es comer en un día como hoy en Vizcaya –antes se escribía así- pero no tengo ni un remilgo a la hora de escribir Bizkaia. Un caserío cercano a Munguía nos acogerá a una banda de devotos de San Goyo. Goyo es/era un amigo que hace tiempo que nos abandonó. Su viuda, Maite, mantiene la tradición. El 31 de julio Goyo cumplía años y ahí seguimos. Lo celebramos como antes de que nos abandonara. Para nosotros hoy es San Goyo lo cual no evita que se cante la marcha (martxa) de San Ignacio “Inazio, gure patroi handia(…)” no me sé mucho más.

Mis amigos y familiares más o menos euskaldunes tienen el detalle de cantar la martxa en euskera. En castellano me suena a un intermedio entre Parchís y el himno de la legión. Por aquí, recién celebrada la neofiesta del 28 de julio, vamos superándonos en el capítulo de inventar tradiciones. La gente joven, me resulta inevitable pensar en mi nieta, que alcanzará once meses de vida la víspera del aniversario de la llegada de la Kon Tiki, cuando sea adulta, puede llegar a creer que estas cosas son de toda la vida. Y así será. De toda su vida y casi de la de su padre, mi hijo.

No tengo en forma hoy mi bola de adivinanzas. Lo noto. No sé si esto llegará a algún puerto. Veo que hay quien se lo cree. Y algunos me caen bien. Que celebran el día nacional de Cantabria, lo cual aunque no queramos nos pone en una posición. Si hay un día nacional debe haber una nación. No creo que se cuente con nosotros en lo de nación de naciones y como se entere la presidenta andaluza...

Me ha resultado inevitable un recuerdo de juventud. Terminado el servicio militar obligatorio volví a Barcelona al final del verano de 1973. En alguna fecha de octubre o noviembre de aquel año, en un piso de la calle Industria cercano al Hospital de Sant Pau, donde vivía una familia de cántabros, en una sobremesa larga, alguien propuso crear el Frente para la Liberación de Cantabria. La idea no fue mucho más allá. Casi todos los asistentes teníamos militancias entre la izquierda clandestina y la ultraizquierda ultraclandestina.

Años más tarde me publicaron una carta al director en Triunfo, defendiendo la autonomía uniprovincial cuando era una idea discutida y discutible. Ese terreno está casi virginal pese a las numerosas competencias de las instituciones autonómicas ¿Quién necesita una nación cántabra del siglo XXI y para qué? Y después, ¿la independencia? No sé si lo lamento pero no me parece serio.


A modo de cambio y corto. El resultado del congreso de los socialistas de Cantabria, ignorado en los medios nacionales por el fragor valenciano y andaluz –tenemos el tamaño que tenemos- deja muchas incógnitas. Celebro, por encima de cualquier otra cosa la llegada a la Ejecutiva del PSC de la abogada de oficio que defendió el caso del menor camerunés. Samuel está desde ayer mucho más seguro. Lo que no sé es como van a seguir en sus puestos todas las compañeras de Eugenia en el Instituto Cántabro de Servicios Sociales, con visiones tan distintas sobre un mismo caso… Esto continuará. Seguro.  

domingo, 23 de julio de 2017

Cicatrices y colapso


Desde hace ocho años los 22 de julio he amanecido con mis cicatrices muy abiertas. El pasado sábado hacía cuarenta años de la apertura de las Cortes, tras otros cuarenta de cierre por golpe de estado, guerra y dictadura. Dolores Ibárruri presidió aquella sesión. Por ser la más mayor entre los 350 diputados.

Aquel mismo día cambió mi estado civil. Que es lo que no he podido celebrar a gusto en los últimos años. Pero algo ha cambiado en mi vida. Y ese algo tiene nombre. Las cicatrices, que existen y son más que un recuerdo de bolero “…que llevamos en el alma cicatrices imposibles de borrar” duelen algo menos y la celebración ha sido posible. Lejos del lugar de los hechos.

Alejado de las fiestas de casa, de la humedad, de las querellas internas en casi todos los partidos, alejado de los suicidios relacionados con las tramas de corrupción, de la corrupción en la Federación de fútbol, que me recuerda insistentemente a la Casablanca de Curtiz, aquí se juega,… de los colapsos en edificios… de este edificio que se ha venido parcialmente abajo en una encrucijada importantísima de mi ciudad no puedo estar alejado.

Durante todo un año he pasado por esa esquina a diario. En la segunda planta había un cartel de se vende. Llamé. Tenía un precio imposible para mí. Estaban renovando la escalera, poniendo ascensor… el cartel desapareció y cambiaron las ventanas. Alguien compró pese al precio que a mi me pareció imposible. Espero que ese alguien no esté ahora mismo hipotecado hasta las cejas y sin vivienda. En el albergue municipal y debiendo miles de euros a una entidad bancaria. Escalofríos me produce la idea.

Las obras en el edificio han seguido. En uno de los locales comerciales… eso ya lo sabe todo el mundo y parece que una vez más el equipo de gobierno municipal intenta escapar sin responsabilidad de ningún tipo. Y la alcaldesa demuestra que entre los méritos que le han llevado al puesto no está la facilidad de palabra ni el poder de convicción. Yo, después de sus declaraciones sobre el título universitario que no tenía, es posible que no sea muy objetivo al juzgarla.

Después vino aquella aprobación al grito extemporáneo de un ciudadano extremista en un pleno municipal. Ahora su seguridad en que se va a saber todo lo relacionado con ese expediente de obra… no me lo creo. Los imagino trabajando en plenas fiestas para ver como se escabullen de lo que parece nepotismo de libro. Hay una oposición municipal más viva que en otras ocasiones similares. Es una prueba de fuego para todos. Para ver quien se ocupa y quien no de los intereses mayoritarios.

Esta vez, al menos, no ha habido víctimas. En otras ocasiones, otros colapsos con licencia de obra inapropiada, si hubo y no pasó nada. Nada. Las plegarias al santo patrón que no lo es, la relación de Santander y el señor Santiago pueden dar para un tratado de psicología, esas plegarias deben ir este año encaminadas a un ¡basta ya! Que empiece a haber un gobierno municipal que cuide los intereses de la mayoría. Esa simpleza democrática. Que el colapso alcance a las formas de gobernar la ciudad que se extienden desde hace cuarenta años que hizo otros cuarenta.



lunes, 17 de julio de 2017

Cuñaos

El neologismo cuñadismo da bastante buen ejemplo de como se hacen las cosas pero hoy es el cumpleaños de uno de mis cuñados y se lleva esta primera línea como felicitación. Si me supiera la fecha del cumple de la vicepresidenta del gobierno también le haría llegar algo, puede que no fuera exactamente una felicitación. Está desbordando los límites de la física en cuanto a capacidad para albergar lo que habitualmente conocemos por mala leche. A ella que parece que le tocó una dosis de sensibilidad humana por encima de la media, no como a Carmena, la mi pobre.

Amnistía Internacional ha personalizado en Soraya una campaña sobre la nula sensibilidad demostrada en el tema de acogida de refugiados. Soraya el tiempo se acaba se titula. Y ahora, ¿sacamos de una chistera 500 refugiados más al mes? ¿y los más de 16.000 del acuerdo de 2015 que no han llegado? Tampoco parece que saliste bien parada en el reparto de sensibilidad, vicepresidenta…asco. Ascazo, es lo que provoca que se siga manipulando el tema del terrorismo etarra.

https://www.es.amnesty.org/actua/acciones/espana-personas-refugiadas-mar17/widget.html

En casa, en el año del júbilo, aumentan las decepciones. En mi modestísimo conocimiento musical en este blog ya se ha anticipado que si los platos fuertes del lado no religioso del acontecimiento eran Jarre e Iglesias Jr, el año jubilar anterior ganaba por goleada, con Chieftains y Bruce Springsteen, que puede parecer dentro de poco tiempo que lo hemos soñado.

¿Habremos soñado también las condiciones de trabajo que me alcanzaron en el último lustro de actividad? Yo diría que no. Las empeoró de manera notable el PP con su mayoría absoluta 2011/15, pero siguen en un nivel muy lejano al de 2010. Hace falta dinero y nos lo gastamos en otras cosas. Relacionadas casi todas con un manirroto de manual, reprobado por el Parlamento y otra vez en la mira de la oposición. La dimisión del equipo de la consejería de Educación, una vez que se ha demostrado que no cuentan con la confianza mayoritaria de su propio partido, puede ser la única opción coherente.

Conozco mucho menos los entresijos de la Sanidad regional, pero muy recientemente he tenido un dato: una primera consulta de oftalmología tiene ahora una demora de nueve meses… Es curioso que también en el PP, la protagonista del enfrentamiento interno sea la que ha regalado la gestión hospitalaria a una empresa privada y no se ha avanzado nada en la vuelta atrás.

El caso del menor camerunés, en clave Samuel, ha dado muy mal ejemplo de la gestión en Servicios Sociales, área directa de la vicepresidenta Díaz Tezanos. Y de presupuestos ni una palabra. No tengo ninguna intención de mortificar a nadie de manera personal, pero de verdad, que se está muy bien en este lado, el que tenga edad que se jubile y deje hacer a gente más preparada y/o con mejor disposición. Acaba una larga etapa en el socialismo regional. Nada puede empeorar. Si hay remodelación de gobierno el presidente debería aprovechar para renovar también la cartera de Turismo. El concierto del sábado es el ejemplo del desconcierto general.


Gema Igual, esa primera alcaldesa de la capital que gana puntos a diario para que no nos cueste mucho decir que no nos merecemos, manda a los vecinos descontentos a pasear por Torrelavega. Los estereotipos no mueren. Hormaechea, si no es leyenda urbana, daba billetes en los primeros años 80, de ida, en FEVE, a los mendigos. ¡A pedir a Torrelavega! Bueno, pues hoy hay un pleno municipal para corregir lo que se hizo mal, a todas luces, en el de la semana pasada. Todo gratis. De momento. Pasear, pedir, mendigar ¿no tenemos ningún verbo de otra conjugación a mano? De los que terminan en –er como Santander. ¡Ese! 

martes, 11 de julio de 2017

Báltico


He tocado en semanas recientes acontecimientos de hace 50 años. No he ido mucho al Báltico y nunca he estado en Rusia, pero hace muy pocos días, en un puente de Estocolmo, he tratado de explicar a mi compañera de viaje el mecanismo del funcionamiento levadizo y me vino a la memoria una escena cinematográfica de las que debe estar en el top ten. La película es Octubre de Eisenstein y recoge los acontecimientos de julio de 1917, una especie de eyaculación precoz bolchevique. Aquel caballo blanco que acaba cayendo al Neva y los ejemplares del Pravda flotando en sus aguas…
Mi adolescencia aburrida en una dictadura nacional-católica fue bastante salvada por el cine. Un compañero que me encontré en mi primer año de instituto me dio las instrucciones precisas. Y Fotogramas me dotó de una culturilla cinematográfica bastante singular para la época y el lugar. Camino de aquel instituto que estrenaba edificio hace cincuenta años, me encontré una mañana lluviosa,-llovió mucho aquel otoño- octavillas pisoteadas que pedían la abstención en el referéndum de diciembre de 1966. Cogí una. Fue un inicio…
  
En la misma orilla del Báltico, en el Ayuntamiento de Estocolmo, el pasado sábado se celebraron muchas bodas. Puedo dar fe. Lo sorprendente para alguien que para entrar a su casona municipal debe pasar un control de seguridad, es la ocupación del espacio de todos por parte de todos. Se brindó mucho con champán, alguno era francés, en todos los rincones del patio. No pude traducir la escena. No sé si en nuestras bodas civiles, en un marco que no tiene mucho que envidiar, Palacio de la Magdalena, es posible semejante ocupación del espacio público.

En otras cosas más importantes tampoco nos parecemos mucho al Báltico. Ya no hablo de la riqueza y actividad en los países escandinavos. Muchas áreas de Polonia y de otros países bálticos atraen inversiones que se anuncian y promocionan por todos los rincones. Parece que la burbuja ha ascendido de latitud. Supongo que en alguno de esos lugares la iniciativa de Vidal de la Peña, presidente de la patronal regional, no se acogería con sorpresa. Un parlamento regional que representa a algo menos de medio millón de ciudadanos mayores de edad…  debería ser un lugar de encuentro habitual de quien tenga algo que proponer para la región, y la patronal y los sindicatos deberían tener despacho permanente. Una y otros han estado en la conjura del bipartidismo y si van cambiando mejor para todos.

El partido del presidente puede acabar muriendo de éxito, por incomparecencia de contrarios o... No han sido muy valientes anteriormente. Hay algún director general, algún jefe de gabinete, varios concejales ya aburridos y fuera del partido, que podían representar hoy una opción creíble para la mayoría de Cantabria. Puede que sea así incluso con el anacronismo de seguir jaleando a Revilla. La otra oportunidad, quién iba a decirlo hace solo unos meses, va a ser de los socialistas. Si finalmente Eva Díaz no vence, ella sola se lo habrá buscado. Ha tenido mucho tiempo para actuar de otra manera. Si la opción renovadora gana, si se aplica en serio, las guerras internas en PP, C,s y Podemos pueden dar alas a un nuevo PSC, en sintonía con un nuevo PSOE que parece lanzado en sondeos electorales.

Hay muchos talentos socialistas, bastante jóvenes, por las cunetas de la vieja guardia. Con opciones para entenderse con IU, para pactar con lo que quede sano de Podemos, para construir, por primera vez en 80 años, una alternativa de izquierdas. Quien no haya entendido que el enemigo principal es la corrupción, también en Cantabria, no debería dedicarse a la política.


miércoles, 5 de julio de 2017

El titular corresponde al adverbio de tiempo ahora. En noruego. Se ve cada vez que un autobús, un tranvía o un metro se acerca a la parada. No es difícil de aprender. Me parece que es la primera vez que escribo desde una latitud tan alta. He estado algo más cerca del polo norte, pero ni era inicio del verano ni la tecnología estaba tan avanzada. De aquel viaje a Islandia ya se han cumplido veinte años. Y de uno anterior a Noruega, uno más. Puede que ambos, y otros dos a Dinamarca, sean lo más exótico que me ha procurado mi trabajo como funcionario docente. Nada de aventuras tropicales que podrán explicar algunos colegas.

Sigo constatando a una edad ya avanzada, que sigue habiendo cosas que conoces pero que siguen chocando cuando las vives. Si Bergen en enero tenía alrededor de cuatro horas de luz diurna, Oslo estos días tiene más de veinte. Y no es ningún descubrimiento, pero a mí la luz diurna me despierta y después ya no duermo igual. Y hay mucho que ver en la capital de Noruega y una actividad que resulta insultante viniendo de atonías meridionales…

El viaje ha estado a punto de torcerse, de no existir. Ryanair canceló su vuelo Santander-Londres del pasado viernes. Ahora (Nå) va a contar más mentiras que las de las sardinas por los montes. Tratará de no indemnizar a unos cuatrocientos pasajeros abandonados en nuestro aeropuerto. También canceló su vuelo a Dublín. Es posible que cuente con algún certificado de Aena o de la Aemet que se lo permita. Es una compañía sui generis, con muy buenos precios, que hace competencia desleal a las otras empresas que cuidan algo mejor a sus pasajeros y que además recibe subvenciones con dinero público. Se supone que todo es por el bien de Cantabria que no tiene que ser necesariamente el bien de los cántabros. Un tema para los debates de nuestro presidente regional en las teles nacionales.

La víspera del cante de Ryanair era día de San Pedro y recuerdo que me reí bastante a costa de un programa de radio que metió a dos ministros, Báñez y Montoro, en su justa horma. Nos hemos acostumbrado a reír y debe de ser por no llorar. Claro que, ese mismo día o al siguiente, el día del cante de Ryanair, alguien muy importante del PP salió a decir que si se abusa de las reprobaciones ministeriales el problema es de la mayoría parlamentaria y no del partido reprobado. Por el mar, las liebres. Ni Ryanair ni el gobierno que padecemos va a conseguir… ¿o sí?

En el plano local el viaje ha hecho que me pierda una foto: La pancarta que da la bienvenida a las personas refugiadas colgada del balcón principal del Ayuntamiento de Santander. No va a durar mucho. No le gusta al equipo de gobierno, ni a muchos de sus votantes y una vez colgada descubro que tampoco les gusta a muchos de los contrarios al equipo de gobierno. ¿Tenemos arreglo?