miércoles, 26 de junio de 2019

Noches cortas


Podría imaginarse que con tantas horas de luz nos podríamos aburrir después de haber hecho todo lo que se tenga que hacer. A mí no me da ni con 17 horas de luz. Y esta semana necesariamente será tranquila. Las cumbres de Navacerrada y Guadarrama serán testigo. O testigas. Como aquella imperecedera Chus Lampreave. Me pasa como a ella. No puedo mentir.

En el Puerto de Santander, como conoce cada vez más gente, se hacen cargas dudosas. No voy a ser yo quien las defina como ilegales aunque estoy casi seguro de que lo son, pero ahora va a ser un juez quien haga la definición correcta. Ha pasado un año largo desde que la naviera estatal saudí Bahri empezó a operar en nuestro puerto después de que la presión social hiciera imposible sus operaciones en Bilbao. Y ha pasado casi un mes y medio desde que una porción pequeña de la sociedad civil, articulada por el grupo de trabajo Pasaje Seguro Cantabria, iniciara la vía judicial.

Aunque no se consiguió que el juzgado de guardia aplicase medidas cautelares que impidieran esa carga, frente a quien pensaba que ya no había nada más que hacer,  ahora un juzgado de Santander emplaza a la Autoridad Portuaria a que demuestre que esas cargas, independientemente de la dimensión ética y moral que no es un tema que pueda afrontar la justicia ordinaria, que esas cargas cumplen con la normativa de seguridad.

Saldremos de dudas esta misma semana. El juzgado ha dado cinco días para aportar la documentación solicitada. Es posible que la Autoridad Portuaria sea más laxa que el personaje de Almodóvar, pero hay mentiras con recorrido corto. Es muy probable que el juez haya leído la noticia de The Guardian. En el Reino Unido ya han decidido que vender armas a un país como Arabia vulnera casi todos los acuerdos que nos han hecho aparecer como sociedad civilizada. Y los estibadores de Le Havre, Marsella o Génova también han aportado su experiencia sindical para no ser cómplices de una matanza de inocentes.

Hay arietes de esa sociedad civil. De momento nuestros estibadores no forman parte de esa vanguardia. El Ateneo de Santander, parte de la sociedad civil muy bien subvencionada, no deja de ser un ariete de otro signo y sigue su idilio con una asociación presuntamente cultural. Los últimos de Filipinas… se emplea de manera muy polisémica. Después de la irrupción de Vox, con su mínimo éxito electoral,  es posible que otros sectores de la sociedad civil que lo habían hecho en el pasado, dejen de protestar por ese uso de unos salones pagados por todos en beneficio de ¿quién? Ya sé que votox se escribe con b pero algunas carrozas de nuestra sociedad se deben inyectar esa v hasta reventar.

No voy a llegar el viernes a casa, ando por el monte, a tiempo de escuchar las novedades que los exégetas de los primeros reyes de Asturias o de Cantabria o de los dos lados de los Picos de Europa, tengan que aportar sobre otro suceso histórico ocurrido en Filipinas hace más de 120 años. Pero hay público para todo. Estoy mucho más interesado en ver como termina la acción judicial que puede poner en apuros al gobierno en funciones y al regional. Uno nombra presidente de la Autoridad Portuaria a propuesta del otro. Es posible, incluso, que el actual pretendiera repetir por cuatro años en ese sillón con buenas vistas y mejor sueldo.

Personas que han colaborado con Pasaje Seguro se están moviendo ahora en un empeño no menor ni mucho menos. Dan de comer a diario a cientos de personas atrapadas en Bosnia, en la frontera con Croacia. No tienen mucho dinero pero se les puede ayudar.

lunes, 17 de junio de 2019

Patrones y marineros


Javier Ceruti entiende de las cosas de la Marina. Es pública su afición. Probablemente se sabe sin titubear los diferentes escalones jerárquicos, que pasan por corbetas, fragatas y navíos combinados con capitanes, tenientes y alféreces. Aquello que en el servicio militar obligatorio del final del franquismo ya se había casi abandonado de las clases teóricas en las demás armas que no vestíamos de blanco. Y en la Armada, como en la vida misma, donde hay un patrón, no manda el marinero. En el Ayuntamiento de Santander, Ciudadanos no ha aplicado el mismo criterio que sirvió para airear la Junta de Andalucía. Bueno.

Ceruti parece que ha sido bastante claro indicando que era más por órdenes de la superioridad que por voluntad propia. Con la lentitud mítica de los caracoles, el PP de la capital de Cantabria va perdiendo apoyos directos y consiguiendo los indirectos suficientes, o casi, para no soltar el bastón de mando. En la próxima ocasión, si se consigue, será después de 44 años. Caso casi único.

El ciudadano Felipe Borbón, jefe de este estado, ha sido condecorado hoy en Londres y en presencia de la reina de allí. Los asesores de imagen han debido hacer algún puente distinto al de la Torre de Londres. Si yo tuviera algo que ver con la casa real no hubiera permitido que le hicieran esa foto que tanto recuerda a alguna botella de ginebra. Además, la reina aparenta proximidad al veganismo, con lo que comer carne es más que pecaminoso.

Estos días largos de luz y cortos de oscuridad tienen en lo personal rituales muy queridos que, cada cuatro años, se pueden ver sobresaltados con temas de pactos municipales y/o autonómicos. Este año seguimos, además, con un gobierno en funciones y el hartazgo popular puede ser mayor que nunca. Lo único que nos falta es que haya que volver a votar antes de final del año. Sandokan puede llegar a ser presidente del gobierno si ocurriera algo así. A estas alturas debe estar ya casi todo analizado, contabilizado, así que me he permitido mirar hacia adentro y pienso hacerlo cada vez más.

Mis dos últimos fines de semana se han desarrollado según lo previsto, rodeado de amigos, recorriendo kilómetros llanos en bici y bordeando picos pirenaicos. Esta semana se conmemora el drama de los aspirantes a refugio. El jueves, en la plaza del  Ayuntamiento, esta ciudad, algunos de sus ciudadanos, seguramente unos pocos, reclamaremos más atención para ese drama que sufre menos del 1% de la población mundial pero que a diario nos asalta con noticias muy dolorosas, que directamente rozan la criminalidad.

Y el viernes inauguraremos verano, que en un clima suave como el nuestro, es una estación muy favorable. Además, ese primer día del verano, desde antes de que yo naciera, era festivo familiar. Cumpleaños fraternal que tenemos la suerte de seguir celebrando…Este año, muy posiblemente, con representación de la familia del otro lado del charco. Nosotros tenemos nuestra otra España que sabe a tabaco, brea y celuloide. Un hermano de mi  padre se afincó en Los Ángeles y su descendencia sigue por allí…




lunes, 10 de junio de 2019

Si un traidor puede más…


El aniversario del desembarco en Normandía, del que me ocupaba la semana pasada, ha tenido este año ecos que no recuerdo de ocasiones anteriores. Tratar de puntuar, tres cuartos de siglo después, con mejor nota a otra de las grandes batallas de la II Guerra Mundial, Stalingrado, que a la apertura de ese segundo frente, que de hecho era el tercero, no sé si puede tener algún interés en política actual, pero en el contexto de los hechos históricos objetivos, cuantificables, sin duda la respuesta es negativa.

Nadie debería poner en cuestión el papel relevante de la URSS en la derrota del nazismo. Que yo sepa nadie medianamente serio en el campo profesional de la Historia lo ha hecho. En cualquier estadística resalta el aporte en vidas humanas que los soviéticos pusieron en el asador de la guerra. Pero no entiendo qué objetivo tiene, 75 años más tarde, tratar de disminuir el papel de los EE.UU y su aporte material al triunfo final. Revisionistas de la Historia ya le colgaron al presidente Roosevelt el calificativo de “rojo” no solo por su política económica intervencionista en el interior,  también por la ayuda a Stalin para ganar la guerra o por las concesiones al zar rojo para la paz posterior.

La Historia lleva camino de convertirse en un deporte del que todos saben, como el fútbol o el tenis. Mi memoria alcanza al tiempo en que Santana empezaba a dar mucha guerra en el Open de Australia. Casi nadie por aquí sabía la razón por la que la puntuación en tenis es tan rara: 15, 30, 40…Claro que entonces la libra tenía 20 chelines y cada chelín 12 peniques o al contrario. Quién lo recuerda ahora. Yo me he apartado del asunto pero sospecho que el VAR es ahora gran tema en los bares.

El Tribunal Supremo de este reino también ha querido hacer su contribución a la disciplina académica y mostrando el pelo de la dehesa de muchos de sus miembros ha dictaminado que Franco era el Jefe del Estado en octubre de 1936. Seguramente no eran conscientes de la que estaban liando. O sí. Es gente de mucho estudio y sueldo generoso que pagamos entre todos. Tiempo habrán dedicado al asunto de la exhumación del traidor…Eso era el general que se rebeló contra su gobierno, pero lo hemos dicho poco. Hay que repetirlo.

Nadie recordará ya, tampoco, qué era Fedisa. El intento de Manuel Fraga de democratizar el franquismo pero poco. Lo que valió aquella chanza cantada de que la reforma era un aparato irreformable sin sabor ni al pescado ni a la carne (hay que risa tía Fedisa…) Pues aunque lo hayamos olvidado, se impuso la reforma frente a la ruptura, y hemos seguido caminando y llegado hasta aquí, y algunos se quedaron por el camino. Y ahora un eminente constitucionalista, Pérez Royo, parece que ha afirmado que la Constitución es irreformable en la práctica. Podría ser un generoso salvavidas para quienes nos dirigen y no han sido capaces de articular una mayoría social que, 40 años más tarde, puntuara algunas letras i.

Hoy mismo, a las afueras de Bayona, en Francia, me he encontrado la calle Julián Grimau. No sé cuántas poblaciones españolas tienen un rótulo similar. No he perdido la esperanza de que la semana próxima, con alcaldes frescos, alguna de esas cosas se conviertan en realidad. No hace falta que las calles recojan el nombre de las víctimas pero empieza a ser urgente, 80 años después, que dejen de alabar a los traidores.







lunes, 3 de junio de 2019

Ya falta menos


Estos primeros días de junio desde hace mucho, mucho tiempo, me llevan a Normandía. El jueves se cumplirán 75 años del día más largo. Una de mis hermanas lo hará un par de semanas más tarde, y Teresa y Carmen, mis mujeres del 44, muy poco después. Muy marcado por esa fecha, sí. También hay en estos largos días primeros de junio otros aniversarios más recientes. Cinco años, de dos sucesos que me llegaron juntos: La abdicación del rey pícaro, en la versión actual de Anguita, y la noticia del  fallecimiento de Alberto Pico, digamos que un compañero de trabajo muy especial. Estábamos en la Plaza Porticada, como en un sueño, creo que reclamábamos el derecho a decidir (la forma de estado) y otro compañero y amigo me dio la noticia.

Junio no ha hecho más que empezar. Ya falta menos para el día 15. La plaza del Ayuntamiento ha visto la concentración de miles de racinguistas  la pasada madrugada. Hay que prepararse por si finalmente hay cambio en el sillón de la alcaldía. Mantengamos la ilusión. He rematado mayo con una cita segoviana. Cirilo Rodríguez, exponente de la primera televisión, canal único y blanco y negro, hace 35 años que da nombre a un premio muy valorado por los periodistas.

Se entrega a alguno de los que trabajan en el exterior, a menudo en zonas en conflicto y con evidente peligro para quienes nos cuentan esos conflictos. Una amiga era finalista en ese premio. Hace  siete años que cuenta el conflicto en Palestina para un medio catalán, y para uno ruso. Primero pasó por Bosnia y Kosovo… Su segundo premio sabe a lo que saben los segundos premios. Extraordinario por un lado y qué faena por otro. Llegar hasta el final y…

Y hay que volver a casa, con la satisfacción de haber conocido a referencias de la profesión, Calaf, Lobo,… y el Racing ha sido capaz de recuperar una parte de su/nuestro patrimonio histórico, pero es lunes y las citas electorales tienen navajeos  diversos como postre que, aunque esperables, alcanzan niveles poco dignos como cuando se intenta embarrar la gestión de Carmena. Se puede entender cuando llega desde el otro flanco, pero resulta menos comprensible si el ataque llega desde una izquierda supuestamente transformadora. Sin el BOE, sin los gobiernos autonómicos, sin las alcaldías, las transformaciones son humo negro.

Hay otros fracasos que se disfrazan: Portazos. También algunas desapariciones que se asemejan a evaporaciones. Figuras en un cartel electoral, quién sabe con cuánto merecimiento, los votos a esa lista no alcanzan para otorgarte cargo, y… desapareces. Qué difícil la pedagogía de la democracia. El trabajo lento, de convencimiento, no está de moda. Qué se entiende hoy en el espectro de centro-izquierda e izquierda por un concepto de frente amplio?  Dirigentes de entre segunda b y tercera, con poco éxito electoral no dudan en culpar directamente al electorado. O al empedrado.

Pero hay datos objetivos. En Santander, para no ir más lejos, el binomio participación/abstención, en qué secciones electorales se da con más fuerza y a quién beneficia o perjudica. Sangrante el color azul dominante en el norte del municipio, o en parte del oeste. Del centro y el este no se sorprende nadie. Pablo Iglesias II parece buscarse un lugar en los libros de texto del futuro con afirmaciones del tipo “la división no suma, resta” Al fin y al cabo recordamos a Parménides por algo parecido. Pero si de la cúpula llega ese análisis, no hay que esperar nada mucho mejor de escalones más bajos.

Los análisis de datos electorales están, más que nunca, al alcance de todos. Se puede ver cartografiado todo el territorio a niveles de sección censal, conjuntos de poco más de mil electores como máximo. En los municipios más poblados de Cantabria, sin excepción, el PRC ha ganado las elecciones regionales y el PSOE, con la única excepción de Cayón, las europeas. Con más variedad se ha repartido el triunfo en las municipales.

El PRC, que no recomendaba voto para las europeas, obtiene más de 120.000 votos en las autonómicas y los socialistas, terceros en las autonómicas, ganan con más de 117.000 votos las europeas. Los populares ganan en votos las municipales pero obtienen más de un tercio de sus votos en la capital. Otro tercio, ahora del voto socialista para las europeas en la capital, no eligió la lista de Zuloaga. Algo muy parecido ocurre en Torrelavega y en casi todos los grandes municipios salvo Marina de Cudeyo. Es precisamente la de Zuloaga la desaparición más llamativa de todas… pero un día de estos aparecerá. Esperemos. Prisa mata.