La de la luna no es la única. Siempre ha habido entre la humanidad al completo, mucha cara oculta. Es posible que una relativa novedad suponga que ahora mismo, en este siglo, esas caras ocultas se manifiesten con orgullo. De la escala planetaria a la aldea, de Trump a Díaz Ayuso –que ahora está a punto de hacerse cofrade de algún Cristo- y el resto de la tribu. Sin olvidar a Abascal, esa imagen de rifeño renegado o de legionario desertor. Que en el mismo tiempo cronológico celebremos la Pascua de la cruz y de la estrella de David, esa nueva misión espacial, una guerra de verdad, -no olvidemos que hay quienes la celebran- … nos deja mucho espacio a los raros. A los que no nos gustan las guerras; a los que tenemos un interés menor en la galaxia, mucho menor que la atención que prestamos a nuestro planeta y a sus habitantes; a los que aprovechamos las pascuas para reuniones familiares… sin ocultar la cara.
La próxima misión espacial de
relevancia puede que tenga origen en China. Como no tengo idea de chino, ni
mandarín ni cantonés, la traducción de esa misión como “larga marcha” me llevó en su día a recordar la gesta de Mao, antes de la invasión japonesa,
cuando tras todo un año de caminata, logró salvar a una pequeña parte del
ejército rojo, perseguido por los derechistas de Chiang Kai Shek… En estos días santos he escuchado a una
corresponsal citar la misión como “largo
recorrido”. Seguramente que desde un punto de vista gramatical no hay gran
diferencia. Después está todo lo demás que no es estrictamente gramática. Hace
dos días me preguntó una sobrina, de segunda generación, que qué era la
gramática. Ella, diez años y residente en Valencia, creo que lo llama
“castellà”.
También en estos días santos ha
saltado a la otra orilla un político bien conocido en nuestra región, un puntal
del regionalismo. Solo hablé con él en una ocasión. Teníamos un amigo común, Miguel –que suele leer este blog- y
estábamos en un evento contra el cáncer que se denomina “Luchando por la vida”. Marcano,
Javier López Marcano, ya no va a luchar más. Mis condolencias a su familia y amigos.
Alguna vez me he dicho que no volvía
al cine a ver una película de Almodóvar.
Me lo he vuelto a repetir esta semana; la intención, muy seria esta vez, -por
eso lo escribo-es de cumplir a rajatabla. Podría citar muchas razones pero hay
una que roza lo imperdonable a nivel de las reinas magas de Carmena. Hacer que Carmen Machi haga un chiste tan fácil sobre las películas y los
directores de “culto”, en mi opinión
emborrona una carrera que tuvo alguna etapa más que válida.
En la entrega de los premios Goya, hace algo más de un mes, una cineasta argentina nos advirtió de que venía del futuro… y había visto en acción a Milei. Kast todavía no hace un mes que tomó posesión de la presidencia de Chile. Es muy probable que no sea fan de Quilapayún o Inti Illimani…
Acabo con una de mis caras ocultas. Las fotos son mías. La procesión del martes santo en esta ciudad tiene algo que hace que, a poco que pueda, acuda a presenciar ese encuentro. Hay una madre dolorida que avanza hacia el este por Juan de Herrera y un hijo torturado y medio muerto que lo hace hacia el oeste por el Arrabal. Es posible que haya algo más. Pero eso ya es bastante. Me gustaba más ese Encuentro en la plaza Porticada, de hecho, algunos años no he acudido en señal de protesta muda ante esa carpa con muy poco sentido que hace ya muchos años que ocupa en estas fechas más de media plaza…

