jueves, 28 de julio de 2016

Gobiernos y trenes

http://www.elfaradio.com/2016/07/07/cantabria-en-el-150-aniversario-del-ferrocarril-santander-madrid/

Hace exactamente 20 días se cumplió un aniversario que me pareció interesante recordar: 150 años de la llegada del primer tren que hizo el recorrido entre Santander y Madrid. Todavía no existía el enlace costa a costa en Norteamérica. Muchos puertos peninsulares tardaron en tener ese enlace con la capital. Todavía era reina Isabel II aunque no le quedaba mucho en el trono...

Mi compromiso con ese medio hizo que no se publicara inicialmente en este blog. Pasadas esas tres semanas y con una novedad por medio, no voy a publicar aquí el texto pero si el enlace a la publicación, en donde además hay alguna ilustración.

La novedad de estas tres semanas es que la última ministra de Fomento, Ana Pastor, que se ha permitido enredar con un futuro ferrocarril del siglo XXI o XXII, que pueda renovar ese aniversario citado, cuestionada en las instituciones europeas por una chapuza de comisión investigadora del accidente ferroviario de julio de 2013 en Compostela, es ahora la clave del entramado institucional que puede llevarnos hacia un nuevo gobierno. O no. Tampoco está mal servido el anterior ministro de Fomento, Blanco, Pepiño para los amigos. En el dulce exilio de Bruselas-Estrasburgo seguro que ya no recuerda que nos iba a hacer dos lineas de alta velocidad. Dos. Una la tiene cualquiera.


lunes, 25 de julio de 2016

Santo Patrón

Santiago me perdone por escribir en su día. Claro que como aquí se ha quedado en fiesta local…es posible que no sea pecado. ¡Santiago y cierra España! Adquirido en algún comic infantil. Santiago Matamoros. Sin palabras. Patrón de Galicia. Podía haberlo sido de la ciudad desde la que escribo si no fuera porque ya tiene más patrones. Los Santos Mártires, dos, el 30 de agosto y la Virgen del Mar, el lunes de Pentecostés. No parecíamos tan festeros pero no nos salen las cuentas. Este año se ha quedado sin fiesta la pobre Virgen y anoche Santander parecía lo que era. Una ciudad en fiestas.

En una fecha tan relacionada con el patriotismo oficial no está de más señalar la flexibilidad con la que actúan los dueños de ese patriotismo. Si. Ese patriotismo tiene  dueños. Una cuestión se mira de una manera o de la contraria dependiendo de quien sea el protagonista o el beneficiario. Si los otros alcanzan algún acuerdo con los nacionalismos periféricos, son rompedores de la unidad patria. Si lo hacen los dueños de la patente del patriotismo oficial no ocurre nada. Es natural. No es peligroso para ninguna unidad…

Con mucha edad, una vida marcada por la huida del latín que se convirtió en fugida y poco cabello en la cumbre de la cabeza a mi me dejan como estaba. Aunque la RAE no vincula patria con patrón, el espectáculo es pornográfico. En el aniversario del accidente ferroviario de hace tres años en las afueras de Santiago, Ana Pastor como  ministra de Fomento recibe una reprimenda por parte de la Unión Europea, que tampoco actúa así a diario. La comisión de investigación del accidente podía haber sido digna de algún país centroafricano donde el emperador se comía a los niños.

¿Algún cese? ¡No! La misma persona recibe como premio uno de los más altos cargos institucionales. Ya es presidenta del Congreso de los Diputados. Sus méritos ¿seriedad? y amistad personal con el líder. ¿Que ha sido votada por diputados que dicen querer romper la unidad del Estado? Bueno, tampoco vamos a tenérselo en cuenta justo ahora, eso solo se utiliza cuando van en otro carruaje…

A  mi el patriotismo oficial no me duró mucho. Un 25 de julio, cuando el día festivo se extendía por todos los rincones del territorio, ya tuve un conflicto familiar. Me quedó claro que no todos entendemos lo mismo cuando decimos determinadas palabras. Era 1968. El año en que obtuve mi permiso de conducir. De haber sido el nuestro un país medianamente normal, podía haber sido el año de mi primera cita con las urnas. Esta se retrasó nueve años. El patriotismo oficial lleva un retraso bastante mayor, pero hay una mayoría que lo tolera, que lo aprueba.


Así… la mala reputación de Brassens representa un consuelo. Hace ya dos siglos que los patriotas que se habían enfrentado a Napoleón empezaban a ser fusilados por no abrazar el absolutismo- que vivan las cadenas. Seguiremos sin hacer daño a nadie, al menos voluntariamente. Pagando impuestos, directos e indirectos y confiando en que alguna vez la base para el patriotismo, para uno que no nos avergüence, no pase por llevar la bandera, ninguna bandera y todas las banderas, en la correa del perro, en la cinta del sombrero o en el empeine de la alpargata.

lunes, 18 de julio de 2016

4 veintes

Es la manera de decir 80 en francés. En alguna otra lengua se dice muy parecido. En la que se habla aquí al lado, por el este. Ochenta años hace del mayor desastre de nuestra historia contemporánea. Si me hubiera pillado el cuerpo más triste, este aniversario me haría decir que no hemos aprendido mucho. Pero no es así. Tengo cuerpo alegre. De dos semanas fuera de casa. Visita tradicional a Pirineos y bici y encuentro con amigos junto al Mediterráneo. Haciendo vida de nuevo. Que no es vida nueva. Es vida.

No es momento de recordar que ya no hay ciudades peligrosas. Todas lo son ahora. La geografía del horror/terror hace tiempo que saltó límites socioeconómicos. Nueva York y Madrid. Londres y París. Bruselas y Niza se juntan a todas las otras a las que hacíamos menos caso: Mogadiscio, Dacca, Lahore, Karachi, Estambul, Bagdad…

Hubo algún momento, hace alrededor de 20 años, en que compañeros de trabajo entendían muy mal la facilidad con la que mi familia viajaba al País Vasco, donde vivía media familia. Ellos no iban nunca. Era peligroso. Hace 80 años la mayoría de ciudades españolas se hicieron muy peligrosas. Francotiradores y bombardeos sembraron la muerte durante tres años. Después vino una prórroga de quince. El sábado me detuve en el hito conmemorativo que junto al fracasado Forum de Barcelona recuerda a los fusilados del Camp de la Bota. Ciriego, la Almudena… tantos otros, es otra geografía del horror. Con menos literatura todavía que la que se dedica a Buchenwald o Mauthausen.

Recobrada la normalidad casera escucho la radio por la mañana, lo que no he hecho en dos semanas. Un daño colateral del intento de golpe o lo que haya ocurrido en Turquía: El ejército del dictador El Assad ha emprendido una nueva ofensiva sobre los barrios de Aleppo que todavía intentan resistir. Como en Sevilla o Zaragoza hace 80 años. Siria en nuestra impotencia. Como España en el 36 de 1900.

Parece que sigue siendo ministro del Interior en funciones el director del último recuento electoral. También parece que no está en la cárcel uno de los mayores delincuentes de la historia reciente, Rodrigo Rato. Y también parece que la ruleta empieza a girar de nuevo y que esta semana volveremos a tener constituidas las cámaras de la representación popular. A ver si hay más suerte que la última vez.

Finalmente, me ha parecido escuchar que el anterior presidente del gobierno, Rodríguez Zapatero, apadrina una iniciativa para modificar la ley de memoria histórica. La que él posibilitó. Ha demostrado con claridad sus insuficiencias, su mojigatería. Todavía se le puede decir a un taxista en esta ciudad que te lleve a la calle Alonso Vega o General Dávila. No debe haber muchas ciudades en el mundo que homenajeen a sus verdugos. Ochenta años después.


domingo, 3 de julio de 2016

La Santa Mafia

Busco un bueno. Feos y malos abundan. No hay que buscar mucho. Aparecen sin necesidad de esfuerzo. Se cruzan en nuestras vidas. Mi calle ha amanecido con decenas de vehículos pintados con unas siglas. Algunas fachadas también. El/la miserable incluso ha firmado un mural recién estrenado. Yo no he sido afectado en directo. Solo en mi solidaridad vecinal. Es un hecho menor pero seguro que ha amargado el domingo a muchos.

A muchos más nos amargó la decisión de un feo, rector de una universidad internacional con sede principal en esta ciudad, de concederle la medalla de honor de la institución a otro feo, seguramente más malo que el rector, y ex presidente de Colombia. Cabeza visible del movimiento opositor al proceso de paz que se desarrolla en aquel país hermano. La indignación ciudadana seguramente no hubiera bastado. Las miles de firmas recogidas para que se deje de hacer política sectaria desde una institución académica tampoco.

La buena noticia ha venido, como en otros tiempos venían los barcos, de La Habana. La culminación del acuerdo entre el gobierno colombiano y las FARC dejaba la posición del rector Nombela y de Uribe en un trapecio sin red. La anulación del acto académico previsto para este martes, que no la retirada de la condecoración, ha indignado al ex presidente que se le ha revuelto al rector por su falta de valor y le ha venido a decir que se guarde la medalla donde le pueda caber… no falta animación en el inicio del verano académico.

El rector y el ex presidente se dice que pertenecen a la misma secta religiosa. No creo que sean datos públicos por lo que hay que tomarlos con mucha reserva. Mucho más conocida y no negada, es la pertenencia a esa secta del ministro en funciones Fernández Díaz. Grabaciones publicadas recientemente dejan su altura moral muy por debajo de la cota cero. Exactamente entre el Mar Muerto y la fosa de las Marianas.

Si el rector y el ex presidente también tienen ángeles de la guarda amaestrados para aparcar, podían ponerse de acuerdo los tres y mandarlos a mi calle el próximo fin de semana. Podrían hacer algo más útil y salvar algunas carrocerías.

No quiero resistirme al recuerdo. En el verano de 1970 la mayoría de mis amigos ya habían abrazado una militancia política. Aquel verano, un ejemplar de la obra de Jesús Infante, La Santa Mafiacirculaba de manera clandestina por nuestra ciudad. No había mucho tiempo. El préstamo duraba entre 24 y 36 horas. Creo que fue la primera vez que pude enmarcar la secta de la que hablamos mucho más allá de un contexto espiritual y religioso. Había un capítulo dedicado a la importancia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en la acción de la secta.


Trece años más tarde un cirujano de la Universidad de Navarra que entró en la vida familiar a través de una experiencia muy dolorosa, confirmó muchos detalles del libro y alguno más. Ahí siguen. Es posible que también haya algún bueno en sus filas.