lunes, 5 de noviembre de 2018

Ciudad y puerto

Esta ciudad es consecuencia de su puerto. Desde hace dos mil años. Desde que Augusto se cansó de los cántabros y de la guerra que le daban. La ciudad y el puerto se han ido desarrollando juntos, no siempre con cordialidad. El accidente más grave ocurrido en la ciudad, tras las pestes medievales, que también llegaron por la mar, tuvo origen en el puerto.  El vapor Cabo Machichaco, de la compañía Ibarra, se hundió el 3 de noviembre de 1893 tras una explosión de una carga no declarada de dinamita. Causó cientos de víctimas y arrasó los barrios más próximos a los muelles. Hoy, quizá mañana, llega un barco a cargar explosivos a este puerto. O armas. O las dos cosas. También los británicos recuerdan el 5 de noviembre por temas explosivos.

En 125 años no hemos aprendido totalmente lo que se puede y/o se debe hacer. Este puerto comercia con armas y explosivos desde hace muchos años. La novedad que aporta la naviera saudí Bahri, que opera desde marzo en Santander para no soportar el malestar ciudadano que su actividad provocaba en Bilbao, es traficar con un país que mantiene una guerra, -Yemen- rompiendo los acuerdos internacionales suscritos por España sobre comercio de armas y explosivos en esas situaciones. Las operaciones de estiba las realiza, algunas veces, a muy poca distancia del Barrio Pesquero. No quiero imaginar que se pueda repetir una catástrofe como la de hace 125 años.

Mantener ese comercio con Arabia le ha dado la oportunidad a Pedro Sánchez de afinar una versión 2.0 del gato blanco/negro cazando ratones de Felipe González. Hay algo más que un peligro potencial para uno de los barrios más densamente poblados de esta ciudad. Es el insoportable hedor de las comisiones de un tal king. Se habla, a veces, de una teocracia feudal con referencia a la monarquía saudí. Lo nuestro es diferente.

A las autoridades portuarias les preocupa, mucho más que esos tráficos ilegales, la presencia en las proximidades del puerto de un puñado de personas que intentan alcanzar el Reino Unido sin visado y/o sin pasaje. El puerto es una frontera exterior con líneas regulares con las islas Británicas. Quieren elevar un muro entre la ciudad y el puerto para evitar que de vez en cuando se cuele un polizón, uno al mes aproximadamente en el tercer trimestre. A alguien le falta cordura por aquí y espero que no sea a mí.

Esta ciudad tiene una Universidad pública bien colocada en diversas clasificaciones. No sé de qué especialidad es su rector. Probablemente no es de Historia. Si lo fuere no hubiera dado las explicaciones que ha dado para justificar la cesión del paraninfo universitario para un acto de Vox. Debería preguntar en el departamento correspondiente lo ocurrido en las universidades alemanas a partir del curso 1933/34. Incluso antes. Ser tolerante con la intolerancia es ayudar a las utopías regresivas y/o reaccionarias,  las que tienen el pasado como meta. Creamos el fantasma y después lo cazamos. Válido no solo para migrantes.

Hay una nueva utopía con las fronteras abiertas. En casi cualquier lugar se encuentran grupos ciudadanos que reaccionan contra tanta sinrazón. En un pequeño pueblo del sur de Calabria, Riace, el alcalde, desterrado por Salvini, denomina a ese fenómeno la utopía de la normalidad. Puede que sea un iluminado. En Andalucía ha habido algún alcalde parecido. Hace meses, ciudadanos de Calais en el norte de Francia, tuvieron que echar el resto ante su prefecto para que no les considerara delincuentes por facilitar comida o higiene básica a los más desgraciados que se la juegan en el túnel para llegar a Gran Bretaña.

Como el lunes pasado estaba de vacaciones me he comido un borrador que se titulaba Quid prodest? Ya no hace falta… La guerra civil en Podemos Cantabria tiene vencedora oficial. Beria, Stalin, puede que incluso Robespierre deben estar avergonzados en sus tumbas. Sopas con honda les han dado por aquí. Afortunadamente, tanto en diciembre de 2015 como en junio de 2016, publicité mi voto y mi confianza en Rosana Alonso y no en su partido. Si les vale mi consejo, lo único que pueden hacer los demás que negociaban listas conjuntas con Podemos es apartarse de semejante infierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario