lunes, 9 de julio de 2018

Blanco y rojo (y negro)


El viernes volvía de Pirineos y pasé por Pamplona. A pesar de la hora, la de la siesta, el ambiente festivo era evidente en una ciudad en la que en esta semana es difícil ver gente vestida de un color distinto al blanco. He pasado por Pamplona por motivos diversos, algunos tremendos, muchas veces. No pude evitar el recuerdo de estas fechas de hace cuarenta años. Sí, estábamos allí. Un compañero de trabajo nos ofreció su casa, ellos se iban. Muchos pamplonicas están fuera esta semana. Otros compañeros nos acompañaban. A veces habíamos salido por Barcelona. Menos mal que no estábamos solos. Nos guiaron para evitar la batalla, aunque no siempre con éxito. No he vuelto a San Fermín ni pienso volver. Germán, no lo recordaba, tenía un año menos que yo. Otra víctima de aquel final de la tiranía. Los culpables sin castigo. Tantos estados de excepción dieron paso a un Estado excepcional.

Desde hace al menos diez años, con el asesinato de Nagore y la violación múltiple de hace dos, se va poniendo en la pantalla principal un aspecto de la fiesta que, al menos mientras yo fui joven, se comentaba en voz baja. Y es que en Pamplona por San Fermín había una libertad desconocida en las otras cincuenta y una semanas del año. Aquella ciudad carlista se iba transformando. Mientras yo fui joven, soltero, ya no lo era en 1978, nunca me llegó referencia alguna de que aquellas relaciones no fueran pactadas. No encuentro explicación a lo que ha ido sucediendo después. Tampoco a lo anterior. No sólo en el aspecto de encuentros sexuales.

En los Sanfermines de 1972 se cantaba por la calle, con el tono del funeral del labrador, de Chico Buarque y una letra arreglada: “Es el funeral de don Melitón, que está  bajo tierra por ser un cabrón. Fue el pueblo de Euskadi quien le condenó…” Meses antes ETA había asesinado a un inspector de policía de ese nombre. Faltaba año y medio para el atentado a Carrero Blanco. Lo uno y lo otro, la libertad sexual y la aparente rebeldía contra la dictadura, podrían ser minoritarias pero teñían la ciudad en fiestas.

Habrá que parar esto alguna vez. Pese a Hemingway. Los Sanfermines siguen siendo una fiesta con una base taurina cada vez más contestada. Las multitudes pueden ser muy incómodas pero también tienen partidarios. Ayer domingo, al mediodía, en Puertochico, un coche con cuatro mozos ataviados al estilo sanferminero enfilaban Tetuán, nuestro barrio que celebra la misma fiesta que Pamplona. Ventanillas bajadas y voces a los transeúntes. El tiempo justo de haber  vuelto después del encierro ¿En qué condiciones?

Apunté en este blog, en relación con las torturas  que sufrió en el final de la dictadura, la honradez y valentía de una feminista histórica. No había sido muy partidario de la teoría de Lidia Falcón y de la creación de un partido feminista, con la mujer como una clase social… debe hacer de aquella fundación unos 35 años. Lidia me parece más lúcida que nunca. En torno a la fiesta de Pamplona y sus  daños colaterales, a las propuestas de vestirse de negro o no, en el día del santo, cerraba un brillante artículo de esta manera: “(…) no se persigue la igualdad para que las mujeres sean tan bárbaras como los peores hombres sino para que todos, hombres y mujeres alcancemos un nivel superior de sensibilidad y solidaridad con todos los seres vivos”

San Fermín no puede ocultarlo todo. Aunque sea de forma telegráfica hay que señalar que hoy es el día en que se ha empezado a hablar. De  aquel parlem de octubre han pasado nueve meses. Como un embarazo. Y Ciudadanos cada vez más alineado con las tesis más reaccionarias. Y de lo que hay que hablar no es fácil pero mucho más difícil si no hay un mínimo de consenso. Y otra conversación pendiente. Los británicos se irán de la Unión, pero los costes todavía no son evaluables. Los partidarios acérrimos de referéndums, deberían tomar nota de lo ocurrido en el Reino Unido en los dos años que han pasado desde entonces.

lunes, 2 de julio de 2018

El malentendido


Este blog llega hoy a las 400 entradas. Como aquellos golpes de Truffaut que tardé muchos  años en ver. No hubiera apostado por esta regularidad cuando en septiembre de hace ocho años empecé esta escritura. Sigo con franceses. Creo que son mis favoritos ahora que los nuestros han vuelto a donde estábamos antes de un sueño futbolero que duró de  2008 a 2012. Cuando Albert Camus publicó el malentendido,  presidente Revilla ya berreaba por Polaciones.

Han pasado 74  años desde entonces. Camus murió hace mucho. Presidente Revilla sigue esperando ganar unas elecciones. Alguna vez su partido tendrá que ganar, o perder, sin él, pero parece que eso no será el año próximo. No es mi intención quitarle mérito al presidente. Tiene mucho. De las últimas seis legislaturas, ha sido vicepresidente o presidente en cinco de ellas. Nadie apuesta hoy, a diez meses para la próxima cita electoral, por otro ganador que no sea él.

Su flexibilidad, a su edad, es envidiable. Ha bastado el poco eco que se pueden permitir los populares en la actualidad y el comentario de Castañeda en el DM de ayer domingo, para que volvamos a tener el AVE a Cantabria en la portada de los medios. Vamos a seguir jugando a los trenes y con la conexión con Madrid más lenta de toda la periferia peninsular. Todo ha sido un malentendido. El difunto en este caso es la sensación de alivio, que ha durado menos que la alegría en la casa del pobre o el caramelo a la puerta del colegio.

Esa es la segunda del mitin de ayer. Que se despidan los socialistas de gestionar, mejor o peor, la educación en Cantabria. Los regionalistas van a por ella. Normal. Después de tanto jaleo y de la inclinación presidencial de los sindicatos del sector, el año que viene Mañanes volverá a su instituto a contarle a sus compañeros lo del calendario escolar. En Secundaria hay motivos extra para la celebración. En on hay que situar el modo irónico. Hasta el Corte Inglés se ha puesto en contra y el mismo día en que docentes y discentes terminan su labor, los puñeteros de la primavera en pleno invierno, empiezan con su vuelta al cole y la reserva de los libros de texto. Hay que tener las uvas ya de vinagre.

Después está la política internacional de Revilla. Su foto con Múgica estuvo simpática. Se me olvidará alguna otra pero su apuesta por López Obrador algo habrá tenido que ver, algo, no digo cuánto, con el triunfo presidencial en México. Ahora, presidente, por favor, sin quitarte el traje de Clark Kent, haz algo en Europa. Haz que nuestro puerto se distinga como el de Valencia o el de Barcelona en la política humanitaria. Que no sigamos enviando armas a países en guerra que nos devuelven personas castigadas que aspiran al refugio que no les damos. Si piensas ganar en Santander capital, todo lo otro puede resultar sencillo. Hasta gobernar Cantabria en solitario.

                                    

lunes, 25 de junio de 2018

Mateo y Donald


Hace sol y por aquí no aprieta el calor, es verano y lunes y no es fácil empezar la semana con optimismo. El italiano es esa lengua tan próxima que a todo el mundo se le olvida que es complicada como la nuestra. Quién no ha intentado su versión macarrónica de lo que sea en esa querida y próxima lengua? Ese plural que puede que a veces no lo sea, terminado en ini nos ha hecho gracia hasta en españoladas de los años 60 y después resulta que existe y cuando viajas por primera vez allí descubres, si esa primera vez no tienes mucho dinero, que un bocadillo es un panini y ya te lanzas y resulta que un melocotón no es un melocotoni. Del mismo modo Salvini no es Mussolini pero la rima es fácil y consonante. Con Mateo y Donald las cosas se complican.

No es fácil aprender pero nos están sucediendo cosas que parecen anunciadas por  los profetas del Apocalipsis. Todavía estaba yo en la Universidad y vivía Franco cuando el peligro italiano, decían, era un compromiso histórico entre la democracia cristiana y el partido comunista. Aquel PCI que nos rechifló a muchos con su vía democrática hacia una sociedad más justa, el PCI de Berlinguer estuvo a un instante de conseguirlo, puede que para entonces ya casi tuviéramos aquí la Constitución que todavía nos rige y que está a punto de hacerse cuarentona.

Pues en esos cuarenta años, la mitad aproximada de una esperanza de vida de país rico, hemos llegado a donde estamos. El proyecto europeo que nos ha dado hasta una moneda única, parece en la víspera de irse a pique, como se van tantas lanchas en el Mediterráneo. En el otro polo de referencia histórica de sociedades de bienestar, no tan bien repartido como el europeo, en los EE.UU. la rima no es en italiano pero la imagen de los niños hispanos separados de sus familias, enjaulados, llorosos, ha dado la vuelta al planeta a la velocidad con la que ahora viajan las cosas, el dinero y las noticias. Las personas, algunas personas, van mucho más lentas, pero era todo tan bestia que el insensato presidente Trump, a regañadientes, ha tenido que rectificar, al menos en parte.

Hay gestos hermosos. La propietaria de un restaurante en Virginia invitó amablemente a abandonar su local a una estrecha colaboradora del presidente y sus amigos que iban a cenar allí el pasado viernes. Esa es la vía. Si los cuerdos seguimos siendo mayoría, hacer saber que hay cosas que no vamos a tolerar. Yo no quiero decirle a mi nieta, al nieto que esperamos para dentro de pocas semanas, que miré para otro lado cuando pasaban estas cosas. Me ha impactado mucho que otros lo hicieran antes de mi nacimiento con determinados actos que parecían aberrantes hasta hace muy poco. No sé si la barbarie nazi se ve ahora diferente en Italia. No sé si en los EE.UU van a olvidar que apostaron muy fuerte contra esa barbarie, que les costó cientos de miles de vidas jóvenes la apuesta, como para que ahora se repitan allí imágenes que nos recuerden las del centro de Europa de los años 30 y 40.

Tiene que haber soluciones y no pasan por trasladar a todos los africanos a Europa ni  a todos los latinoamericanos al norte del río Grande, pero esas soluciones tienen que ser humanas. Dirigidas a humanos, a personas con derechos por el mero hecho de serlo, hayan nacido donde hayan nacido. Eso es la civilización. Eso es parte del orden que nos dimos después de neutralizar la barbarie. Y en ese orden no tienen los mismos derechos quienes pueden acogerse al estatuto de refugiado que otros migrantes de otro signo. Somos muchos quienes creemos que debería haber otro orden, pero ahora, lo imprescindible es que se cumpla el que hay. El que se incumple a diario. En Texas y Arizona pero también en Melilla y Malta y Lampedusa.




lunes, 18 de junio de 2018

Planeta J


Amnistía Internacional está divulgando un video titulado Planeta J que señala algunos comportamientos actuales, vistos desde el futuro, como lo que realmente son, muy indeseables. Pero en la actualidad hay segmentos de la sociedad que todavía no lo aprecian. Es un canto de optimismo y dura poco más de dos minutos. Se puede recomendar su visión.

Este mes de junio está resultando vertiginoso. Entre el cambio de gobierno y el ingreso en prisión del cuñado del rey solo han pasado dos semanas. Hay mucha primera plana de relumbrón en esos quince días que incluyen la dimisión del ministro más efímero de la Historia –supongo. A escala local, se libra en nuestra pequeña comunidad autónoma la primera batalla de una futura modernidad que alguna vez llegará. Como en el Planeta J de Amnistía Internacional, la negociación del calendario escolar, el horario de los alumnos y la jornada laboral de los profesores se verá, en ese futuro seguramente próximo, de una manera muy diferente. De hecho, ahora mismo, en ningún país de nuestro entorno, se podría entender que en esta fecha no se conozca el día de inicio de curso del próximo septiembre. Seguimos siendo  diferentes.

Mientras buena parte de Europa occidental disfrutaba de la revolución socialdemócrata de la posguerra, aquí una dictadura más cruel de lo que pudo parecer hacia su final, conservó casi momificada a la mayoría social hasta la desaparición física del dictador. Puede parecer muy lejano pero hay herencias muy duraderas. Sectores muy críticos con la Constitución en vigor  y con el proceso de transición a la democracia, señalan los comportamientos políticos que no satisfacen, pero no apuntan hacia comportamientos sociales que han ido acompañando esos procesos en los últimos 40 años.

Y así, las redes sociales sufren una marea de auténtica porquería; rescatar náufragos puede convertirse en algo indeseable para el diario emblemático de nuestros conservadores más religiosos o para la radio episcopal y la sola posibilidad de que se deje de rendir pleitesía al tirano sanguinario, enciende las alarmas de Rivera, que alguna vez soñó, o eso nos contaron, con regenerar nuestro marco social. Votar un día la conversión del Valle de los Caídos en un hito de la memoria colectiva y poner todo tipo de trabas cuando comprueba que eso puede ser real, no es precisamente regeneración.

Nuestro presidente regional, el televisivo Revilla, juega las mismas cartas que el joven líder de Ciudadanos. Hoy se ha hecho una foto con una pareja a punto de ser desahuciada de su vivienda y con la Plataforma antidesahucios, meses después de haber vetado, sí, impedido la discusión parlamentaria, de una ley impulsada por esa misma PAH, que hubiera hecho imposible espectáculos como el de esta mañana.

Tantos excesos no deberían durar. Si la J del planeta de Amnistía Internacional es la J de justicia, no pueden durar. Estamos en vísperas de la jornada mundial del refugiado. El combate porque deje de haber esa categoría de seres humanos implica una auténtica revolución en nuestras costumbres, en nuestros comportamientos sociales. La política y los políticos tienen mucha responsabilidad pero no toda. La sociedad tiene que asumir su parte.




lunes, 11 de junio de 2018

Advocaciones


Mientras algunos voceros peperos, cada vez con menos voz, tratan de gritarnos lo bien que se ha marchado Mariano y lo alta que llevaba la cabeza, sin querer darse cuenta de que no es lo mismo marcharse o que te echen, una parte de la izquierda empieza a rivalizar con algunos ex ministros del PP en advocaciones marianas. Así, la Amargura, las Angustias, los Dolores, para acabar casi necesariamente en la Soledad, se van abriendo paso, no mucho, en las redes sociales y en algunas de las publicaciones que en los últimos años más crédito han ganado en el ámbito de la prensa libre, o sea, digital. Mucha prisa para llegar a ¿dónde? La alegría es más revolucionaria que la tristeza. No me baso en ningún profeta. Me gustaría mucho, pero mucho, que algún triste me creyera.

Por aquí, por lo más cercano y no me gusta mucho tratarlo, se revuelven asuntos que afectan a colegas, pero no solo a colegas. La Educación es un servicio público básico recogido en la Constitución en la parte noble -artículo 27- de los derechos fundamentales. No voy a censurar ni un milímetro a ningún trabajador que crea que le empeoran las condiciones de trabajo a cambio de nada. Todo mi respeto para las decisiones individuales de los maestros. No puedo pensar lo mismo de colectivos a los que he pertenecido o me he sentido muy próximo, como los sindicatos de los enseñantes.

Casi todos ellos ya tomaron partido manifiesto en el reajuste de gobierno del pasado mes de septiembre. Todavía me parece sorprendente. Ahora el recurso al presidente Revilla, el titular del Diario Montañés del sábado,… me tienen muy confundido. El consejero  Mañanes podría haber maniobrado mejor en toda esta cuestión de horario y calendario. Pero no acabo de ver que la razón básica no le asista. Y el presidente a lo suyo, a lo que cree que le deja más guapo en la foto. Me gustaría que el intento de arreglo en Primaria no acabe dejando la Secundaria hecha unos zorros, o, ¿se van a separar los dos calendarios? En Secundaria no hay jornada reducida en junio ni en septiembre. Si ahora les recortan las vacaciones no es difícil pensar que no se quedarán callados.

En cuanto al presidente, puedo afirmar, sin intermediarios, que le resbaló absolutamente  la situación de un menor camerunés no acompañado. Desde un grupo de trabajo ciudadano que trata de que no se vulneren derechos humanos básicos, intentamos su mediación ante la vicepresidenta –cerrada en banda- No movió un dedo por Samuel. De eso ha pasado ya año y medio. No ha habido hueco en la agenda presidencial para ese tema. Los jueces han sido mucho más diligentes en este caso y hace meses resolvieron de manera favorable al menor. Tampoco parece que ha pensado mucho, después de alardear de lo larga, siempre el tamaño, que ha sido su conversación con Pedro Sánchez, que aquí su embajador plenipotenciario es Zuloaga y Mañanes es de su equipo próximo.

La (con)moción de (la)censura mariana hizo que la semana pasada olvidase un aniversario del que venía tomando nota desde hacía meses. Me impresionó mucho cuando ocurrió. No sé si hubiese servido de algo respecto, por ejemplo, a la escalada bélica en Vietnam, pero el pasado miércoles, 6, se cumplieron 50 años del asesinato de Robert Kennedy y cinco meses más tarde el elegido para presidente de los EE.UU fue Richard Nixon y eso sí que marcó algo más, aquella guerra y más cosas, incluyendo el cambio de política hacia Pekín. No habrá que excluir que Trump haga algo parecido con el norte de Corea mañana en Singapur. En la maleta lleva alguna advertencia de socios tan próximos como Trudeau, Merkel o Macron. Si el G-7 se convierte en G-6, a él no parece importarle mucho. No en vano, su parecido con Woody WoodPecker (Pájaro Loco) 


lunes, 4 de junio de 2018

Censuras


La entrada anterior se cerraba con promesa de evaluación. Hemos aprobado. Por 180 contra 169 y una abstención, la representación política de la ciudadanía ha dicho basta al insoportable hedor a corrupción que procedía del partido en el gobierno. La sentencia, la primera, faltan muchas más, del caso Gürtel, tarde como acostumbra nuestra Justicia, acabó con lo que muy pocos veíamos realizable pero que muchos, la mayoría, deseábamos. Y ya está. Ahora todo empieza de nuevo y no va a ser fácil ni mucho menos. Como la carta a los reyes magos de un niño pobre, no me atrevo a pedir nada caro.

Desde el minuto cero, la estrategia de tensión de nuestras derechas cuando no mandan, con insospechados apoyos del mundo del deporte, el folklore o la basura televisiva. Eso también hay que incorporarlo a la #marcaEspaña. Con todo el respeto para algunos y muy poco para otrxs. No sé si el estado mayor socialista controla las declaraciones de Belén Esteban. Pero lo parece. En algún momento escribí que la profesión de fe socialista del presentador que lanzó a la fama a la mencionada (no tengo idea de qué profesión se le podría atribuir) no me parecía que le pudiera dar ningún bien al PSOE de Rodríguez Zapatero. Ahora, las críticas de esa señora parecen un piropo al PSOE de Pedro Sánchez.

Por circunstancias personales y o familiares, después de treinta años en el mismo domicilio, he cambiado de residencia tres veces en dos años. Casi tantas como en toda mi vida anterior. Cambios siempre programados, conocidos con mucho tiempo de antelación… Del último hace ya mes y medio y todavía tengo los libros sin ordenar, los cuadros sin colgar y me falta alguna cortina. Toda mi solidaridad con Mariano Rajoy. Enterarte un jueves al mediodía de que el viernes te tienes que ir de casa con todo lo que te puedas llevar, es para pasarse al tarde bebiendo como hizo el todavía presidente. Finalmente supimos que era humano. Y en unos breves segundos del viernes por la mañana, cuando se mostró elegante después de no haber madrugado para llegar al Congreso, lo que confirmaba la resaca.

Dos apuntes para terminar los comentarios semanales. Esperanzador, si como presumen los bien informados, el nuevo presidente del gobierno ha dejado finalmente y literalmente plantados y plantadas a las viejas porcelanas de su partido. Empezando por Felipe González. Tratar de mantener algo parecido a una mayoría parlamentaria con Podemos y los nacionalismos diversos, exige de los socialistas un corte de amarras con la mayor parte de su pasado reciente. Solo así se podrá presumir de un partido renovado y limpio. Que Rodríguez Ibarra prefiera los ladrones a los independentistas catalanes tiene que ser solo un problema personal del expresidente extremeño y no contaminar a su partido.

Y tiempo para ver cómo asume el PP su nueva estancia en la oposición y cómo se recoloca para dejar a Rivera, el mayor perdedor del terremoto político de la semana pasada –contando la edad y aspiraciones de Rajoy y la suya propia- en la fracción más extremista. Si los populares encuentran el camino del centroderecha como se entiende en la mayoría de Europa, a las próximas elecciones generales Ciudadanos puede concurrir como una especie de Liga Norte a la española. Eso si no hay también en ese grupo una revuelta interna que ajuste cuentas con un líder que solo sabe jugar al rédito inmediato, malogrando aspiraciones legítimas de más largo plazo y mayor seriedad. Esa ventana abierta a otra cosa hubiera pasado por la abstención en la votación del viernes 1 de junio. La foto de Rivera abrazado a Rajoy en el hundimiento del barco me la tendrían que explicar con detalle si yo fuera votante de esa opción.


lunes, 28 de mayo de 2018

Campaña orquestada


Era la expresión que hacía las delicias de nuestro antiguo régimen. Todo el descontento social se traducía en la prensa dócil, no hubo otra durante mucho tiempo, en campaña orquestada. El oro de Moscú, la conspiración judeo-masónica… La ministra de Defensa emplea sin pudor la misma expresión después de la sentencia judicial contra su partido. A otra escala, nuestra alcaldesa, que tardó años en saber que no tenía título universitario, y que tendrá alguna foto con uno que pasaba por aquí y fue senador ocho años, también cree o dice creer que eso es un tema de unas personas y no de todo un partido…Uf! Qué llegue ya Alí Babá, al menos solo traerá a 40 ladrones.

El último sábado de mayo ha tenido en esta ciudad acontecimientos diversos para dejar el aburrimiento en otra latitud. Un primer actor de la política española, Alberto Garzón, coordinador federal de IU, protagonizó un acto de su partido bastante novedoso y él estuvo muy didáctico. La pregunta en mi caso sería del tipo “¿Qué España quieres para tus nietos?” La del proyecto del PP o la de IU. A pocas horas de la sentencia judicial contra el PP, la opción estaría más clara que nunca. Pero ya se sabe que parece que hubo un momento en que las masas eligieron a Barrabás. En la vida de Brian se puede ver con claridad. Y en textos más serios. Garzón admite que su opción lo tiene todo en contra, salvo que debería interesar a la mayoría.

La formulación más elaborada de su discurso describe una realidad muy difícil de cambiar: El reparto de cartas durante la Transición, la entrada de España en la OTAN y en las Comunidades Europeas nos dejaron un papel de subsidiarios de nuestros socios más poderosos y un modelo de crecimiento de bajo valor añadido en el que el turismo es la columna central de la economía. Ahora mismo algunos creen que a esta región le ha tocado una bonoloto por la elección de Cantabria como destino privilegiado en una revista especializada. Será, sin duda, mejor que no haber salido en sus páginas, pero de ahí a pensar que se ha terminado nuestro languidecimiento…

El mismo sábado se celebró el quinto aniversario de la Vorágine. La Vorágine es más que una librería como el Barça era más que un club. No me interesa mucho la situación actual del campeón de la Liga y en parte debe de ser por tener algún ex-directivo en la cárcel y porque quizá sigue siendo más que un club. La Vorágine ha sido, espero que siga siendo, una batidora de brazo -una minipimer- en nuestra bahía. Es un ejemplo de las muchas cosas que van cambiando por aquí: Felicidades. Seguimos.

La semana pasada murió Ramón Chao. Periodista de biografía poco común, a estas alturas seguramente es más conocido por ser el padre de Manu. No es poca cosa para un padre. Escucho en la radio, el mismo día en que Colombia se asoma otra vez a la posibilidad de, -he escrito "asima", que debe ser asomarse a una sima pero el corrector me libra- no sé bien a dónde se ha asomado Colombia otra vez, pero si en la segunda vuelta electoral vence definitivamente el candidato de Uribe la ganancia no va a ser para la gran mayoría de colombianos. En primer lugar, el plan de paz pasará a ser algo del pasado.

Qué había escuchado en la radio? Una anécdota del tren del hielo. El viaje que Manu hizo por Colombia en las Navidades de hace ya 25 años y que después su padre transformó en narración. El tren del hielo, de Santa Marta a Bogotá, pasó por Aracataca, Macondo, Gabo…Qué manera de empezar un domingo! Para el próximo ya habremos pasado por la moción de censura. El resultado nos va a calificar. #marcaEspaña para rato (con minúscula).