lunes, 25 de julio de 2016

Santo Patrón

Santiago me perdone por escribir en su día. Claro que como aquí se ha quedado en fiesta local…es posible que no sea pecado. ¡Santiago y cierra España! Adquirido en algún comic infantil. Santiago Matamoros. Sin palabras. Patrón de Galicia. Podía haberlo sido de la ciudad desde la que escribo si no fuera porque ya tiene más patrones. Los Santos Mártires, dos, el 30 de agosto y la Virgen del Mar, el lunes de Pentecostés. No parecíamos tan festeros pero no nos salen las cuentas. Este año se ha quedado sin fiesta la pobre Virgen y anoche Santander parecía lo que era. Una ciudad en fiestas.

En una fecha tan relacionada con el patriotismo oficial no está de más señalar la flexibilidad con la que actúan los dueños de ese patriotismo. Si. Ese patriotismo tiene  dueños. Una cuestión se mira de una manera o de la contraria dependiendo de quien sea el protagonista o el beneficiario. Si los otros alcanzan algún acuerdo con los nacionalismos periféricos, son rompedores de la unidad patria. Si lo hacen los dueños de la patente del patriotismo oficial no ocurre nada. Es natural. No es peligroso para ninguna unidad…

Con mucha edad, una vida marcada por la huida del latín que se convirtió en fugida y poco cabello en la cumbre de la cabeza a mi me dejan como estaba. Aunque la RAE no vincula patria con patrón, el espectáculo es pornográfico. En el aniversario del accidente ferroviario de hace tres años en las afueras de Santiago, Ana Pastor como  ministra de Fomento recibe una reprimenda por parte de la Unión Europea, que tampoco actúa así a diario. La comisión de investigación del accidente podía haber sido digna de algún país centroafricano donde el emperador se comía a los niños.

¿Algún cese? ¡No! La misma persona recibe como premio uno de los más altos cargos institucionales. Ya es presidenta del Congreso de los Diputados. Sus méritos ¿seriedad? y amistad personal con el líder. ¿Que ha sido votada por diputados que dicen querer romper la unidad del Estado? Bueno, tampoco vamos a tenérselo en cuenta justo ahora, eso solo se utiliza cuando van en otro carruaje…

A  mi el patriotismo oficial no me duró mucho. Un 25 de julio, cuando el día festivo se extendía por todos los rincones del territorio, ya tuve un conflicto familiar. Me quedó claro que no todos entendemos lo mismo cuando decimos determinadas palabras. Era 1968. El año en que obtuve mi permiso de conducir. De haber sido el nuestro un país medianamente normal, podía haber sido el año de mi primera cita con las urnas. Esta se retrasó nueve años. El patriotismo oficial lleva un retraso bastante mayor, pero hay una mayoría que lo tolera, que lo aprueba.


Así… la mala reputación de Brassens representa un consuelo. Hace ya dos siglos que los patriotas que se habían enfrentado a Napoleón empezaban a ser fusilados por no abrazar el absolutismo- que vivan las cadenas. Seguiremos sin hacer daño a nadie, al menos voluntariamente. Pagando impuestos, directos e indirectos y confiando en que alguna vez la base para el patriotismo, para uno que no nos avergüence, no pase por llevar la bandera, ninguna bandera y todas las banderas, en la correa del perro, en la cinta del sombrero o en el empeine de la alpargata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario