lunes, 24 de septiembre de 2018

Tiempo de vendimia


San Mateo se relacionaba tradicionalmente con el inicio de la recolección de las uvas. La parte más alegre de la trilogía mediterránea de cultivos cuyo producto, en mala proporción, ya le causó disgustos al mismísimo Noé. Cereales y aceite suelen dar menos guerra. No creo que en Iowa haya mucho lugar para los olivos y muy poco para las viñas. El cereal es por allí el rey de los cultivos. Esa llanura del medio oeste norteamericano donde la mecanización hace que las enormes extensiones de cultivo se acompañen de un no menos enorme vacío poblacional.

Iowa, más de la cuarta parte de la extensión de España y poco más de tres millones de habitantes, que votan los primeros, en enero de los años bisiestos, para ir perfilando el candidato a la presidencia de los EE.UU. Las miserias de aquel gran país nos han sacudido estos días de final del verano. Podía haber ocurrido en cualquier sitio. Hace poco una turista malagueña fue asesinada en Costa Rica. Ahora ha sido una gran promesa del deporte español, campeona amateur de Europa de golf este mismo año, la que ha encontrado la muerte sin mucha más explicación que haberse cruzado con su asesino. Las coordenadas de la mala suerte: Estar donde no conviene en el momento en que no conviene. Descanse en paz Celia Barquín Arozamena y el más cordial pesar a sus parientes y amigos, empezando por unos padres y un hermano que tardarán en hacerse a la idea…

El día de San Mateo de 1983, me parece muy poco creíble pero es media vida, amanecí en Pamplona. Una de mis sobrinas estaba muy enferma y ese fue su último amanecer. ¡Pobre Irene! Un final a los quince años. Parte de la familia volvió a casa en avión. Casi nadie se acordará, pero durante unos 20 años hubo una línea aérea que unía Barcelona con Santiago y hacía escala en Santander y en Pamplona o San Sebastián. Yo volví conduciendo el coche de mi cuñado Luis y tengo otra imagen desoladora de aquel día.

Casi un mes después de la gota fría y las inundaciones de finales de agosto, las riberas del Nervión daban la imagen de un país en guerra. Sin embargo, el cambio de estación sorprendió a toda la familia con unos días de velatorios y funerales en que rozamos los 40º C en la costa de Cantabria. La vida sigue. Lo escuchamos muchas veces en momentos de duelo. Durante mucho tiempo es increíble que la vida pueda seguir, pero es cierto, sigue. Y eso permite combinar recuerdos para darle un toque menos amargo al cóctel vital. A veces, incluso, sigue la vida aunque el presidente de tu comunidad autónoma, que también ejerce de showman, quiera dejar sin empleo a meteorólogos, climatólogos y geógrafos en general. Con la tele y el tiempo debería ser suficiente. Incluso presentando el tiempo en la tele. Y si no le queda tiempo para la política, que la deje para alguien más interesado en ella.

Once años antes de ese amanecer pamplonica yo estaba en Burgos, con uniforme militar obligatorio. Un compañero riojano nos llevó a su casa a varios amigos. Y en su bodega, con sus padres, probamos algunas de las cosas memorables que me ha ofrecido la vida en forma de vino, embutidos caseros y chuletillas al sarmiento. Y la tarde-noche en la capital, nadando en zurracapote. Guardamos memoria de lo positivo y de lo negativo y sobrevivir significa acordarnos algo más de lo positivo que de lo otro.

En nuestra región los sanmateos más afamados son los de Reinosa. No puedo precisar con exactitud, pero un lustro antes, aproximadamente, de mi experiencia riojana tuve la campurriana. Uno: La última noche del verano allí hace frío, al menos si subes desprevenido desde la costa. Dos: No tengo idea de si subsiste una costumbre que entonces, y puedo asegurar que todavía no había leído a Marx, me permitió comprobar la existencia de la diferencia/lucha de clases: Los desfavorecidos bailaban en la plaza abrigados y los potentados sudaban en el primer piso del Casino.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Bombas y poesía [Para Diego (01)]


Querido nieto, no sé cuánto puedes llegar a tardar en leer esta entrada, si alguna vez la lees, pero escribo en la víspera de tu primer cumplemés. Y lo primero que debes saber es que esta mañana he babeado más que tú, cuando, en mis brazos, me has empezado a sonreír. Eso es recompensa para cualquier sinsabor que haya ocurrido recientemente o pueda ocurrir en las próximas horas. Las primeras sonrisas de mi nieto como bálsamo contra tanta mala baba que amenaza con ahogarnos.

De tantos aniversarios redondos que se anunciaban a principios de este año, el cincuentenario del mayo francés ha podido responder a las expectativas. El del agosto de Praga a mí me ha  sabido a muy poco y empiezo a vigilar a ver como viene el de Méjico. Antes deberíamos hacer sonar alguna trompeta por el 150 aniversario de una revolución que acuñó durante algún tiempo el nombre de Gloriosa y que acabó como todas las que han ocurrido por aquí. Mal.

Leon Felipe no llegó a enterarse de la matanza de Tlatelolco, murió muy poco antes. El cincuentenario de su muerte se ha conmemorado en esta ciudad, que sin ser la suya, lo fue, de una forma bastante insospechada. La iniciativa de una asociación cultural, La Vorágine,  que actúa como una batidora entre nuestra mayoritariamente apática ciudadanía, con un respaldo municipal digno de aplauso, hicieron que un acto al que en principio se le podría haber calculado unas decenas de asistentes, recital poético con acompañamiento de piano, se convirtiera en una gran manifestación ciudadana que colmó de emoción a los centenares de asistentes. Otro acierto del atardecer del último sábado de este verano: El estreno para un uso distinto al habitual –mercadillo/aparcamiento- de un espacio público central, el patio del mercado de la Esperanza y su reciente pasarela de acceso a la segunda planta.

El gobierno ya ha cumplido los cien días. La polvareda del mercadeo de muerte con Arabia  Saudí durará mucho más. Qué enorme decepción tener que escuchar a Josep Borrell lo que ha dicho de la precisión de las bombas. Ese es el problema, ministro. Cuando alguien decide que el objetivo es una escuela o un mercado o un hospital, la bomba no falla. Para saber eso no hace falta ser ingeniero, señor Borrell. La burda imitación de la ministra de Educación y portavoz gubernamental no merece mucho  comentario. Se puede ser tonto/a o tratar de parecerlo. Decir que los saudíes no van a usar nuestras bombas para matar yemeníes no sé bien en cuál de esas categorías inscribe a la portavoz. La ministra de Defensa ha tenido una magnífica ocasión de dimitir, más digna que la que en un futuro pueda conseguirlo.

Querido Diego, no es que lo anterior sea fruto del mal humor pero tu abuelo, en el fondo, tiene la cabeza esta tarde, de hecho ya hace varios días, esta tarde víspera de tu primer cumplemés, en un partido que el Racing, nuestro Racing, jugó hace ahora diez años contra el Honka de Finlandia. Inesperadamente la delicada situación de salud de tu abuela empeoró y unas horas de estancia hospitalaria para recibir tratamiento se convirtieron en tres semanas en el hospital y… en el desenlace final. Solo vi unos minutos de aquel partido en el televisor de un bar de la calle Vargas, mientras cenaba sin ganas un bocadillo… y el Racing pasó la eliminatoria. Se me despiertan ganas de contártelo todo de viva voz, pero sé que tengo que esperar. Te quiero/os quiero. Os tengo que querer el doble. Por mí y por ella.



lunes, 10 de septiembre de 2018

Apostasía


Algunos amigos y amigas, en algún momento de sus vidas, decidieron que no querían que la Iglesia católica, en la que ingresaron por decisión de sus padres cuando ellos no podían opinar, dejara de contarlos entre sus fieles. Apostataron. Otras organizaciones dicen que cuentan con cientos de miles de socios y a la hora de la verdad, con las cuotas al día y queriendo participar, por ejemplo, en la elección de su jefe máximo, solo hay unos pocos miles. Le ha pasado al PP hace menos de dos meses. Yo fui afiliado a un sindicato, en dos federaciones distintas y en la última, la de Enseñanza, en dos etapas distintas. Algún enfado me hizo abandonar y alguien me convenció para volver.

Estoy pensando seriamente en apostatar de mi afiliación sindical en la Enseñanza. El Metal, que tenía lo suyo, creo recordar que era más serio. Se podría, todavía no quiero afirmarlo, se podría estar dando el caso de que los defensores a ultranza, teóricamente, de la enseñanza pública, se la estén cargando. Como esos amores que matan y hay muchos ejemplos en diversos planos. El conflicto escolar que vive la educación pública de Cantabria, la concertada no se está enterando, es tan kafkiano que no me veo con recursos didácticos, estoy jubilado, para explicarlo y que  alguien ajeno pudiera entender algo.

Pero no es el conflicto del calendario/horario el que puede hacer que le pida mi reconocimiento de apostasía a la Federación de Enseñanza de CC.OO. Ayer domingo, mientras cocinaba, escuché en la radio a la secretaria general de esa federación. Amarga queja por las plazas que han quedado libres en el reciente proceso de oposiciones en la enseñanza secundaria de nuestra región. Sangrante en el caso de alguna especialidad de F.P. y en Matemáticas. Ninguna duda. La culpa, del malvado consejero. Pero cuidadín, los funcionarios de carrera miembros de los tribunales van muy estresados y… ¿Se ha preguntado esa dirigente sindical si es posible, solo como hipótesis, que algunos profesores interinos, con el trabajo asegurado por las fórmulas vigentes es posible, insisto, solo como hipótesis, que no se preparen debidamente las oposiciones de ingreso en la función pública? Si no lo hacen los sindicatos, quién se preocupa de los jóvenes graduados que sacan notas impresionantes, algunos, en el proceso de selección pero no tienen ninguna posibilidad de conseguir una plaza?

También quiero apostatar de mi participación en numerosas diadas del 11 de septiembre. Desde la de 1973, en que a la hora convenida, en las Ramblas, un poco más  abajo del hotel Manila, nos encontramos unas decenas de seguidores de la Assemblea de Catalunya, cuando empezaban a confirmarse las noticias de lo ocurrido aquella mañana en Chile. Pasando por la de 1976 en Sant Boi o la del año siguiente en el Paseo de Gracia, con mi bandera de Cantabria, dos telas roja y blanca cosidas la víspera… Ahora invitan a Salvini a la Diada? Que me borren.

Volviendo a los amores que matan. Es el nombre de una campaña contra la venta de armas a países en conflicto. Nuestra casa real y la saudí. Nuestro gobierno, que cualquier mes de estos dirá o hará algo que no tenga que rectificar en pocas horas y, redoble de tambores, el alcalde de Cádiz, Kichi, no me puedo permitir en esto la más mínima ironía. Solo siento asco. Jugar al anticapitalismo para acabar defendiendo los empleos en un sector que produce muerte no es tolerable. Qué opinan en Podemos de Méndez Núñez? Los barcos y la honra, algo pasado de moda, de nuevo en la primera plana.

lunes, 3 de septiembre de 2018

Contubernio


 En el final de mi infancia sonaba mucho el término contubernio, unido a la ciudad alemana de Munich. Me enteré más tarde del significado profundo de lo que el franquismo denominó contubernio de Munich. El movimiento europeo sigue existiendo aunque yo creo que muy lánguido. Las cosas de la construcción de la Unión llevan un ritmo y un rumbo muy poco apto para alegrías. El movimiento europeo ha protagonizado unas jornadas en la UIMP y he asistido a la sesión de clausura del pasado viernes.

Mi primera sorpresa, válida para la evaluación del paréntesis/abismo entre el común de la ciudadanía y los políticos europeos y el anillo de fans que trabajan en el tema, es  el cuestionamiento del déficit democrático que muchos ciudadanos apreciamos en el proceso de la construcción europea. La denominada Constitución europea, que no lo es y el hecho de que la división de poderes no se parezca mucho a la de los estados miembros, no parece relevante a los ojos de quienes están enamorados, o comen, de los presupuestos europeos, que ciertamente son bastante ricos.

Del panel de ponentes me veo obligado a destacar a dos. El diputado regional de Ciudadanos, Rubén Gómez, demostró una rara habilidad, por encima de la media –ya muy alta- del colectivo de políticos profesionales. Hablar y hablar y no decir mucho tiene mérito. Y si te marchas antes de que nadie te pueda preguntar por lo que has dicho, la faena es muy completa. El representante de Paneuropa-España pudo superar en insipidez al portavoz de Ciudadanos y además se alargó como nadie.

Enrique Barón, ex presidente del Parlamento europeo, triunfó con una alegoría del colesterol, el bueno y el malo. El día que aparezca un colesterol feo, el señor Barón le hará sombra a Sergio Leone pero descifrar algo de interés sobre el presente y futuro de la Unión no parece que esté al alcance del prócer socialista.

Y el más fascinante: Eugenio Nasarre, condecorado al final del acto, vicepresidente del Movimiento Europeo, con un curriculum amplio de ocupación de cargos políticos de segunda línea, los que cortan el bacalao, los subsecres… con una línea de vida política involucionista, desde la Izquierda Democrática de 1977 a las posiciones más duras del PP en Educación y relaciones con la Iglesia, por ejemplo y patrono de la Fundación del PP Humanismo y Democracia. Ha sido diputado popular durante cuatro legislaturas y nos hizo su gran pregunta, ya en el jardín, en el piscolabis final: Queremos eliminar las fronteras? (Los que charlábamos con la representante de Pasaje Seguro Cantabria, Patricia Manrique)

Respuesta rotunda: No. Y, fundamental,  dejen de confundir. No hay invasores africanos en la puerta de Europa.  Los datos oficiales del INE revelan que en los últimos diez años la población de origen subsahariano residente en España ha aumentado en menos de 2000 personas. Es cierto que han llegado más de medio millón, una media de 50.000 por año, pero es igual de cierto que otros tantos se han marchado y el saldo es ese: doscientos por año. No parece muy dramático. El miedo real a mí me llega del este de Alemania. Chemnitz se llamaba Karl Marx Stadt hasta hace 30 años. Nada parece muy permanente.

martes, 28 de agosto de 2018

San Agustín


Hoy se celebra la festividad del hijo de Santa Mónica. Me lo sé sin mirar la wikipedia. Durante cuatro años de mi vida fui alumno del colegio San Agustín de nuestra ciudad. Me han quedado cosas. Otras he procurado olvidarlas. Como esta fiesta nos pillaba en vacaciones de verano, se trasladaba a finales del curso.  En aquella época la festividad de la madre, Mónica de Hipona, era  en mayo, creo que ahora la han cambiado, y se aprovechaba para hacer la fiesta del cole. Ojo, que se organizaba un festival en el desaparecido Teatro Pereda. De los  cuatro colegios religiosos masculinos que había entonces, creo que el de los Agustinos era el más modesto. No recuerdo salón de actos en la plaza del Reenganche. Después vino el traslado al Sardinero y probablemente hubo muchos cambios.

El caso es que recientemente ha fallecido uno de aquellos curas que me dio clase. El padre Villacorta pudo inculcarme algún amor por la ciencia histórica- hoy, con el fallecimiento de Josep Fontana, referencia básica de esa ciencia, en el pensamiento - y también fue el único que me puso la mano encima. Una bofetada, 1964,Twist and shout,… todavía no conocía a los Rolling Stones,… cuya huella pervivió lo suficiente como para que en casa a la hora de comer se apreciara todavía. Explicaciones… ninguna censura al agresor, alguna para mí. Causa: Una protesta mía, en voz baja, eso creía yo, por la cantidad enorme de deberes que nos estaba poniendo aprovechando que era jueves y no teníamos clases por la tarde. Creo que textualmente dije “y qué más?” y después la manaza de un adulto, muy alto, sobre el rostro de un niño…

San Agustín, las dos ciudades… la yenka. Perdone el santo la frivolidad, pero esta entrada podría haberse titulado neoyenka. En este blog se ha hablado de neopijos y de régimen neoseñorial. La yenka original fue la canción del verano del año siguiente a mi única bofetada en el colegio, e hizo furor sin connotaciones políticas, en aquel momento tan difíciles por aquí. La neoyenka  se relaciona en directo con los cambios de posición, izquierda, derecha, adelante y atrás de los partidos políticos, de muchos de nuestros principales actores sociales.  A ver, que hay mucho cambio positivo, pero si esos cambios son muy rápidos, o sin aviso previo, marean. Pueden marear.

Después, hay otra posibilidad de que el mareo sea irreversible. En este caso  me parece que la  responsabilidad del gobierno es mucho mayor que la de la oposición.   Es cuando además de cambiar de posición de la noche a la mañana, el empeño mayor no es para explicar las razones del cambio. Ese empeño se dirige a negar el cambio. Dos temas muy recientes. Sangrantes.

El caso del pleito contra el juez Llarena interpuesto en Bélgica por el expresidente catalán. No entro ahora a valorar nada más. Ni la noticia de hoy mismo por la que la demanda  se basa en una mala traducción, malintencionada, que hará que el  pleito se caiga sin empezar. El hecho es que el gobierno había dicho una cosa sobre el carácter particular de las declaraciones del juez y después del fin de semana de trabajo toledano ha dicho otra, contraria, y la ministra de Justicia no tiene nada mejor que hacer que convencernos de que no han cambiado de posición. Muy bien. La línea es correcta y quien quiera puede continuar para bingo.

Y el otro asunto, que personalmente me parece mucho más doloroso. Sobre el mayor drama migratorio que se desarrolla en el planeta en los últimos tres cuartos de siglo, nuestro gobierno, apoyado en la investidura, de la que es verdad que no han pasado todavía cien días, por una escueta mayoría muy plural, se permite dudas, vacilaciones y hechos contrarios, esperando que la oposición de derechas, cada día más xenófoba, se calme y divorciándose de las agrupaciones civiles que defienden los derechos humanos. Nada que ganar, compañeros del gobierno, sin respeto escrupuloso al maltratado derecho internacional. Ese derecho que hay que aplicar en las fronteras de la Unión: Ceuta y Melilla, y dentro de unos meses quizás en Gibraltar.

lunes, 20 de agosto de 2018

Llegó Diego


Llegó en la tarde del sábado y llegó bien. No hay nada más importante en mi agenda que ayudar en sus cuidados. No puede ser de otro modo pero tampoco se anulan compromisos adquiridos anteriormente por un acontecimiento feliz. Se aplazan, se comparten de la manera que sea posible… Los compromisos de un jubilado tienen importancia. Nadie debería dudarlo. Son más nobles que los de los activos. No media relación económica en ellos.

Alguno de esos compromisos se relaciona con tareas de solidaridad, de ayuda hacia los que peores condiciones de vida tienen. Probablemente practico el denominado buenismo que, prodigios de la evolución del capitalismo, tiene ahora peor prensa que el malismo. De ahí no me voy a apear. Si preclaros dirigentes políticos acusan a algunos sectores de la población, o a alguno de sus colegas, de buenismo que expliquen desde que posición lo hacen. La mismísima agencia de la ONU para los refugiados, ACNUR, ha tenido que llamar la atención de nuestros partidos de la derecha parlamentaria para que se documenten, les ofrece su inestimable ayuda, antes de lanzar gasolina a la hoguera del racismo y la xenofobia.

Pero creo firmemente que el malismo no tiene un problema de falta de documentación, que también. El malismo es lo que indica su nombre. Hay pruebas locales, en el Ayuntamiento de Santander, irrefutables. Hay muchos malos y algunos, además, no son muy espabilados y se puede aplicar la variante del lenguaje inclusivo que proceda ya que también hay malas y no muy espabiladas. La que han liado unos y otra con el sistema de transporte público en esta ciudad, aunque no se lo crean, se estudiará dentro de poco en los post-grado de gestión pública de más de una universidad. Seis meses largos de caos para acabar en marcha atrás, eso sí, alcaldesa dixit, no por escuchar a la oposición ni a la plataforma ciudadana creada al efecto. Ella escucha en directo a la población ¿? Lo cual hace que pierda mucho más tiempo.

Sobre el tema de la xenofobia y el racismo quiero ser optimista. El pasado jueves asistí a una mesa redonda en el Palacio de la Magdalena. El título sorprendería al extraterrestre de guardia: Salvar vidas no es delito. Delito debería ser lo contrario y no siempre ocurre. Un representante de Amnistía Internacional y dos de otras tantas ONGs que rescatan náufragos en el Mediterráneo, Proem-Aid y Proactiva Open Arms, abordaron desde distintas perspectivas el tema de las migraciones y del derecho internacional. Solo tres intervenciones del público asistente al acto de la Universidad Internacional podrían ser calificadas de dudosas. Todas las demás, con pocos matices, contradecían el discurso de la nueva y no tan nueva ultraderecha europea.

También he visto durante la semana una carta al director en el DM (Vocento) en la que con la excusa del lenguaje inclusivo, tildado de bobería y tontada, creo que en el fondo mostraba malestar con las personas que llegan y son aspirantes al derecho de protección internacional. Claro que ese mismo día y en la misma sección, una señora reclamaba una playa nudista en el término municipal de la capital para no tener que desplazarse a alguna de las proximidades, donde esa costumbre tiene mayor tolerancia. Ese es el nudo de casi todo lo demás. La tolerancia y su contraria. Y tiene mucha relación con el último párrafo.

Mis profecías nunca han sido destacables y la semana pasada cerraba con la obligación de mirar hacia Barcelona en el aniversario de los atentados de las Ramblas y Cambrils. Quizá todo se ha ido a una escala mayor de la previsible. Si lo del 17 de agosto, con el significado que tenía y las víctimas por medio, ha merecido y merece el escaso respeto que hemos visto, los aniversarios, plurales, de septiembre y octubre (me) producen ya terror.


lunes, 13 de agosto de 2018

Esperando a Diego


Mis alarmas personales se encuentran conectadas a la llegada de mi segundo nieto, pero Diego viene sin prisa y mientras tanto, me sumerjo cada día en el Cantábrico y un poco en la actualidad. En estos días de agosto se cumple el centenario de la batalla de Amiens. Con ella la carnicería de la I Guerra Mundial empezó a ver su final y se rompió la característica más notable de lo que había sido la guerra en el frente occidental a lo largo de cuatro años: La guerra de trincheras. La  movilidad fue ya una constante hasta la rendición alemana del día de San Martín.

La política española empieza a abandonar la   guerra de posiciones que se había mantenido a lo largo de la segunda, y recortada, legislatura de Rajoy. Ahora los movimientos son vertiginosos. Pasados de vueltas. No sé si llevan faldas, pero van a lo loco. La rivalidad de dos pilotos kamikazes, Casado y Rivera, puede hacer que nos estrellemos todos.

El primero se coloca en una posición muy difícil cuando sectores de su partido, muy vinculados a algunas asociaciones de víctimas del terrorismo, se han negado a convalidar la política de todo vale. Voces muy autorizadas de ese mundo de las víctimas han dicho alto y claro que por ahí no. Personajes bastante ridículos no temen hacerlo. Lo traen de serie. Condenar el acercamiento de un preso a su residencia familiar cuando este ha conseguido administrativamente ese derecho en el periodo del gobierno anterior… (des)califica a los críticos en un sin palabras.

El partido de Rivera, que había empezado a jugar en política en el conjunto de España bajo el paraguas de un reformismo progresista y que, quiero entender, desde ahí había conseguido algún fichaje serio de cara a las próximas confrontaciones electorales, no ha dudado en usar el peor barro, el de la xenofobia y el racismo, para tratar de desgastar al gobierno y a gobiernos locales y regionales que no son de su gusto.

Sin alcanzar los cien días, el nuevo gobierno tiene ataques que, de puro disparatados, hacen que se sienta alguna simpatía por él. Los incendios en las redes revelan lo inflamable que está todo. Al fin y al cabo es verano. También lo era cuando los Juegos de Pekín y aquí nos peleábamos por saber si ya era oficial la crisis o había que esperar algún trimestre más. Han pasado diez años. Nos han pasado por encima a casi todos. También la batalla del Ebro estaba en lo más álgido en estos días ardientes de hace ochenta años. Ochenta… y quedan restos humeantes de aquella batalla y del conjunto de la guerra y ahora, en esta parte del mundo, parece que nunca  antes hemos tenido tanta paz…

Debe hacer más de cincuenta años que empezaron las campañas de prevención de los incendios forestales. La motorización, los domingueros, ayudaban a que cada vez fuera mayor la superficie quemada. La modernización también acarreaba el abandono de la explotación tradicional del bosque que era la mejor aliada contra los incendios. Y la especulación, claro! Aquel “cuando un monte se quema, algo tuyo se quema” incluso con el añadido fastuoso del Perich,algo suyo se quema, señor conde” tenía un personaje de comic de protagonista y parece que se llamaba Fidel.

El Ministerio de Agricultura ha rescatado al personaje y la guerra de movimientos se ha desatado con mayor vigor que en la Picardía de hace 100 años. Dos personajes como Girauta, del alto mando de Ciudadanos, y uno de los periodistas más extremistas de la Brunete mediática, Hermann Tertsch, han chapoteado en el ridículo al confundir al guardabosques de ficción con el difunto mandatario cubano dando por sentado que el gobierno es procastrista. Esa es la radiografía del aquí y ahora. Que la virgen de agosto los confunda y los castigue con un efecto boomerang que no puedan saltar ni los pasiegos en Selaya pasado mañana. La semana nos dirigirá también la mirada a Barcelona en el primer aniversario de casi todo lo que llegó después.

Diego, te esperamos. Cuidarte nos permitirá fijarnos en lo importante.