lunes, 14 de mayo de 2018

Mayos [Para Olivia (11)]


Es mayo y el cincuentenario de aquel mayo se lo lleva todo y tú acabas de cumplir veinte meses. Alguna vez entenderás lo que significa la escala, la del tiempo y la geográfica y la de los barcos… Tu padre era más pequeño que tú ahora mismo cuando tres jóvenes salieron de Santander hacia la provincia de Almería para una fiesta familiar de uno de ellos. No volvieron nunca y no fue un accidente de tráfico. Una de las páginas más negras de la etapa de la transición entre el franquismo y lo de ahora acaba de volver a la primera página.

El jueves pasado el Parlamento regional de Cantabria acogió a las familias de las víctimas en un acto de homenaje profundamente emotivo. Ha empezado a denominarse a esas víctimas como lo que fueron: Víctimas del propio Estado. El denominado Caso Almería, después de 37 años, empieza a utilizar el lenguaje apropiado. Ya falta menos y espero verlo. Conozco a los promotores del acto y su enorme trabajo voluntario. Mientras, muchos de los que cobran por  hacer ese trabajo no lo hacen.

El sábado tu abuelo participó en una marcha solidaria. Una más de las que tratan de obtener recursos a través de variadas iniciativas. Caminar por Laredo tiene un atractivo mayor si consigues que familiares y amigos te den una cantidad por cada kilómetro recorrido. Tu abuelo completó los 20 km de la marcha y entregará a los organizadores, básicamente compañeros del Instituto en el que trabajé unos años, el importe de casi  la mitad de lo que cuesta un pasaje desde Tindouf.

Muchas familias de las que acogen niños saharauis  para pasar un verano más fresco en nuestra tierra dentro del programa Vacaciones en Paz, no tienen dinero suficiente para, además, pagar ese billete de avión. No dudes querida nieta que sin esas participaciones de la sociedad civil, este mundo que no nos gusta demasiado nos gustaría todavía menos y que quienes tenemos la suerte de haber nacido en determinados lugares, llenos de injusticias, estamos obligados a mirar, y ayudar, a los que han tenido mucha menos suerte.

Y no corren buenos tiempos para los que pensamos así. Hoy mismo, en la ciudad en la que nació tu padre, van a elegir presidente de aquella comunidad autónoma. En el último lustro, cinco años completos, allí se ha caminado hacia el desastre y parece que ya hemos llegado. Tampoco los de aquí estamos libres de culpa. El nuevo presidente cree que pertenece a una raza distinta y mejor que la del resto de los habitantes de la Península. Distinta y mejor que la de la mitad aproximada de los habitantes de aquella esquina peninsular. El nuevo presidente es racista. Eso ya es bastante pero es que además el nuevo presidente lo será gracias a la abstención de cuatro diputados que se suponía que eran la quinta, o sexta, esencia del progresismo blablablá…

Qué te tocará ver, Olivia? Es una pregunta que seguramente se hacen todos los abuelos así que quiero creer y hoy no es muy fácil, que lo que te toque ver no sea peor  que lo que vemos ahora mismo. Vísperas del 70 aniversario del inicio de la tragedia palestina que el presidente Trump aviva con la inauguración de su embajada en Jerusalén. Aquel mayo de 1948, cuando nació una de tus tías y una de las mejores amigas de tu abuelo y que con los acontecimientos de Praga daba inicio oficial a la guerra fría. Muy cerca ya el bloqueo de Berlín y el plan Marshall… de todo hace 50 o 70 años y es mayo, y me dan ganas de escribir versos de Labordeta o de Imanol. Pero también de Moustaki. Aquel griego, extranjero en todas partes, que nos legó el “todo es posible, todo está permitido…”

Y una paletada personal para terminar. Este blog cumplirá ocho años en septiembre y esta semana va a alcanzar las cien mil visitas. Todavía me resulta difícil de creer. Gracias.

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