lunes, 27 de abril de 2026

Chile 1

Desde un lugar lejano, quizás el más lejano de cuantos he visitado en mi vida, Chile, reflexionar semanalmente, como acostumbro desde hace ya más de quince años, introduce necesariamente condimentos poco usuales. Una precisión para empezar: Aquí sigue siendo domingo y el Racing ha empatado en Ceuta. Y un arrepentimiento con pocas posibilidades de enmienda que vuelvo a revalidar: demasiada Norteamérica en mis viajes o escasa Sudamérica en los mismos. Y no es solo la cuestión lingüística. Fue en mi primer viaje a Nueva York cuando me prometí a mí mismo aprender inglés. Dos años más tarde me manejaba. Hay mucho más que el idioma común. Y tampoco son moco de pavo las diferencias de esa lengua común, aquí más impregnada de lo gringo pero con baluartes que resisten: la señal de "stop" en nuestras calzadas aquí es un "pare". Y la normalidad con la que en la Península adoptamos la "P" de parking, no sé bien desde cuándo, aquí resiste la "E" de estacionamiento. Por citar solo un par de ejemplos. En otra dirección, la naturalidad con la que en la Península cogemos lo mismo el autobús que la fruta en un súper, aquí provoca risas...

Chile, un país de contrastes en sus 5.000 km de longitud. En poco más de una semana hemos pisado hielo y polvo del desierto. Volveré sobre aspectos turísticos/viajeros, pero hay más contrastes, más que en otras partes. Ocupando el puesto 45 en el índice de desarrollo humano, IDH, con una puntuación de 0,878 es la mejor de América latina y no está muy lejos de nuestra posición: España, 0,91 en el puesto 27. Índice a tomar con mucha precaución. Salud y Educación homologables pero los niveles de precios también son demasiado parecidos a los nuestros cuando el salario mínimo es menos de la mitad, lo que supone una calidad de vida muy baja para una inmensa mayoría. No es difícil empezar a recoger descontento con la pasiva actitud del nuevo gobierno ante el alza de precios de la gasolina a partir del ataque a Irán. Esos precios son algo más altos que en España en esta segunda quincena de abril.
Dejando a un lado los carburantes, no deja de ser un fracaso tanto de la izquierda como de la derecha institucional, todo lo relativo a ese nivel de calidad de vida en esta "Suiza" americana, y no hay mucho que esperar de la nueva dirección política... No deja de ser en muy buena medida, una herencia envenenada de la dictadura y del programa económico de los chicos de Friedman, aquel Nobel terrible que no hizo ningún asco a las matanzas organizadas por Pinochet con el patrocinio de Nixon y Kissinger. En su escudo heráldico podría figurar la terrible frase que hoy pueden pronunciar Le Pen, Abascal o Meloni: "El salario mínimo impide a muchas personas obtener un empleo.”
Una muchacha chilena que nos encontramos en la cumbre del Pucará de Quitor, con mucha facilidad, ella reside en París y tiene una hermana que estaba en gestación en septiembre de 1973, resume la supervivencia de quienes viven obligatoriamente en el pluriempleo y en la economía sumergida y además, hartos de todo, han votado a Kast... Para tomar nota.
Dos notas finales. En la madrugada en España recibo la noticia del fallecimiento de uno de los puntales de la memoria democrática en Cantabria: Pajares, Laredo, Memoria...enorme pérdida y gran abrazo a familia y amigos.
Dos. Un muchacho que conocí en Colombia hace más de quince años, padre de familia desde hace cinco, nos ha procurado dos domingos maravillosos en Santiago, incluyendo una peregrinación casi religiosa a Isla Negra para visitar el Museo de Neruda. Gracias, Gonzalo y Rosita. Gracias, Julieta y Pancho. Muy a pesar de muchos pesares hemos encontrado aquí, del Trópico a la Patagonia, una ciudadanía ejemplar

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